sábado, 31 de marzo de 2018
-
Me hundo en un oscuro y terrible mar
del que ya no puedo salir.
-
- Cállate.
+ Estúpida, ¿cuántas veces te he de decir que no puedes hacerme callar? No me puedes controlar.
- Eso no es cierto. Además, tengo buen corazón no tengo que...
+ Sí... Buen corazón. Las personas con buen corazón no cometen venganza. Ni tienen ideas como las tuyas.
- ¡Tú me llevaste a hacerlo!
+ Pero tú lo estabas deseando. Aunque bueno, a ti se te da genial hacer de buenaza.
- Tengo el control.
+ ¿Cómo eres capaz de portarte así y dormir como si nada?
- ¡Tengo el control! ¡Cállate!
+ No tienes el control. Tienes esa parte mía en tu limbo y cada vez se hace más grande. ¡Eres oscura, Vir! A ver si eres capaz de verlo de una vez.
- No soy oscura. Hay luz en mí.
+ ¿Y por qué existo? Pónmelo fácil, podría controlarte ahora mismo. Pero será mejor que hagamos esto indoloro.
- Somos karma y vamos a cobrar.
+ Buena chica. Hagamos el mundo arder.
martes, 13 de marzo de 2018
-
De gustarte, de pensar que estoy mal
¿Por qué he de estarlo, si a nadie quise dañar?
Estoy harta de ver a mis miedos empañar
aquello que quiero tocar.
Y estoy cansada de la posibilidad de odiar
y imposibilidad de amar.
He decidido aceptarme con todos mis trozos,
sin mirar atrás.
lunes, 12 de marzo de 2018
-
Eres como una pastilla sin preinscripción médica.
jueves, 1 de marzo de 2018
-
Si existen las vidas pasadas, debí ser muy mala.
-
Creo que desde Julián no me sentía tan traicionada, Pablo.
Y ya es decir. Sin pruebas ni nada, me acusas. Sólo eso te basta. Pues gracias.
¿No crees que si hubiera tenido tu Twitter, en vez de pasárselo a X, hubiera intentado contactar contigo? Que triste debe ser estar tan paranoico como para hacer que alguien te coja manía.
Y esa es otra ¿tú sabes acaso como soy? Porque parece que no. ¿Crees que un pelele cualquiera me va a manejar? Por Dios, me he cortado, me han roto el corazón, me han traicionado, me han chantajeado. Soy dura de cojones y además ni lloro en público.
Pero claro, acusar es muy fácil. Y te quiero, pero creo que debería dejar de quererte, ya que tú me odias. Pero me gustaría que si cortamos nuestra amistad des la cara.
Yo no confío en nadie. No entrego mi corazón a cualquiera, no hablo de mi vida con cualquiera, ni traiciono a gente. Y menos de la de otro.
Pero parece que soy propensa a las traiciones. No es justo, no lo es. Piensas que soy tan frágil que me pueden ningunear. Ojalá lo leyeras, porque de verdad, pensaba que eras más listo.
Creo que será lo último que escriba sobre ti, o no. Quién sabe
Adiós, te he querido con toda mi alma. No creo que estuviese enamorada de ti, pero eras especial para mí.
Adiós... Ojalá no fuera una despedida y entraras en razón, pero me doy cuenta de lo complicado que es...
-
Me quiero hacer un búnker y no salir de ahí nunca más.
-
Has roto mi corazón. En pedazos. Sí, sé que suena romántico. Y me sorprende la magnitud de cuánto me importes.
¿Sabes lo triste? Que yo te quería más de lo que tú me quisiste. Tanto, tanto que hice lo posible para contactar contigo, mi mejor amigo. Pero lo que duele más es tu desprecio injustificado y fuera de lugar.
¿Y sabes lo que es peor? Que nunca leerás esto. O peor aún, si cabe.
Que nunca confiaré en otro hombre.