lunes, 13 de agosto de 2012

Mi propio reino (XXXV)

Una compañera un tanto extraña.
Ventisca.
Hoy es sábado. Significa día de entrenamiento. Genial, tenía unas ganas locas de un buen combate desde toda la semana, y por fin... Bueno, aunque esta semana ha sido más bien rara, porque combates hemos tenido unos cuantos, monstruos, zombies, etc. ¡Incluso Verena cantando una canción para hacer bailar a los monstruos! Monsters, creo que se llama... Sí, eso Monsters. Es de un chico que se llama Rush Smith, y la verdad es que no canta  mal. Me gusta. A Verena también le gusta, porque no deja de cantar sus canciones últimamente. Ayer pillé a Erael salir de su habitación y no sé si quiero saber lo que pasó o no ahí. De todas formas, creo que lo voy a averiguar en tres, dos...
Uno.
-Bueno, ayer-empieza contar Leo- Como sabéis, Kate, Verena y yo-se queda mirando al techo del apartamento, que parece que está a mil años luz de nosotros.- Bueno-dice, carraspeando, mientras se sonroja-Pues hablamos con Kate, y llegamos a la conclusión de que Verena deberá entrenar a Kate junto a Ventisca hasta que aprenda a usar y controlar sus poderes-de pronto Leo me mira.-Así que, ya sabes, tienes compañera.
-También-añade Verena-Ayer me atacaron y amenazaron.-después señala a Leo con la nariz.-Pero gracias a él, sigo sana y salva.
-Bueno, no es nada, yo...-Es la primera vez que veo a Leo sonrojarse tanto. Erael, que está en una nube también, no parece darse cuenta.
-No, de verdad, gracias-sonríe Verena y hace un gesto que no logro ver, que después de eso ella aparta la mirada también. Después nos mira al resto.-Vale, hoy Nevada va a venir al entrenamiento con nosotros, porque quiero que ella también entrene algo que he estado pensando. Y vamos a ir a recoger a Kate.
-¿A Kate?-pregunta Nevada-Si vas a estar ahí tú, dudo que preste mucha atención al entrenamiento.
Verena la ignora.
-Vale, y quiero que Sheanne, Erael, Leo, Karya y Collix, entrenen juntos-dice, mientras los mira atentamente.-Collix y Erael se encargarán de llevar el entrenamiento por separado.
Cuando salimos del apartamento, caminamos a un barrio que francamente me da mala espina, está lleno de gente que nos mira como si estuvieran hambrientos. Son capaces de ir a por nosotros simplemente porque tenemos algo de carne en incrustrada en los huesos. Me dan algo de pena, pero vamos avanzando cada vez más hacia dónde vive ésa tal Kate (que aún no sé quién diablos es) y parece que ya estamos apuntito de llegar. Así que me alegro, porque puedo irme de este lugar lo antes posible. Cuando llegamos es una casa no muy grande, que más bien parece estar más que deshabitada y que se cae a pedazos, pero está decorado como si fuera una casa alegre. Fachadas pintadas de un azul cielo, y una ventanas blancas, con rosas rojas en los alféizares.
-¿Ves a esa chica?-me susurra Nevada, cuando sale una chica rubia algo más alta que Verena. Desprende alegría por cada poro de su piel, sobre todo cuando mira a Verena.
Asiento con la cabeza.
-Bueno, pues está colada por Verena-me susurra de nuevo.
-¿Y quién no lo está?-le pregunto, alzando una ceja.
Me echa una de sus miradas asesinas de las que es mejor quedarse callado, pero no puedo evitar reírme, lo siento, pero tiene gracia. Tiene gracia ver la cara que pone tras haberle dicho eso, porque sé la respuesta... Bueno, bien pensado, tampoco me hace tanta gracia.
Cuando se acerca Kate, la saludo como se debe saludar a las mujeres en mi reino.
-¡Anda! ¿Eres militar?-dice, mientras me mira con una sonrisa y ladeando la cabeza.
Parpadeo varias veces.
-¿Perdón?
Kate abre la boca para hablar, pero Verena ya ha empezado a caminar.
-¡Venga! No tenemos todo el día-dice ella, instándonos.
Kate se pega a nosotros, mientras Verena camina con pasos rápidos. Lo único que veo moverse bien es su coleta a lo lejos y el ruido de su colgante, y me doy cuenta de que si no le cogemos a tiempo, nos perderemos.
-Oye...-se dirige Kate a Nevada-¿es así siempre?, de chica mala, me refiero.
-¿Chica mala?-pregunta Nevada, sin entender-Verena no es mala.
-No me refería a eso...-contesta ella.
-Entonces…-digo yo, mirándola-¿A qué te refieres?
-Pues…
-¡Venga, hombre!-nos grita Verena.-¿Os pesa el culo?
-¡Que sí Verena!-dice Nevada, poniéndose al lado de Verena rápidamente. Ambas empiezan a hablar, de algo que se me escapa. Todavía tienen ese rasgo cariñoso que tienen las parejas, se sonríen y hablan con confianza, pero prefiero no molestarme por eso. Yo también empiezo a caminar rápidamente para ponerme a el lado de Verena.
 -…y pasó eso-dice, terminando la conversación, justo cuando yo me pongo al lado de Nevada, rodeándola de la cintura.
 -¿Qué pasa?-le pregunto a Nevada.
 -Cosas de chicas.-me contesta ella, aunque Verena sigue mirando las nubes, abstraída en su propio mundo.
 -Oye, yo soy una chica-protesta Kate mientras las mira.-¡Podría enterarme!
 -Quizás otro día-contesta Nevada, mientras que Verena camina cada vez más rápidamente en dirección a una especie de descampado.
 -Ya estamos aquí-dice Verena.-Esto nos servirá para entrenar, además he estado observando y por aquí no pasa casi nadie a estas horas. Ademas-añade.-Siempre podemos entrenar en el Infierno.
 -Ni hablar-dice Nevada.-Como se te haya pasado tan sólo por tu castaña cabellera, prometo congelarte, Very.-le riñe Nevada.
 -Como si pudieras hacerlo-le dice, retándole con una ceja a lo sarcástica.-¡Hace tres años que no me llamas Very!-exclama Verena. Nevada la mira de una forma extraña y Verena mira hacia otro lado-Bueno, ahora vayamos a entrenar. Empezaremos contigo, Kate. Kate mira a Verena atentamente.
 -Ya te he dicho que no tengo ningún poder…
 -Sí, sí que lo tienes.-explica Verena-Te he visto correr a la velocidad de un rayo.

