sábado, 30 de junio de 2012

Mi propio reino (XI)


Amor escondido entre la mugre
(Segundo cuento)

-Bien, ahora nos toca el segundo cuento-dice Erael, mirandonos. Fija su mirada en mi un instante-Si nos hemos recuperado del primero.-Asiento con la cabeza entonces-En ese caso… ¡siguiente cuento!
Erael vuelve a abrir el libro entonces, cuando somos succionados hacia el libro de nuevo.
Veo como mi ropa va cambiando de nuevo, hasta quedarme con un vestido algo cutre. Creo que me ha tocado ser la hermanastra de Cenicienta. Miro a mi lado y veo a Nevada igual de cutre con un vestido muy parecido al mio. Asiento con la cabeza, y veo una Kayra alta y mas mayor.
-¿Sheanne?-pregunto yo, conteniendo una sonrisa.
-Me ha tocado... Ser la madrastra.-dice, con su nueva voz de mujer mayor.-Asi que… ¿Quien es cenicienta?
-Tu hermana-decimos al unisono, Nevada y yo.
-Me parece que no va estar muy contenta…-comenta Sheanne.
-¿Y Ventisca?-pregunta Nevada
«Con suerte, sera la calabaza»
Veo como me mira Nevada y le saco la lengua. Sonrie.
-Venga, vamos a darle ordenes a mi hermana.

Vemos a Kayra limpiando el suelo, frotando bien con un paño mojado.
-¡Frota bien, inutil!-exclama Sheanne.-Quiero verme reflejada en el suelo.

Kayra hace bien su papel de Cenicienta, veo como le cubre el pelo un paño y tiene la cara sucia.
Alguien toca a la puerta.
-¿A que estas esperando?-le grito yo-Ve a abrir.
Kayra corre a abrir y entra el paje real, un chico con los ojos violetas y el pelo pelirrojo. Me resulta extrañamente familiar, pese a que se que no puede ser nada mas que un personaje de un libro
-Se me ha sido asignado que le entregue a todas las mujeres del reino, unas entradas al baile del principe-y con una floritura nos da cuatro entradas.
-¿Cuatro?-dice Nevada-Aqui somos tres señoritas…
-Tambien esta ella-dice el paje, señalando a Kayra, con una mueca-Aunque deberia limpiarse bien.-despues de esto, se retira.
-Tu no iras-dice Sheanne a Cenicienta.
-Pero, yo…-empieza ella.
-Vamos chicas, dejemosle limpiando y elijamos nuestros vestidos.-dice nuestra "madrastra".
Vamos a un modisto a elegir la ropa y nos la cose a medida. Al dia siguiente, dejamos a Kayra encerrada dentro de casa y nos vamos nosotras a el baile. Al cabo de una hora, aparece Kayra vestida con un hermoso vestido azul y taconcitos de cristal.
-Guau...-murmura el principe. Que luego me fijo mejor y es ¡Collix!. Una repeinada y apolinea version de Collix. Esta muy guapo.-¿Me permite este baile?
-Por supuesto-dice Kayra, sonriendo. Ella tambien esta muy guapa. Desaparecen los dos durante un rato y aparece solo y cabizbajo el principe.
-Doy por finalizado el baile, ya he encontrado con quien deseo casarme…
Nos marchamos todas de palacio y aparece el mismo paje con un zapatito de cristal, acompañado de Collix. Nos lo prueba a todas, hasta que llega a Kayra.
-Ella no puede ser-replica Sheanne.-Estuvo encerrada en casa, limpiando.
El principe no nos escucha a pesar de todo, cuando se acerca con el zapatito y se lo prueba el mismo a Kayra.
Aparecen el cochero, que resulta ser Ventisca y el... hada madrina Erael
¡Asi que! ¡Bibitibabitibu!
Aparecemos en el palacio y ellos se casan, y a nosotras… Nos meten en el calabozo.

Salimos del cuento, entonces. Tengo ganas de saber que cuento nos toca ahora… No puedo evitar reirme del hada madrina Erael, primero se enfurruña y luego se rie conmigo

Mi propio reino (X)

Beso de vida.
(Primer cuento)
Acabamos de llegar a un bosque que no tiene nada de anormal, pero según Erael es dónde debemos abrir el libro mágico para sellarlo para siempre, logrando que todo tipo de cuentos acaben con final feliz, según está escrito en ellos.
Erael trae un libro que no tiene nada de especial, aparentemente, de un atril que estaba junto a unos arbustos.
-Bien, os voy a explicar-empieza a explicar Erael.- En este libro, todo lo que está escrito, es decir, los cuentos, si no se tiene cuidado puede que todo lo que pase en el libro se convierta en realidad.
-Vale ¿y qué tenemos que hacer?-pregunta Collix.
-Todo lo que ponga en el libro, cumpliendo palabra a palabra el cuento. Hasta un cabeza hueca como tú puede cumplirlo-contesta Erael- Los personajes no lo decidimos nosotros. Según he oído, lo elige el libro, leyendo el corazón de cada uno de los presentes.
-O sea, que nos lee los deseos ocultos de cada uno-dice Ventisca en voz alta.
-Exactamente.-asiente con la cabeza Erael.
-Y si no cumplimos lo que pone en el libro...-digo yo.
-...nos quedaremos atrapados ahí para siempre-completa Erael.
-¿Cómo sabremos qué personajes somos?-pregunta Karya
-Hasta que no estemos dentro del libro, no lo sabremos ¿no?-dice Sheanne mirando a Erael.
-No.-contesta Erael
Nevada, que no ha dicho nada, está mirando el libro con el ceño fruncido.
-No me fío para nada de esa cosa-murmura ella, señalando el libro.-Desprende malas vibraciones.-dice, señalándose la sien.
-Precisamente para eso estamos aquí, querida-dice Erael, serio-Para acabar con esas malas vibraciones.-luego nos mira a todos.-¿Estáis preparados?
-¡Sí!-decimos al unísono.
-Nací preparada-añado yo, en voz baja.
-Entonces... Primer cuento ¡allá vamos!-Erael abre el libro, y yo ahogo un grito, porque siento como si me succionase.
Aparecemos frente a un palacio muy vistoso.
-Espera... ¿y Nevada?-pregunto yo. Oh, mierda... ¡Estoy desapareciendo! Y ellos, ellos... Ventisca tiene una armadura completamente nueva, como yo. El resto mengua, haciendo parecerse a enanitos. Contengo la risa.
Aparezco yo, en el patio trasero de un palacio.
-Espejo, espejito ¿quién es en la Tierra la más bella de todas?-dice una voz de mujer.
-Reina, estás llena de belleza, es cierto, pero Blancanieves es más bella que tú.-dice la voz neutra del espejo. Veo que la mujer golpea el espejo, para luego mirar por la ventana, en mi dirección, así que subo al caballo más cercano y me voy al galope.
<<¿Quién será Blancanieves?>> Me quedo pensativa, mientras llego al claro de un bosque.
Me siento frente al río, mientras que oigo venir a otro caballo, y por instinto, tal vez, llevo mi mano al  mango de mi espada.
Se oye un grito, y otra vez, el extraño caballero sale de nuevo al galope.
<<¿Será el príncipe?..>> Bueno, pronto lo descubriré, así que no importa. 
Me paseo por este claro de un bosque cercano, y la verdad, es que es hermoso. Aquí me siento muy tranquila...
Escucho unas voces graves cantar una curiosa canción y, rápidamente, me escondo detrás de un árbol, para mirar desde ahí lo que ocurre.
-¡Príncipe!-dice una voz de un chico a mis espaldas.

