jueves, 18 de agosto de 2016

martes, 16 de agosto de 2016

-

Tengo muchas cosas que decirte, así que espero que estés preparada. Porque voy a encontrarte.

-

Te haré picadillo, y sólo mi tierna sonrisa verás cuando te haga caer.

-

¿Acaso no te has dado cuenta? ¿Es que aún no puedes verlo? No soy buena. Estoy rota, muy rota, es como si hubieran tirado mi alma al suelo y la hubieran hecho pedazos. No soy buena, no estoy bien.
Lo correcto sería olvidarme y dejarlo ir ¿no crees?.. Adoro cuando me dicen que soy tierna, pero la cruda realidad es que tengo un monstruo sediento de sangre en mi interior y temo por tu bien, porque estoy viendo en lo que me he convertido y lo mucho que, en el fondo, me gusta. No soy buena, no estoy bien, sólo hace falta que mires mis cicatrices. Quizá por eso necesito a alguien a mi medida, alguien que no pueda destruir. Pero es que... es profundo lo que siento.

Debo dejarlo correr, como tantas cosas.

No soy buena, no estoy bien, sólo hace falta que mires mis cicatrices. Pero quiero protegerte.



miércoles, 10 de agosto de 2016

-

Echo de menos esa época en la que no me importaban los chicos, ni las chicas, ni el amor. Ni lo que pensara nadie de mí, cuando era más pequeña, más frágil pero a la vez más fuerte.

Echo de menos no haberla conocido nunca. Pero no porque me arrepienta de lo que sintiera por ti, Andrea, sino porque me descubriste un mundo nuevo y lleno de crueldad; el amor. Y pese a todo, aún te quiere una parte de mí. Por eso me das tanto miedo y por eso huyo de ti, por miedo a enamorarme de ti hasta las trancas, de nuevo. Y mira que he ido a pedirte perdón, pero no sé qué pasó contigo, ni dónde estás ni dónde puedo encontrarte. Quizás me lo merezca por lo egoísta que fui al echarte de mi vida a la fuerza.

Echo de menos no haber conocido nunca a Raúl. Tampoco me arrepiento de lo que sintiera por ti, Rara, sino porque me mirabas de una forma que sé que nunca me van a mirar otra vez. Como si fuera lo más hermoso y que lo tuvieras que proteger a toda costa. Ojalá encuentre de nuevo a alguien que me mire de esa forma tan dulce en la que solías hacerlo, pero no quiero tu mirada. No, ya no. Creo que es hora de seguir mi camino.

Echo de menos no haber conocido a nunca a Javi. Nunca me arrepentiré de haberte encontrado después de tanta mierda sufrida. Porque sé que tu me querías de forma sincera y a veces echo de menos de ti, que me quisieras de forma tan incondicional y me arrepiento de no haberte elegido, eso sí.

Echo de menos no haber conocido nunca a Julián. A ti sí que no te echo de menos en ningún sentido. Tomaste mi amor y lo estampaste contra el suelo, te confieso que ahora le tengo algo de miedo a los hombres por tu culpa. Pero juré cobrar mi venganza y le haré ver al mundo la clase de monstruo que eres. No he acabado contigo, voy a destruirte.

Echo de menos no haberte conocido, Carlos. ¿Por qué? Porque estoy confundida. Muy confundida. Te dije lo que sentía y ni siquiera respondiste y no, no estoy enamorada de ti. Sólo quiero conocerte más por dentro, como diría la canción.

Y Álvaro... A ti vivo echándote de menos, y ahora que te vas, aún más. No estoy segura de lo que siento por ti, pero podrías haberme confesado tus sentimientos antes de que te fueras.


-

Me rindo contigo. Haz lo que te de la real gana.

.

