Yo, resurjo de mis propias cenizas. Y ni siquiera el propio Diablo, lo haría mejor, de eso le doy gracias a Dios.
Rememorando y leyendo otras entradas, no puedo evitar sonreír y pensar: esto ya ha pasado, antigua yo.
Lo mejor es que me hace ver que he madurado y cambiado y eso me gusta.
Sólo soy una chica con una vela para guiarme