Bueno, será por el príncipe, así que no miro hacia atrás.
-¡Príncipe!-repite la voz cada vez más cerca de mí, hasta que me golpea la espalda-¡Le estaba buscando! ¿Dónde se ha metido?
Me giro entonces, pasmada.
-¿Te refieres a mí, chico?-le pregunto, mirándole atentamente, por si no me está tomando el pelo. Los ojos violáceos de él, tienen una chispa picaresca y una de sus cejas pelirrojas alzadas.
-¿A quién iba a referirme, mi señor?-contesta él. ¿Señor? ¿perdón?. Decido no interferir en el libro y me dirijo al pequeño río que hay en el claro.
-Oh, no...-murmuro, al verme reflejada o más bien reflejado-Soy un hombre... Mi versión masculina-susurro yo, y no deja de ser cierto. Soy un hombre de un metro setenta y con el pelo rojo cobre, además de unos grandes ojos pardos. Creo que me casaría conmigo misma.
-¿Dónde estábais? Me ha dejado muy preocupado, príncipe.-me espeta el chico.
-Pues... Eh... Me he perdido-le intento explicar yo.
-Como siempre.-sonríe-para eso me tiene a mí, príncipe.

¿Quién será Blancanieves? Rezo que sea Erael con un vestido, así no me costará tanto besarle. Es más, creo que me reiré un rato.
-¿Nos vamos, príncipe?-me pregunta, así que asiento con la cabeza.

Pero me llama la atención un ataúd, que es cargado por 7 enanitos, que cuatro de ellos, no logro identificar. Lo dejan cerca del río, y me acerco, para saber a quien debo besar, a quien debo despertar para que este cuento acabe de una vez.
...

...
Se ve que la suerte no está de mi parte.
-No puedo hacerlo-digo en voz alta- No puedo... No puedo pasar por esto otra vez...
Frente a mí, está una inconsciente Nevada.
-Vamos-susurra la voz de Erael- Es necesario, confía en mí, entiendo cómo te sientes...
Asiento con la cabeza,  todavía dándole la espalda a los ''enanitos''.
Vacilo un poco, antes de abrir el ataúd.
<<...pelo negro como el ébano...
labios rojos color carmesí...>> Recuerdo lo que ponía en el libro...
Y sin más, agarro de la cintura a Nevada , alzándola un poco y poso mis labios sobre los suyos, un beso casto. Me separo de ella, para ver que ha abierto los ojos. Y murmura un ''Oh...''
Así que el resto del cuento sigue como  según ponía en el cuento...
Yo me caso con Nevada, y hago que su madrastra baile con unos zapatos de hierro ardiendo, hasta que cae muerta...
Salimos del libro y yo corro para adentrarme en el bosque, para intentar refugiarme, olvidarme, de esta situación que me corroe...
Alguien se sienta al lado de mí, y me rodea con el brazo. Veo a Erael, con el rostro serio.
-¿Estás bien?-me susurra.
-Sí...-digo yo, intentando no derramar ninguna lágrima.-Sólo lamento... No haberme casado con mi versión hombre.
Soltamos una carcajada entonces.
-No podemos permitirnos que uno de nosotros se derrumbe, ¿vale?-me dice.
-Está bien... Estoy lista para seguir.-le contesto yo, limpiándome con la manga de mi armadura-vestido.



Personalidad de los personajes (que hay por ahora)

Ahi arriba^
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viernes, 29 de junio de 2012

Mi propio reino (IX)

Acabo de llegar con los demas a la aldea de los Salvajes. Ahora solo falta buscarlos, que puede que nos cuente, porque la aldea es bastante grande, mas de lo que suena.
Asi que, hemos dejado atados a los caballos, pastando y bebiendo agua.
Estamos caminando por la aldea, a una velocidad considerable.
-¿Karya?-exclama Erael para llamar su atencion.
-¡Sheanne!-grita Nevada.
Oigo un ruido, asi que Ventisca y yo, desenfundamos nuestras respectivas a espadas a la vez.
Aparece un monstruo enorme, de unos dos metros, con colmillos y en su piel anaranjada tiene rayas negras, como un tigre.
Las llamas me elevan en el aire y me dispongo a atacar cuando...
El tigre se echa sobre mi y empieza a lamerme la cara. Entonces me rio, porque ya lo he entendido.
-¡Kayra! Yo tambien me alegro de verte-digo, aun riendome.
El tigre va menguando hasta que va cogiendo una forma femenina, con el cabello y los ojos color dorado oscuro. Collix, como es normal en el, suelta un suspiro, al ver el atuendo de Kayra.
-Bueno, chicos, ¿que quereis de mi?-dice, sujetandome la mano. Me eleva entonces, es increiblemente fuerte, ademas de que es agil y tiene super oido, de hecho, su nombre significa "instinto".
-Te lo explicare cuando encontremos a tu hermano-contesta Erael.
-Esta bien, yo os mostrare el camino-dice Kayra,cogiendo del brazo a Erael.
Voy detras de ellos, mientras hablan animadamente.
Gruño algo por lo bajo.
Collix se coloca a mi lado rapidamente.
-Celosa ¿eh?-me da un codazo.
-¿Celosa? ¿De que?-respondo, a la defensiva.- Y dime… ¿que tal te ha ido?.
-Digamos... que hice una premonicion al rey de los luminosos.
-¿Ah, si? Y… ¿Que era?-pregunto yo.
-Pues era…
Nevada llega y corta la conversacion.
-Oidme, ¿no veis a Kayra muy cambiada?
-Demasiado-mascullo yo por lo bajo.
Nevada sonrie.
-¿Que pasa?-pregunto yo, ya irritada.
-Nada, nada… Ya lo descubriras…
Estamos entrando al claro del bosque, mientras que vemos que un arbol viene, andando.
Sheanne es una excepcion entre excepciones de los Salvajes, tiene un don especial; Puede parar el tiempo, el y su hermana, son los que han tenido los poderes mas especiales desde hace 200 años, y nadie sabe si sus hijo heredaran sus genes. Veo a Sheanne en la copa del arbol, y este arbol nos eleva a mi y a Nevada, sentandonos con el.
-Bueno, las dos teneis mucho que contarme, ¿al final?…-empieza Sheanne a hablar, pero Nevada es mas rapida.
-De eso es mejor no hablar…
-Sobre todo estando Ventisca delante-añado yo, con una media sonrisa.
-¿Quien es…?
-Ya lo sabras
Erael viene, elevado el aire con un pajaro que no puede ser mas que Kayra.
-Tenemos mucho de lo que hablar.-dice Erael.-Asi que, si podemos ir a algun sitio comodo y en privado, sera mejor.
-Esta bien.-dice Sheanne- Dadme un momento.
-El arbol, se queda con las raices ancladas al suelo.
-A esto le llamo echar raices-comenta Erael en voz baja.
-Ya podeis entrar-dice Sheanne, señalando una apertura en forma de boca.