No sabía que pudiera afectarme tanto tu ida.

lunes, 8 de agosto de 2016

-

Hace una buena noche para, coloquialmente hablando, rayarse.

domingo, 7 de agosto de 2016

#PLAYLIST: 2



Capítulo II: Una canción pidiendo auxilio


Savin me –Nickelback
Eric estaba escondido. Y para su horror, se le había caído el EXP 58. Si aquel aparato caía en malas manos ¿qué demonios iba a hacer? Ahora mismo sólo podía rezar que aquella persona que lo hubiese encontrado jamás lo utilizara, pero sabía que daba el pego demasiado bien.
Debía buscar a su portador antes de que fuera demasiado tarde.

Pero ya era demasiado tarde, que era lo que más le asustaba al chico. Aquella tecnología podía causar estragos en el planeta o totalmente al contrario, salvarlo. Pero sabía que esa mujer no quería salvar el planeta. Claro que no.

-Es como una peli mala de terror-murmuró Eric por lo bajo para sí mismo, escondido en el callejón. Tragó saliva.

No sabía qué era lo que iba a hacer en ese momento. ¿Seguir corriendo? ¿Eso era lo que le esperaba, correr durante el resto de su vida? No, no era lo que quería ni lo que tenía que hacer, ni mucho menos.

Tragó saliva. Era un genio, por el amor de Dios. No era tan difícil de crear un plan. Su pecho subía y bajaba por la excitación de haber estado corriendo, ya de noche.

Tenía que volver a su piso, pero sabía que era en el primer lugar en el que lo estarían buscando. Sacó unas gafas de sol aparentemente de su chaqueta y se las puso, mientras accionaba uno de los botones. Podía ver con ellas a través de las cosas. Corrió de forma sigilosa por las calles, esperando, aguardando a que nadie le pudiera ver. Serían altas horas de la madrugada.

Volvió a tragar saliva. Observó la sombra de una cabellera morada como la berenjena y cerró los ojos, ocultándose en silencio detrás de un contenedor. Esperó a que se fuera y corrió al coche más cercano, un todoterreno. Era ingeniero y no le costó mucho hacerle un puente. No tenía tiempo de pensar en la legalidad ni en que estaba cometiendo un delito.

Es más, no tenía tiempo, de cualquier otro modo. Arrancó y pisó el acelerador, saliendo de esas calles de mil demonios, donde la decencia brillaba por su ausencia.

_

La claridad del día invadió las ventanas de la habitación de Bel. Ella fue la primera en despertarse, así que se lavó los dientes y sin hacer ruido se puso su chándal, cogió su MP4 nuevo y dejó a su familia y amigos dormir tranquilos.

Cuando pisó la calle, tiritó un poco de frío. Su cumpleaños siempre había sido el inicio del otoño y los cambios de temperatura no es que fueran lo que más le entusiasmara del mundo. Si por ella fuera, todos los meses del año serían primavera. Se puso la capucha negra del chándal y echó a correr a paso ligero, encendiendo el mp3 y notó por primera vez la sensación de un subidón de adrenalina. Cerró los ojos y escuchó la canción. Parecía que PJ había hecho bien sus deberes y había metido en aquél aparato justo el tipo de música que le gustaba. Sonrió un poco.
Echó a correr sintiéndose un poco más libre y por un momento, no pensó en Gabriel. Se concentró en aquella canción en la que pedía que alguien le salvara a gritos. Pestañeó varias veces, sin parar de correr. Estaba a punto de cruzar la carretera cuando desvió la mirada hacia el otro paso de peatones, en el que una mujer mayor estaba a punto de ser atropellada por un coche que venía a toda mecha. La mujer no pareció darse cuenta ni el conductor tampoco, que parecía ebrio y gritaba cosas por la ventana que no eran muy agradables al oído. Bel se mordió el labio, pero le bastó segundos para decidir echar a correr hacia la mujer.
Y entonces ocurrió lo improbable. Agarró del brazo a la mujer y la llevó al otro extremo de la calle que iba a cruzar. Sólo tardó dos segundos, Bel y la anciana se miraron atónitas durante un segundo. Después de aquello Bel desapareció antes de que la mujer pudiera darle las gracias, esfumándose en el aire y dejando sólo un rastro de energía morada.