 -Sí, yo también te he visto correr tan rápido como eso.-comento yo.
 -Por eso-dice Verena, asintiendo.-Te voy a ayudar a manejarlos.
 -¿Cómo?-pregunta Kate, mirando a Verena.
 -En su reino, Verena es famosa por ser una buena entrenadora-exclamo yo.-Además de una luchadora expléndida.-Kate y Verena se me quedan mirando sorprendidas.-No es que haya investigado ni nada de eso, no…
 -Te admira mucho, Verena-comenta Nevada, observándome con cariño.

 Me sonrojo.
 -¡No es verdad!-protesto yo-Solamente, la investigaba un poco, nada más…
 -Vale-empieza Verena.-Soy famosa, sí, por entrenar en persona a jóvenes guerreros y a príncipes.-dice con una media sonrisa.
 -Pero si tendrás mi edad…-dice Kate, estupefacta.
 -Ya he visto más de lo que crees-contesta Verena, cortándola de golpe.-Bien, no tenemos todo el día ¿lista?
 -¡Sí!-dice Kate, con sus ojos verdes llenos de energía.
 -Ahora quiero que te concentres en mí-dice Verena, poniéndose en tensión.
 -No le va a ser muy difícil-me susurra Nevada al oído. Suelto una risita por lo bajo. -Vale.-dice Kate, poniendo cara de esfuerzo mirando a Verena.
-¿Y qué más?..
 -Piensa en algo que te haga muy y feliz.-dice Verena-Después, imagínate que te lo quito y no te lo devuelvo nunca más. Concentra todas tus energías en mi, todas.-dice, mientras mira a Kate atentamente.-Pero no te muevas del sitio.
 -Pero si le lanza unos rayos va a desintegrar a Verena…-le digo a Nevada, que me calla con un gesto.
 -Sh. Quiero verlo.
 Kate cierra los ojos fuertemente, mientras unas chispas la rodean.
 -¡Sigue así Kate, venga!-la anima Verena. Cada vez concentra más energía Kate, y cuando quiero darme cuenta ¡un rayo ha salido de su pecho y va directo a Verena!
 -¡Verena!-grito yo.
 Pero… Dioses… Ha… Ha… Verena acaba de parar el rayo… ¡¿con la espada de fuego?! Pero si ni si quiera la he visto invocarla. Verena tiene cara de concentración, cuando veo que de cada poro de su piel empieza a manar fuego y lo lanza contra el rayo de Kate, no me lo puedo creer… Es lo más sorprendentemente peligroso que he visto en mi vida. Todo termina con una pequeña explosión de chispas y todo desaparece.
 -¿Ves?-dice Verena, mientras camina sonriendo a una exhausta Kate.-Tienes mucho poder, sólo hay que aprender a sacarlo.
 -Guau… Verena… Estás… Que ardes…-dice Kate, mirándola de arriba a abajo.
 -¿Por controlar el fuego?-pregunta Verena.
 -Bueno… También-contesta Kate.
 -¡Bien! Sigue practicando con Nevada-le dice Verena, aparentemente sin pillar el comentario de Kate. Nevada y Kate empiezan a hablar, y empiezan a concentrar en un punto fijo hielo y hacer aparecer rayos.
 -Ahora vamos tú y yo-dice, dirigiéndose a mí.
 -¡Sí!-respondo, quedándome muy rígido.
 -Vale, vas a aprender a controlar el agua.-me dice ella.
 -Si yo solo congelo cosas…
 -Si yo puedo hacerlo y soy medio fría, tú también-me dice. Saca un recipiente de plástico con agua y me lo tiende.-Saca el agua sin abrir el recipiente.

 Concentro mis energías en la botella de agua, haciendo que el tapón salga disparado.
 -¡Bien!-dice Verena-Y con esto, se me ha ocurrido una idea, tú y Kate vais a pensar un ataque conjunto porque el agua es buen conductor de la electricidad. Asiento con la cabeza. -Y quiero, que me lo demostréis dentro de dos días.-me dice, seria.-Por ahora, eso es todo. Vete a entrenar con ellas. Yo tengo que ir a ver algo…
 Así que me voy a entrenar con Nevada y Kate, mientras veo como se aleja, pero un grito nos llama la atención…

No hay comentarios:

Publicar un comentario