-Sheanne, esa cosa tiene dientes-murmuro yo.
-Es totalmente inofensivo-dice, como quitandole importancia
-No se yo…
-Venga, ¡entrad!-asi que hacemos caso todos menos Ventisca, que sigue mirando la abertura muy desconfiado. Al final, tiene que agarrarlo una de las ramas de Sheanne.
-¡Cerrad los ojos!-exclama Collix, mientras caemos por la rampa- ¡Voy a darle un poco de luz al asunto!
-Ni se te ocu...-empieza Erael, pero por acto reflejo todos cerramos los ojos, porque Collix empieza a brillar y es tan insoportable que puedes quedarte ciego.
Caemos sentados en unas especies de sillas muy comodas, la verdad. Sheanne siempre se ha preocupado de sus invitados.
-Bueno, explicadme a que habeis venido y quien es ese tipejo.-dice, señalando a Ventisca.
-¿A quien llamas tu..?-espeta Ventisca, casi con la espada desenfundada
-Este es nuestro temperamental y nuevo amigo, Ventisca-dice Erael, como quitandole importancia
-Sheanne siempre dice lo que piensa-añade Kayra, muy pegada a Erael-Tenlo en cuenta, te dira lo que el cree que es cierto aunque te duela.
Erael comienza a relatarles la historia del cuento para niños.
-…asi que, solo podemos ponerle fin nosotros-termina entonces de explicarlo.
Kayra ha pillado a Collix intentando juntarse demasiado con ella.
-La proxima vez que hagas algo, te degollare convertida en tigre de un mordisco.
«Ojala yo tambien pudiera convertirme en tigre…»
Oigo la risita de Nevada y se que me ha leido el pensamiento.
-Bueno ¿y a que esperamos?-salta Collix- ¡Es la hora de las hostias!
Nos reimos ante su comentario, pero no estamos mas de acuerdo que en defender nuestro mundo.

Mi propio reino (VIII)

Bufo algo, cuando Erael, Nevada y Ventisca, encuentran a Collix rodando por el suelo en llamas.
-Quema, quema, quema-aúlla de dolor.
-¿Ya hemos empezado?-me mira Erael, mientras con un gesto, le azota una fuerte ráfaga de aire a Collix, para apagarle.
-¡Ha empezado él!-digo, para sentarme en el suelo.
-Erael... Amigo mío...-corre Collix para abrazar a Erael.-Tan grandullón como siempre.-dice, tocando los músculos de Erael. Erael lo empuja para que se le quite de encima
-Collix...-parece que la vocecilla de Nevada le interesa más.
-Anda mira, si nuestra Nevada está hecha una mujer. Dame un abrazo...
Ventisca se pone delante de Nevada.
-Ni hablar-decimos él y yo al unísono.
-Bueno, fantasmitas del pasado, a parte de para disfrutar de mi presencia...-dice Collix, tras dar un largo trago de su botella de licor- Así que, venga, que no tengo todo el tiempo... Estoy ocupado con unas gestiones...-dice, levantando la botella de licor.
Chasqueo los dedos, cuando lo hago, inmediatamente después, la botella se prende, rápidamente.
-Ya no hay gestiones que hacer-le miro, sonriente.
Nevada, poniendo los ojos en blanco, congela la botella antes de que explote por el licor.
-Bien...-empieza Erael.- ¿Vas a prometer estar callado hasta que termine de hablar?
-No prometo nada-se ríe Collix.
-Me están entrando unas ganas de cortarle la lengua horribles...-dice Ventisca, con la mano en en la empuñadura de la espada.
-Sí, pero no lo hagas aquí, que lo vas a llenar todo de sangre-replica Nevada.
Todos la miramos. No es común en ella las bromas sádicas, normalmente, suelo ser yo.
-¿Qué? ¡Hasta a mí me pone nerviosa!-exclama ella.
Suelto una risita por lo bajo.
-Vale, pues te explico...-comienza Erael a contarle desde los cuentos, hasta la realidad alterada.
-Ah, bien.-responde Collix, después de un rato-Pero si nos metemos en el cuento de Caperucita roja y encima está de Caperucita, Verena... ¡me pido ser el lobo!
Erael lo derriba de un golpe aéreo, entonces.
-Bien, ahora, vamos a buscar a Sheanne y a Karya.-dice en voz alta.
-Pero... ¿cuántos sois?-nos pregunta Ventisca.
-Cinco-decimos al unísono todos.
-Aunque, contigo, séis-añado yo.
-A esa conclusión había llegado yo solito, gracias.-me espeta de malas formas, girándose en dirección de su caballo.
Camino hacia él para decirle cuatro cosas, cuando Nevada me para.
-Déjalo, todavía le resulta incómoda la situación contigo...
-Ésa no es excusa como para responder a alguien así ¿no?-replico, para girarme e ir en dirección de Incendiado, saltando en su montura.-Anda, Collix, sube.-le digo con un gesto.-Pero como toques algo, te prometo que te quemo los testículos...
-Y yo hago que te tragues las cenizas-grita Erael, desde el cielo.
Entonces, desaparecemos, a velocidad de las llamas...