Bel llegó a su casa muy asustada. Empezó a dar vueltas como si fuera un león encerrado alrededor de la mesa que tenían en su salón, pensando en lo que acababa de pasar. No había salido ni dos minutos fuera para correr y había sucedido aquello tan extraño… Respiró hondo y se dijo así misma que era improbable lo que había pasado. Científicamente aquello no tenía sentido. Nadie era capaz de correr tanto, nadie. Ni Usain Bolt era capaz, así que ella lo sería aún menos, llevando corriendo apenas un mes. Salió al patio y la canción paró de sonar, escuchó un pitido suave y a continuación una voz femenina suave y demasiado melosa para su gusto. Asustada, le dio más volumen y la escuchó entera.

‘’Si has logrado activar esto, significa  que eres el elegido para ser el portador del EXP 58, es decir que el aparato te ha elegido a ti como su legítimo dueño. Como sabrás, el aparato se amolda a su usuario, y le otorga habilidades extraordinarias, según la canción que se esté reproduciendo.’’ Bel frunció el ceño, aquello no tenía sentido para ella, pero sin embargo, siguió escuchando ‘’Úsalo para el sueño que perseguimos en común; para un mundo mejor. Con mis mejores deseos y felicitaciones, T.’’

Bel se quitó los cascos y suspiró profundamente. <<Vale, quizás este soñando. Pero este sueño no es que tenga mucha gracia. Ya sé, le preguntaré a PJ, ella debe saber algo, después de todo es su regalo>> pensó para ella misma y subió las escaleras de su habitación, tras cerrar la puerta de su patio.

Miró a PJ dormida plácidamente en un colchón del suelo, justo al lado de Guillén, que roncaba como si no fuera un mañana. Bel torció el gesto, al escuchar a Guillén. Suspiró y le dio una patada suave en la rodilla a PJ.

-Mamá… Quiero dormir un poco más… Es sábado-murmuró PJ medio dormida, rodando sobre su colchón.

-Paula Johanna.-gruñó Bel por lo bajo-Que te despiertes, joder.

-¿Bel?-PJ se frotó los ojos, observando a Bel.-Es muy temprano, ¿qué quieres?

-Levanta el culo, tenemos que hablar.-murmuró Bel, saliendo con cuidado de la habitación para no despertar a Guillén. PJ la siguió caminando de mala gana.

-¿Qué pasa? ¿Tienes la regla? Porque te veo más gruñona de lo normal-masculló entre dientes PJ.

-¿De dónde sacaste el MP4?-susurró Bel cuando bajaron a la cocina y preparó poco a poco el desayuno de ella y de su amiga.
PJ pareció pensárselo unos segundos que a Bel le parecieron eternos.

-¿Por? ¿Lo quieres devolver?-inquirió tomando aquel matiz de inocencia fingida que Bel ya conocía demasiado bien-Oye, que si no te gusta me lo puedes decir directamen…

-No es eso-la cortó Bel antes de que se pudiera inventar una excusa mejor.-Quiero que me digas de dónde lo has sacado.

-Pues… Bueno…-Empezó PJ y Bel frunció el ceño.-Me disponía a buscarte un regalo de cumpleaños-PJ tragó saliva, Jesús, se dijo a sí misma, ¿cómo iba a explicarle a Bel que técnicamente se lo había robado al tío más guapo que había visto en su vida?-Y bueno… Me tropecé con alguien y… Lo encontré.

-¿Lo encontraste? ¡¿Lo encontraste?!-Bel suspiró hondo intentando no alzar la voz mucho.-¿Dónde lo encontraste?

-Se le cayó al suelo a un tío bueno-repuso PJ, enrojeciéndose de forma repentina.

-O sea, que me has regalado el mp4 de un desconocido.-Bel alzó la voz un poco.

