Se oyen truenos. Estruendos, que anuncian la llegada del primo lejano a un diluvio. Se oyen los tambores de Dios, como si quisieran anunciarnos la llegada de un mar de lágrimas dulces que están apunto de salir de las nubes que son sus ojos.
Curioso el tiempo pero no el momento. Parecía el momento idóneo para una para que naciese en esa noche una nueva leyenda, alguien que esperamos desde hace mil años para una historia que desde tiempos inmemoriables continúa. El hálito de esperanza que los aldeanos sueltan, es sólo el comienzo.
Tal vez no lo sepas, pero existen un millar de mundos parecidos al nuestro cuando era más joven y el planeta Sh'ial no era una excepción. Aunque todos tienen un enemigo común el tiempo y un ente que recorre galaxia y galaxia sólo para alimentarse de ella.
¿Quién podrá detenerlo? ¿Será esa niña recién nacida con ojos grises y oblicuos? Quedate para averiguarlo.