Mi propio reino (VII)


Voy al galope hacia donde estaba Erael.
-¿Le has convencido?-me dice, sin mirarme, mientras mira su bolsa, rebuscando algo y haciendo alguna de sus potingues. Levanta la mirada y le hago una mueca. Sonríe-Eso es un sí.-le sonrío yo también. Me siento a su lado.
-¿Qué estás haciendo?-pregunto yo, mientras vienen Ventisca y Nevada.
-Ah, ya lo verás.-se levanta para saludar a Nevada y a Ventisca. Erael se acerca y le estrecha la mano a Ventisca.-Encantado de conocerte, Ventisca.-luego se dirige hacia Nevada-Nevada, tan encantadora como siempre.-coge una de sus manos, y la besa. Se vuelve a sentar a mi lado.
Veo como Ventisca me está mirando, así que le sostengo dicha mirada. No seré la primera que la aparte.
Se cansa de mirarme y sonrío para mi misma.
-Bueno, ¿nos vas a explicar por qué quieres reunir al ''equipo''?-pregunta Nevada, que sabe tanto como yo de esta situación.
-Pues bien... Para que me cortéis el pelo.
-Algunas veces me gustaría chamuscártelo-le digo yo, para que vaya a el grano.
-Está bien, parece que a alguien le ha venido la menstruación...-dice, inmediatamente después le doy una colleja.-¡Ay!
-Venga, que no tenemos todo el día.-replica Ventisca.
-Está bien-empieza Erael-Nuestro problema es... Un libro de cuentos.
Nos lo quedamos mirando fijamente.
-Creo que vuelvo a Rehá.-le contesto, levantándome.
-No, espera.-dice él, para cogerme de la mano.-Creo que no he sido específico-me obliga a sentarme.
-La verdad, no-suspira Nevada.-No sé que tiene que ver un libro de cuentos para niños con todo esto.
-Porque este libro es especial...-dice Erael.- Todo lo que pasa dentro del libro, se convierte en realidad.
-O sea, estás diciendo... ¿que, por ejemplo, Blancanieves, se puede hacer realidad?-pregunta Ventisca- Qué peligroso....-parece decir algo, pero Nevada le dirige una mirada fulminante.
-Pues lo es más de lo que parece, porque puede alterar la realidad y con eso, destruir el mundo-responde Erael, serio. Al parecer no se ha dado cuenta de que todavía me tenía cogida del a mano, así que me suelta.-Por eso, el siguiente paso, es ir a por Collix.

-Le echo de menos-suspiro yo, poniéndome de pie.
-Era muy divertido-sonríe entonces Nevada, al recordarlo.
-¿Perdón?-Erael me mira-Pero si le quemabas constantemente el trasero...
-Ya, pero me caía bien.
-¿Quién es ese?-pregunta Ventisca a Nevada.
-Un controlador de luz-explica Nevada.-Quiere decir que controla la luz, y además, con la gracia de Apolo, puede ver el futuro.
-Sí, pero enciérralo en un cuarto oscuro y lo verás salir pitando, echando abajo la puerta.-recuerdo yo, riéndome de cuando le hice la trastada, por meter mano donde no debería.
-Eso fue un gran experimento-coincide Erael conmigo.
-Fuisteis malos con él-dice Nevada, pero sé que está conteniendo la risa.
-No entiendo nada...-dice Ventisca, mirándonos a los tres.
-Pongámonos en camino, antes de que la luz del sol se acabe-dice Erael, elevándose en el aire.
-¿Estás seguro de que no quieres ir conmigo a caballo?-pregunto.
-Si me subo en ese bicho, vomitaré el desayuno de hoy, de ayer y de mañana.

Me subo encima de Incendiado y Nevada y Ventisca a lomos de su caballo con silla de hielo. No sé como no acaban con el trasero adormecido.
Voy hacia el oriente, yendo a un galope rápido, seguida de Nevada y Ventisca.
Veo como Erael está a gusto entre las nubes.
Entonces, recuerdo lo que le pasa con los medios de transporte y entiendo. Erael no puede subirse a un carruaje si quiera, porque siempre se marea. Así que ya no os digo en un caballo.

-Chicos, iré más rápido, transportándome por el fuego, como una llama-digo en voz alta.-Tú deberías hacer lo mismo con Erael y Ventisca, Nevada.-Veo que asiente por el rabillo del ojo.
¿No os lo he dicho? Vaya... Nevada también es capaz de manejar el fuego, al ser mestiza, puede controlar las cosas, pero no es tan avanzada como yo. También yo sé algunos trucos sobre el hielo, pero claro, ella más que yo.
Aparezco en una llamara con Incendiado delante de un apuesto muchacho de ojos castaños y con una botella de un licor que no sé ahora diferenciar.
Me bajo del caballo para saludarle.
Corro a abrazarle.
-¡Collix!-exclamo, encantada de verle.
-Hola, Verena-Siento sus manos sobre mis glúteos- Hmmm... Sigues igual de menudita...



jueves, 28 de junio de 2012

-

+¿Como lo soportas?
-Aprendi a sobrellevarlo
+Entonces… ¿lo estas?
-Si, pero esto no lo decidi yo.
+Entiendo…
-Pues yo... No.

Mi propio reino (VI)

-Erael, ¿tienes algún hobbie...-digo, mientras cojo algo que se le parece a una cola de salamandra, con cara de asco- a parte de coleccionar cosas asquerosas?
-No.-responde tan campante mientras sigue llenando un caldero.-Ahora, dame eso.-extiende la mano para coger la cola. Así que se la pongo en la palma de la mano.-Espera enciendo el fuego, y empezamos...-Chasqueo los dedos y la madera empieza a consumirse.-Odio cuando te pones chulita.
Le sonrío sacando la lengua, mientras me pega un codazo.
-Y ahora... ¿Qué?-pregunto, moviéndome en el sitio.
-Cualquiera diría que quieres hacer pis.-responde él, riéndose por lo bajo.
-¡No tiene gracia!
-Vale, bien, sigamos con lo importante-me dice, pasándome un tarro y una aguja.-Sácate sangre, la suficiente para  llenar todo el tarro, yo te curaré.
Hago una raja limpia en la yema del dedo gordo, para llenar el tarro, entonces. Mi sangre gotea, hasta llenar el tarrito. Después le paso el pequeño recipiente y tiendo la mano. Con un roce, Erael consigue curarme la herida.
-Tienes que enseñarme a hacer eso-abro los ojos como platos.
-Ni hablar, para que quemes a alguien y luego me eches las culpas a mí, como si no te conociera...-dice, mientras echa la sangre en el caldero con agua hirviendo.- Vale, ahora, di lo siguiente conmigo: ''Yo, hija del fuego, reina de las Llamas y emperatriz de los Infiernos...
Repito lo que dice.
-...solicito que crees de mi, a partir de un Yo totalmente nuevo.''-dice, mientras yo lo repito.-Ahora, concentra toda tu energía en el caldero...
Cierro fuertemente los ojos para que una gran llama se materialice encima del caldero y saco todo el fuego que hay en mí.