-¡Oye, no sé qué mosca te ha picado! ¿Pero sabes lo difícil que eres de complacer? No eres fácil de buscar un regalo y se me presentó la oportunidad perfecta y…

-Ah, no seas melodramática y cállate la boca.-replicó Bel, de malhumor.-No se trata de eso, pero imagínate que esta cosa hubiera sido algo peor.

-Pero si es un mp4 ¿qué te va a hacer? ¿Asfixiarte con los cascos?-dijo PJ, sarcástica.

-Bien. Como te crees tan graciosa, te voy a mostrar lo que hace esta maldita cosa.-replicó Bel, agarrándola del brazo.

-Te ha salido un pareado…-intentó bromear PJ, pero Bel no le hizo ningún caso. Se puso los cascos y encendió el mp3, escuchando una canción distinta a la anterior.

Abrió la puerta, arrastrando aún a PJ del brazo y intentó concentrarse para echar a correr, pero no pasó nada.

Aunque en su lugar, empezó a flotar en el aire. PJ intentó gritar pero le tapó la boca. Estaban volando. Bel miró al suelo, estupefacta y cada vez cogiendo más altura. Agarró con fuerza y ambas manos a PJ para que no se cayera y voló hacia el suelo a velocidades de bala.

Se cayeron al suelo, estampándose contra la grava de la carretera.

-¡¿Pero qué coño ha sido eso?!-gritó PJ mientras se ponía de pie, alarmada.
Bel murmuró una palabrota poniéndose de pie.

-No grites, hay gente que duerme.-masculló Bel entrando de nuevo a su casa.-Es la cosa esta, que da habilidades raras.-dijo, levantando el mp3 para que lo viera mejor.

-¡Pero si es un puñetero mp3! –exclamó PJ cada vez más alterada.- ¡Un puñetero mp3 normal y corriente!

-Pues ya has visto que no-replicó Bel, molesta.-Si quieres te lo demuestro una vez más, eh, que seguro que te lo tienes merecido, por regalarme esta cosa que además de todo es robada.

-Ah, no, no, no-negó varias veces PJ con la cabeza-No voy a volar de nuevo, jamás se te ocurra volverme a hacer volar.

Bel abrió la boca para contestarle, pero la cerró cuando oyó pasos bajar las escaleras.

Guillén bajó las escaleras frotándose los ojos y mirando a ambas discutiendo.

-Gritáis mucho, panda de locas-gruñó el pobre chico por lo bajo.-Tanto que me habéis despertado y estaba soñando con Ariana Grande en bikini y estábamos juntos en…-dijo Guillén con tono risueño. Después las miró, que parecía que tenían ganas de matar a alguien y rezó para que no le descuartizaran a él.-¿Qué pasa? ¿Se os ha sincronizado el periodo o algo así? Porque si queréis os traigo Nutella o lo que sea que os guste durante la regla, pero no me matéis, por favor.

Bel le contó lo que había pasado y PJ lo corroboró.

Guillén se echó a reír, después de escucharlas.

-Los efectos del vodka todavía os duran ¿eh?

-Que no es una broma, idiota-dijo Bel en tono de enfado.-Que de verdad puedo volar y ser super rápida.

-Anda ya, Bel. Lees demasiados comics, lees demasiados hasta para mí-farfulló Guillén volviéndose a subir las escaleras-Me voy a la cama de nuevo, a ver si así tengo suerte y sigo soñando con Ariana Grande y…

Bel lo agarró y se elevó un poco en los aires dentro de su casa. Después lo bajó y apagó el mp3 antes de que sonara otra canción de nuevo. Aterrizó en el suelo, intentando no caerse de nuevo, pero se tropezó un poco.

-¡Joder, tía! ¡Eres Supergirl!-exclamó Guillén, excitado, acercándose para mirar al mp3 con más atención.-Y eso que parece tan normal…

-No digas chorradas.-le reprendió PJ.-Es serio.

-Si Bel es Batman… ¡Me pido ser Robin!-exclamó Guillén emocionado.-Y eso convertiría a PJ en Alfred-se rió un poco por lo bajo. PJ le miró como si fuera un mosquito al que tuviera que aplastar.

-No voy a ser Batman.-cortó a Guillén y él la miró, incrédulo.-Esto no es mío, es de otra persona y hay que devolverlo.

-Bel, podrías cambiar el mundo con eso…-contestó Guillén y PJ asintió.-Además, ya oíste el audio de la mujer esa. Eres la elegida por ese cacharro. Puedes ser una heroína y proteger a la gente del mundo y de esta ciudad.

-No tengo madera de heroína-contestó Bel, pero pareció olvidarse de lo de entregarlo.

-La verdad es que siempre te he visto más como antiheroína-contestó PJ. Bel la miró enarcando una ceja.-Pero Guillén tiene razón. Quizás sea el destino el que te ha dado ese regalo, no yo y si el destino lo quiere, es que quiere decir que quiere que hagas grandes cosas.

-Pero no se lo puedes decir a nadie más que a nosotros –añadió Guillén.-Quién sabe lo que ocurriría si esto cae en manos enemigas.

-Necesitas un disfraz-dijo PJ, sonriendo.-Te coseré uno.

-Y un nombre chulo. Y una guarida y también un coche parlante-añadió Guillén, asintiendo de forma enérgica.

-Pero ¿queréis parar el carro?-dijo Bel, riéndose un poco.- Aún no he decidido nada… Además, ¿de dónde voy a sacar el dinero para una guarida y un coche parlante?

-¡Ves! Si te seduce la idea y todo.-se rió Guillén también. Bel esbozó una media sonrisa.-Pero antes… Debes aprender a controlar esa cosa.

Bel miró el MP3 y asintió.

-Está bien. Lo probaré.- contestó Bel y PJ aplaudió entusiasmada-Pero no prometo nada ¿eh?

-Siempre te ha gustado ayudar a los demás, y esta vez lo harás a lo grande ¡imagínalo!-le sonrió Guillén.

-Está bien.-asintió Bel, sonriendo.

_

Eric abrió los ojos. Le había despertado el pitido de una alarma de su móvil.

Había aparcado en una especie de bosque que había a las afuera de la ciudad, un lugar donde sabía que nunca lo buscarían. Era un friki de los ordenadores, no de la naturaleza.

Miró el móvil. Demasiado tarde.

El EXP 58 había encontrado portador. Eric tragó saliva.

Debía de volver a la ciudad, por el bien del mundo entero. Y estaba dispuesto a poner en riesgo su vida si eso salvaba la de otros.




                                                          

-

- Si es opcional... ¿Eso es que puedo morderte?-preguntó con ese modo juguetón que había descubierto hace poco que me gustaba tanto de él.

Me ruboricé y di gracias a Dios que no me pudiera ver.

-Sí.-le contesté, aunque realmente no sabía qué decirle. Quizá me estuviera pasando de lista en ese momento, pero qué más daba.

-Jé.

-

Aún sigo tirándome de la mejillas para ver si es un sueño lo que tuve o fue real la conversación que tuve contigo. Nunca me había sentido incómoda y cómoda al mismo tiempo, no así.

jueves, 4 de agosto de 2016

Fragmento

-Sigo esperando, acechando y aguardando. Pronto no quedará nada de ti.-su sonrisa le produjo una extraña sensación, quería correr pero estaba paralizado.
-¿Por qué lo haces?-le preguntó, mirándola a los ojos.
-Porque si el karma no actúa contigo, forzaré las cosas.-dijo con una sonrisa.

Gabriel la miró, atónito. No sabía lo que le había pasado a Bel, pero supo, de alguna forma, que era un monstruo que había creado él mismo. Tragó saliva y la observó desaparecer entre la oscuridad de ese callejón y cuando quiso darse cuenta, ya no estaba.