Caigo exhausta al suelo, limpiándome el sudor.
Una figura echa de llamas aparece, emergiendo del caldero. Va cobrando forma femenina, hasta que sus rasgos se van asemejando cada vez más a mí. Una chica bajita y con los ojos muy grandes
Cuando la clon está completamente echa decimos al unísono:
-Vaya...-susurramos a la vez.
-Ahora puedes controlarla como a tu verdadero cuerpo.-dice, con una sonrisa satisfecha.-Dame la mano.-le doy la mano para ponerme en pie y una corriente de energía circula por mis venas.
-Y ahora.. ¿qué?.-pregunto yo.
-A hablar con Nevada.
Resoplo, de mala gana.
-Vamos, no te va a comer-replica Erael.
-Vale ¿y... qué hacemos con la clon?.
-Ella eres tú. Sólo hará lo que harías tú.-responde Erael.- Incluso si murieses, ella seguiría existiendo, y podrías ocupar su cuerpo, porque una parte de tu alma ya es ella.
-Volveré... de todas formas-noto como por mi mejilla corre una lágrima helada. 
Cojo rápidamente una capa con capucha negra, que hace contraste con mis ropas y una mochila, con todo en ella.
Me subo  en mi caballo,  Incendiado, y pongo rumbo al palacio de Hielo de Nevada. Erael ha preferido quedarse en el bosque, porque la última vez que estuvo en el palacio casi lo hizo volar por los aires (literalmente), así que le vetaron la entrada.
Tardo poco en llegar, y el frío ya no me hace tanto efecto como antes... Es como si ya formara parte de mi elemento.
Dejo a Incendiado en un lugar a salvo y trepo por una enredadera, por la cual siempre iba a ver a Nevada, pero eso forma parte de otra historia.
-Sabía que vendrías-susurra una voz de mujer.
Así que me siento, sin inmutarme, en la repisa de la ventana. Me quedo mirando a Nevada, hasta que al cabo de unos minutos, decido que debo hablar.
-Nevada...-empiezo, con un leve carraspeo. Me fijo que ha llorado y que tiene una peor pinta posible. Su hermoso y joven rostro tiene unas ojeras de no haber dormido.-¿Qué te ha pasado?...
-No te... preocupes.-dice ella, limpiándose las lágrimas con un pañuelo.
-Siento contradecirte, pero ya estoy preocupada-me pongo de pie y me acerco a ella. Me siento rara cuando hago lo que no debería hacer; la abrazo.-Lo que sea, ya pasará, Nevada...
-No sé si tiene solución...
-No te preocupes...-susurro yo, para luego apartarme de ella.-Erael me ha dicho que venga a verte para hablarte de...
-...la misión, lo sé. Te he leído la mente nada más verte llegar a lomos de Incendiado, cuenta conmigo.-dice ella-Pero...
-¿Pero?-inquiero yo, aún sin dejar de mirar sus lágrimas, cuando corren por sus mejillas.
-Ventisca viene conmigo.
Me quedo callada unos instantes. ''No te prometo llevarme bien con él...''
-Lo sé-dice ella, mirando al suelo-Pero... Por favor...
-Con una condición.
-¿Cuál?-pregunta ella.
-Si se acerca a mí más de lo necesario, esta vez no dudaré en matarle.-respondo con un tono de voz frío. Después le dedico una media sonrisa- Venga, llámalo, que tenemos que reunirnos con Erael.
-Está bien...


Mi propio reino (V)

-¡No lo estarás diciendo en serio, Erael!-exclamo entonces, dando un golpe a mi mesa de caoba, sin querer creando una llama.
-¡Lo vas a quemar todo!-un dulce soplo de viento apaga mi llama.
-Me estás diciendo que tengo que ir a  volver ver y a hablar con Nevada-murmuro entonces.
-Ajá.-responde con una ceja enarcada, y todavía en tensión.
-Para volver a hacer historia.-murmuro de nuevo.
-Así es, buena chica-me da unos golpecitos en la cabeza.
-No cambiarás con tus costumbres ¿no?-le miro riéndome. Entonces, le doy un abrazo-Pero  te vuelvo a decir...-susurro con voz dulce- ¡Que no soy un perro!-le golpeo en el hombro.
-¡Ay!-se separa de mí riéndose a carcajadas, que es lo que más me molesta y lo sabe.-¡Golpeas como una chica!
-Por si no te has dado cuenta, soy una chica.
-Ah, es verdad. A veces se me olvida, con lo machorra que vas siempre...-dice él, mientras que yo le miro ofendida. Le doy una patadita en el tobillo. Hace como si le doliera mucho-Aunque todavía no me has explicado por qué tengo que ser precisamente yo quien tenga que ir a hablar con Nevada
-Porque eres la única que puede convencerla de que se venga con nosotros y eres totalmente consciente de ello.-me dice, repentinamente serio.
-...
-Además, la necesitamos. Tú y ella os complementáis-me dice, mientras le miro sin comprender- En el campo de batalla, quiero decir.
-Pero, habíamos acabado con todo esto ya ¿no?..-le miro sin entender nada. Lo que me está diciendo no tiene ni pies ni cabeza.
-Alguien ha soltado al mal... Y ya sabes la profecía que hubo hace tiempo ¿no?..-su largo pelo negro le cubre la mitad de la cara, haciendo que cuando mire a las patas de la silla parezca aún más siniestro.
-Ya, pero aún así, Erael. Pensé que ya estábamos en paz.-miro desquiciada a mi alrededor.
-Cálmate, Verena, podremos con esto...
-Tengo un reino que proteger, Erael... Y ahora esto...-Le miro sin comprender.- ¿Qué pensarán de mí mis súbditos? 
-Tengo una idea.-dice con su tonito cuando tiene una idea desastrosa.
-Oh, oh...
-¿Qué?-me dice confuso- Ya le tienes miedo y aún no te la he dicho.
-Hombre, la última vez que pusiste ese tono de voz, ¡hicimos volar una puñetera cueva!
-¿Todavía recuerdas ese conjuro que te enseñó Nevada, la réplica?-pregunta él.
-Sí, pero... Es muy arriesgado-le miro, de repente cansada.
-Ya, pero no nos queda más remedio-responde él.-Si te quedas sin energía, yo puedo ayudarte.
-Ya, la réplica exacta mía, que además sería como... Otro cuerpo para mi cerebro.-asiente mientras digo esto.-Tengo miedo de que salga mal...
-Pongámonos a ello y después vayamos a ver a Nevada.
-Respecto a lo de Nevada, yo...-susurro mirándole a los ojos. Después aparto la mirada, ruborizada.
-Créeme, que lo sé. Sé que te va a costar.-me coge de la quijada para que le mire.-Venga.-sonríe. Y me arrastra hacia otro rincón de la tienda.

miércoles, 27 de junio de 2012

Mi propio reino (IV) (Relato de Verena)

Cuando acabó de mostrarme el palacio, me quedé tan absorta que seguí mirando a mi alrededor.
-Guau.-susurré. Tanta belleza congelada...- Y... ¿Cómo es que no os morís de frío?
-Sangre fría.-dijo ella, mientras yo miraba a mi alrededor, era como un palacio de cristal, pero frío al tacto.-
Y... ¿cómo es que no salís ardiendo vosotros?
-Sangre caliente-le dije, con una media sonrisa. Ella movió un poco la mejilla, pero sólo un poco.-Y, dime... ¿qué sabéis hacer?.
Se acercó a mí entonces.
-Extiende la mano.-me dijo.-Vamos, confía en mí.-Así que la extendí y esperé que no me congelara la sangre-Piensa en algo…
Cerre los ojos y me concentre.
-Ahora, abrelos-dijo con un susurro Nevada
Los abri y para mi sorpresa habia una rosa de hielo en mi mano
-¿Como sabias lo que pensaba?-le pregunte, sin dejar de mirar la rosa de hielo con la boca abierta.
-Es una de nuestras facultades, a parte de controlar el hielo-me sonrio.-¿Que sabeis hacer vosotros?
-No creo que sea buena idea probarlo aqui...
-¿Entonces?-repuso ella.
-Mejor sera fuera-dije yo, la cogi del brazo y la arrastre a donde habia un jardin congelado.-¿Estas segura de que quieres que lo haga?

Asintio con la cabeza.
-Esta bien...-dije, encogiendome de hombre.- ¡Asjet Nefreak!-exclame para que viniera mi espada. Cuando la tuve en la mano, la mire de nuevo. -¿Preparada?
-Si-dijo ella entonces.
Pegue un salto alto y hice un movimiento con la espada. El jardin helado se lleno de llamas, rodeandome en mi elemento.
Cai al suelo de un movimiento limpio, cuando las llamas fueron directamente a mi espada, retornando a su sitio de origen.
-Guau...-Una rosa en llamas adornaba ahora su jardin.
-¿Te gusta?-dije, reincorporandome de nuevo
-Es increible...-hizo un movimiento y congelo la rosa en llamas, despues hizo un movimiento mas brusco e hizo un crack.-Asi se quedara para toda la posteridad. Lo he convertido en cristal.
-¿No te meteras en un lio por mi culpa?
-Hmmm.. No, mi padre no me hace mucho caso-suspiro ella.-Ademas, es una obra de arte, no tiene por que regañarme por esto.
-Hmm...-me quede en pose pensativa.-Entonces yo te enseñare todo lo que debe saber un calido.
-Y yo a ser un frio-sonrio ella.-Entonces, empecemos.

Y luego...»

-¡Reina Verena! Aqui hay alguien que quiere veros-grita uno de mis guardias.
Salgo entonces de la tienda, extrañada.
-Eh, eh, las manos quietas-dice un tipejo extraño con una marca en forma de remolino debajo del ojo. Tendra unos dieciseis años. Los ojos verdes y una mata de pelo negro alborotado.-Princesa-hace una reverencia mirandome.
Pongo los ojos en blanco.
-Hace años que soy reina...-digo, sonriendo-...Erael.-Miro a mi guardia-Sueltalo, es amigo.

-Tengo que hablar contigo...-dice Erael, serio.
-Claro, vamos a mi tienda...

Warum weinst du kleine tropfen der freude?

martes, 26 de junio de 2012

Pesadilla

Es tu pesadilla personificada, soy yo. La que según tú, te recuerda todo el dolor. Te conozco más de lo que crees, porque no eres más que un espejo de todo mi lado oscuro. 
Soy dueña de nuestro destino. Y ahora, me toca robar las almas a mí.

Por fin...

...lo he entendido todo.

Destino.

Estoy caminando sin saber a dónde voy,
un corazón que ya no tiene camino,
estoy perdiendo, ellos están ganando.
Pero no lo haré, no puedo permitir que
mi fuego se siga apagando.
A dónde vaya tendré el corazón al descubierto
sabré crear con mi pluma miles de inventos,
con mi música resucitaré a millones de
vagos sin aliento.

Cada vez que me levanto, peleo más duro,
me dejo mi vida en ello, dejo huella en corazones
rotos, pero sólo en uno quiero posarme, un 
corazón que yo rompí hace tiempo.

Pero no es tiempo para mis lamentos,
no es tiempo para ninguno de los tuyos,
ni de los suyos, no permitiré que malgasten
otra vez su aire, alimento que atrae a los
miserables sin corazón.


Soy la heroína que todos estaban esperando,
la que luchará con viento y marea, con huracanes
con besos y traiciones.

Porque si algo soy, soy vírica, una calamidad,
una mala persona y fruto de una cómica irrealidad, 
así que sólo yo puedo enfrentarme a los espíritus
del mal.

Sígueme si quieres, pero que salgas vivo no lo esperes,
porque toda misión, tiene su peligro, y yo... 
Soy el instrumento del destino.