La tierna y dulce Bel... Le había mirado con odio y había fuego y rencor en su mirada.

Bel, por su parte, sabía que lo que acababa de hacer había sacado a la villana que tenía dentro y ella quería ser una heroína. Respiró hondo y se dijo así misma que debería intentar perdonar. Pero no podía. No, a él no.

La noche era más hermosa que nunca, se dijo a sí misma mirando las estrellas. Aquella isla olía a mar y le gustaba, a pesar de todo. Pero no podía quedarse.

Se puso los cascos, encendió el mp3 procurando que estuviese escondido y sintió la sensación maravillosa que le producía cada vez que se adhería a su cuerpo. Se encapuchó y pronto no quedó de ella nada más que una franja morada detrás de ella.

Pero no se le olvidó la sensación que tuvo tras decirle esas palabras a Gabriel.

miércoles, 3 de agosto de 2016

-


-

Devuélveme los versos que me has robado, porque
pensar en ti, es como soltar los versos al viento y
que vuelen a tus manos.

martes, 2 de agosto de 2016

Querido amigo [13]

Hora prudente, o al menos cuando he empezado a escribir esto.

Querido amigo,

¿Qué tal estás? Hace mucho que no te escribo y creo que hay algunas cosas que tengo que poner al día contigo. Vaya, ya es la décimo tercera carta que te mando, pero aún así no me contestas... Qué más da. Si después de todo te las mando para desahogarme yo, supongo, aunque sí, para qué mentirte, me gustaría saber de ti.

Pero estamos hablando de mí. Siempre estamos hablando de mí... así que empezaré contándote. Creo que te hablé por encima de ''eso'', lo cierto es que aún no puedo explicarte lo que es, pero va todo viento en popa, ya tengo fichas movidas y todo va como la seda... para mí. Para otros no va igual de bien (inserte risa malvada aquí).

A veces tengo que admitir que me doy algo de miedo a mí misma, pero no quiero explicarlo porque en el fondo quiero que me lean, no sé quién sigue leyendo esto, pero me parece que por un tiempo la url de mi blog seguirá siendo la misma. Pero aún no he terminado y no terminaré.

También tengo otra cosa que comentarte, bueno, varias. He conocido a un chico, me inspira interés y atracción a la vez. Estoy hecha un lío, porque es amigo de ella y creo que eran algo más que amigos, ahora no sé qué son, pero no sé si me conviene meterme en eso, pero otra parte de mí quiere conocerle cada vez más y más... No sé, quiero saber lo que tiene dentro porque es una persona que encuentro fascinante, pero tengo miedo a que me llegue a gustar (aunque creo que ya me gusta un poco). Tenemos que ponerle un nombre y como no sé quién leerá esto, llamemosle... K o B. De todas formas para quien lo lea será igual de evidente, pero al menos no tendrán tantas pruebas. Al menos. De todas formas, Samu dice que no me ve preparada para un siguiente asalto, que me ve todavía muy herida por ese y puede que tenga razón, pero me gustaría conocerle más, aunque no me llegue a arriesgar del todo.

Luego está Y... Que siempre he pensado que si estuviera más cerca, sería perfecto. Pero me niego a que me guste Y, no al mismo nivel que K/B. Puede que si yo fuera de ahí o él de aquí, habría funcionado. Pero es una locura, es latinoamericano, por muy enamorado que esté de mí, es una auténtica locura. Parece que no puede olvidarme o no quiere, o ambas. No lo sé.

Ah, no sé si sabes qué anime es Mirai Nikki, pero te lo recomiendo. Está muy bien, además he encontrado semejanzas conmigo y la coprotagonista. Sobretodo cuando me enfado puedo ser muy... Yuno.

Que se lo digan a cierta persona...

Con mucho cariño,

Vir.

PD: Te dejo el opening del anime porque va conmigo actualmente y porque me gusta mucho. Fíjate en el vídeo también, no sólo en la canción.