Mi propio reino (III)

Acabo de coger mi espada del cinto. Miro al hombre que tengo de rodillas pidiendo clemencia. Acerco mi espada a su cuello aun a sabiendas que a los frios no les gusta el fuego. Precisamente a este principe en concreto le tengo celos, y lo he ganado, casi sin mover un dedo, aunque no estoy orgullosa de ello.
Me llamo Verena, y mi nombre significa fuego, algo que se ajusta bien a mi. He vencido a esta alimaña limpiamente y lo justo seria que lo decapitase para librarle de que yo, la Reina del Fuego y deshonra, al ser mujer, le haya vencido. -¿Por que no me matas ya?-le sigo evaluando con la mirada. No parece gran cosa, pero he de admitir que es bastante diestro, no aparenta lo que realmente es. Parece deseoso de que acabe con su vida, pero se me ocure una idea mejor.
-Tu castigo sera vivir, principe Ventisca-digo yo, alzando la voz para que mis caballeros puedan oirme.- Por osar enfrentarte a mi, reina de las reinas guerreras.-despues bajo la voz, para que solo me oiga el-Admiro tu valia y te digo que yo hubiera hecho lo mismo, asi que tienes mi respeto...-Ahora levantate-ordeno, alzando la voz de nuevo.- Y vete, me cansas.-Veo como pone pies en polvorosa y sonrio para mi misma, cuando le veo, mal herido y con quemaduras de tercer grado, irse al galope en un caballo de hielo.
-Has estado magnifica Verena-gritan al unisono mi primero, mi segundo y mi tercero.
-Gracias, nadie ofende ni a mi, ni a mi reino-les guiño un ojo.
Como te decia, soy Verena y tengo 17 años y soy la reina de una nacion ardiente, como mi corazon. Pertenezco a los calidos, otra raza de ser humano, a parte de los frios. Solo nos diferenciamos en nuestro control sobre los respectivos elementos que nos caracterizan. Creo que te parecere bastante jovencita para ser reina, pero no me infravalores, porque he hecho mas que muchos de mis predecesores.
Y ya se sobre la vida, para alguien de mi edad, aunque aun me queda por aprender.
Se como funcionan los frios, porque yo misma soy hija de una.
¿Sorprendido? No deberias, aqui es comun sentirse atraido por el contrario, por lo diferente, yo misma lo se...
-Eh, Verena, ven con nosotros y nos cuentas alguna de tus historias.
-En cuanto me libre de esto-digo yo, señalandome mis ropas- En seguida vengo.
Entro en la tienda que tengo y me voy cambiando. Mientras tanto me miro al espejo.
Solo soy una niña bajita de 17 años, comun y con el pelo color cobre y los ojos castaños. Aunque la Llama atrae.
Observo la marca en forma de llama que tengo debajo del ojo y cierro fuertemente los ojos, para no pensar en su marca de Hielo. Me pongo un vestido y me miro de nuevo al espejo. No logro explicar por que han venido a pedir mi mano tantos principes. Meneo la cabeza y salgo. Me doy de bruces contra el principe Akriel (de una tribu de calidos mas oeste que mi reino) y se ruboriza, mientras que se le caen sus armas al suelo. Las cojo y se las entrego.
-¿Estas bien?-le pregunto yo- ¿Va bien tu entrenamiento? Ya sabes que combates conmigo dentro de poco... -sonrio, inclinando la cabeza- Preparate, Alteza
-S-Si. Eres demasiado buena conmigo, no lo merezco despues de...-empieza el, pero lo callo con un gesto.
-Da igual. Tema zanjado ¿vale? Ven conmigo.
-Si de verdad quieres...
Camino hacia la tienda de mis hombres, practicamente arrastrando a Akriel.
-Cuentanoslo, de nuevo-dice uno de ellos, a voz en grito.
-Pero si lo he hecho demasiadas veces... Os la sabreis mejor que yo-replico.
-Venga, Verena...
-Esta bien, esta bien-los miro, riendome entre dientes. A veces son peores que los niños.
»Todo comenzo cuando yo me adentraba en los parajes helados de Boha, no estaba aconstumbrada a los parajes helados, pero debia cumplir una mision que me encomendo mi padre, ya que aun tenia 15 años y vivia, asi que debia hacerle caso.
Hacia mucho frio, y no se podia encender ni una pequeña hoguera, ni eso-alguien parece que exclama un "¡oh!" aterrado- Como decia, me estaba congelando y no habia alimentos que comer, ni fruta ni animales, asi que estuve tomando hielo, para que al menos pudiese controlar mi sed.
Pero no aguante mas y al cabo de una semana, me desmaye. Despues, desperte en un extraño paraiso de hielo, estando al borde de mi cama una chica. Me daba una especie de sopa, asquerosamente fria, pero solo pensarlo, la sopa hirvio, y mejoro su sabor. Aunque la chica no estaba muy contenta por lo que habia hecho.
Asi que me recoste y la mire.
-Prin-cesa Ve-Verena, d-de la Dinastia Dragon, hija de Delared y la fria Helent.-continue temblando, porque el palacio estaba aun mas frio que el nevado territorio. Asi que la chica se acerco y me puso encima una especie de mantas con plumas, como si me calentara una madre pajara.
-Soy la princesa Nevada, hija de Jelao y de la calida Rubie.-No debia de tener ni los catorce, pero ya hablaba con soltura, con una porte y seriedad de alguien mayor que ella.-¿Que hacias aqui?
-Estaba en una mision de mi padre, para saber como erais-murmure, mirando sus ojos negros.-Se supone que debo volver en un mes, pero el rey Delard, se empeño de que deberia aprender las constumbres de mi difunta madre.
-Ah, con que era eso-parecia que me estuviera evaluando con la mirada.-Entonces... Has tenido suerte de que te encontrase yo.-Se aparto un mechon de la cara y pude ver su marca. Un trozo de Hielo.
No podia ser, no podia ser ella la que estuviera destinada a unirse conmigo, tendria que ser un hombre...
-¿Podria usar el aseo, por favor?-le pregunte, mirandola a los ojos.
-Esta bien, pero procura no derretir nada.
-Descuida-y con una reverencia, me dirigi a la direccion del baño que ella me habia dado.
Hasta eso estaba helado, pero consegui que se calentara un poco el agua, procurando que no se derritiera nada, me lave bien y me puse mis desgastadas ropas de lucha de nuevo.
-Alteza-dije cuando salia de el baño- ¿donde esta Nëfreak?
-¿Hm?-se me quedo mirando sin comprender-¡Ah! Te refieres a la espada. Esta ahi. -señalo una chimenea que estaba encendida.-Bien... Tienes cosas que aprender ¿no?-asenti entonces.- Pero primero te enseñare el castillo...
Asi fue, pero no sabia lo que realmente me esperaba...

lunes, 25 de junio de 2012


Oscuridad.
Ves en sus ojos tu único miedo,
el etéreo sin sentido, el camino
hacia un desierto de una insólita
soledad.

Dijiste que era peligroso amarme,
que yo era tan fascinante que
atraía a estrellas colisionables.

Pero veo en ti un miedo horrible;
el amor que un día me procesaste
se vuelve contra ti, en algún sitio
en alguna parte, todo surge,
de nuevo a la luz sale, a la luz
de la verdad, en un color
de invisibilidad.

La noche te atrae a mí, tu estrella
tus gestos, tu ironía, se vuelven
contra ti, en esta noche, sólo
existe un camino, y soy yo.


En construccion.

El ultimo año, estuve construyendo unas torres gemelas en mi corazon, para que me protegieran si se derrumbaba alguna, me asegure de que cada una tuviera buen cemento y que, estuvieran bien pegadas.

El caso es... Que hace poco se derrumbo una cuando vino un avion kamicaze directo a mi.

Y hoy, cuando la estaba reconstruyendo, se ha derrumbado la otra, que sin querer lo ha provocado un amigo, aunque no pasa nada, maxi D, un poco de sinceridad siempre viene bien

Pd: Gracias, Kouzan

Dios...

Estoy hasta las narices de esta maldita sensacion, que como me diria un amigo, tenemos una cuerda que nos une a las dos, pero no lo entiendo, no me canso de confundirme, joder.
Me voy a desayunar, estoy en el movil, luego si eso, escribo...

domingo, 24 de junio de 2012

(...)

Mi supermasivo agujero negro

Fuiste mala, y lo hiciste bien. Oh, sí, genial, lo hiciste genial. Eras absolutamente genial, maravillosa.Y yo que pensaba que era buena actriz, te mereces un Oscar, pero me conquistaste así, y debes tenerlo claro... No me conquistaste por lo que te hiciste pasar, si no por lo que eras.

Creía que no estaba loca por nadie, pero estaba loca por ti.

Puto ergo sum

Un flujo de ideas se mueve en mi mente, haciendo ver un chispazo rapidamente en mi ser...

Acabo de poner Party Girl de Mcfly, y no he podido evitar de... de... de...

Bueno. No se de que puedo hablaros, pero supongo que se me ocurrira sobre la marcha, como siempre.

Hay veces que me gustaria limpiar esa mancha del techo, si. Aun no se como acabo ahi (el malpensamiento no esta permitido), pero me gustaria limpiarla. Para mi, simboliza algunas cosas, que no quiero repetirme.

Arg, soy una idiota. Si, lo soy. Mi nombre tiene demasiadas is, y diga lo que diga Gatito, creo que todas esas is, son de idiota, de imbecil, aunque me gustaria que fueran de invencible, nadie lo es.

Puto ergo sum. Si, pienso en muchas cosas a lo largo del dia, tan distintas y algunas tan dañinas que... Bueno, te haces una idea.

El pensar es bueno, si pensamos, haremos examenes mentales de lo que hemos hecho a lo largo del dia, aunque en la sociedad pensar no esta de moda. Cada vez miro mas sobrecogida como mi generacion y algunas anteriores y posteriores no piensa. Soy impulsiva, he de admitir, pero cada impulso tiene una consecuencia, y por tanto, cada consecuencia un pensamiento, un cargo de conciencia, culpabilidad y demas comeduras de coco, pensar si hemos fallado o nuestra propia etica y moral.

A veces creo que, si fuera una maquina de vapor, me saldria humo de tantos pensamientos que tengo, soy incapaz de dejar la mente en blanco.

¿Que cual es para mi la cura del analfabetismo?. Pensar, leer, escribir y el arte de todo tipo,con esto quiero decir lo que engloba todo; la cultura.

Oscuridad

Tengo miedo a la oscuridad, un miedo terrible. Para mi es la maxima representacion del mal. Te absorve, te vuelve paranoico, quieres salir de ella, pero no puedes, hasta que alguien le da al boton de la luz o te pasa una linterna, hasta entonces estas practicamente a ciegas, desorientado y perdido en esa negra inmensidad.
Se que hay cosas peores, pero tengo un miedo terrible, por eso siempre, cuando me voy a dormir, tengo encendida la luz del pasillo.

Ahora mismo, psicologicamente hablando, estoy a oscuras, y tengo miedo, mucho miedo, porque desconozco que es lo que va a pasar. No hay ninguna luz que me guie. Mi pasillo mental esta encendido, pero esa luz resulta tan inalcanzable que me desquicia y me vuelve paranoica.

Tengo mucho miedo..

Ya esta.

Acabo de volver de la calle, de venir de tocar con los hermanos Gatito y Super-D y con Coche. Hemos ido al Mcdonall, a comer una hamburguesa de esas de un euro (hmmm...). Me gustaria hablar con una persona que empieza por Jota y termina por E (pero... ¿quien sera?...) Asi que, si me lee, que me conteste en comentario, que estoy en movil.

He estado reflexionando sobre muchas cosas y estoy dividida, soy toda contradicciones, pero todavia me queda mucho por aclararme.

¡Ah! Creo que voy mejorando con la cancion de Grande y Fuerte en el bajo. Tambien creo que me sale entonar mejor que antes (un dia, Jace, hare una cover de Monster y te la pasare, promesa de meñique).

sábado, 23 de junio de 2012

Bueno...

Estoy con Gatito, Super-D y Coche. De hecho,hace poco estaba tocando antes el bajo, solo que ahora le he dejado a Gatito el bajo, porque solo tenemos el mio y estamos aprendiendo las dos, asi que esta ocupado, igual que la guitarra que la tiene la señorita Coche. Como me aburria, me he metido en cierto blog, que me ha dejado un poco preocupada, pero, bueno... En el fondo todavia me importa, pero no quiero hablar de eso.

Ultimamente estoy muy ida, como si me hubiera ido lejos pero no supiera volver, y es que no sabes lo que puede afectarte solo un comentario

Deseos ocultos

Mis deseos ocultos hacen
Que desde lejos mis
Espejos se rompen
Haciendo que mi identidad
Poco a poco se pierda
Naciendo de la esencia
Destrozando todo mi
Ser, a cociencia respirando
Mi propio veneno, por
Favor, salvame, no dejes mi
Corazon a la deriva, oh querido

(...)

No entiendo nada...

Mi teatro.

Ayer estrené la adaptación de el Cianuro ¿sólo... o con leche?, de Millás. La verdad es que no está nada mal; la comedia trata de una familia que quiere acabar con el abuelo a toda costa, de el Sátiro de Extremadura (en nuestro caso, de la Axarquía), que es un hombre que para ganarse la vida tiene que venir a hacer como si ''violase'' a las mujeres que se han quedado embarazadas ''accidentalmente'' (sin estar casadas), éstas le pagan un dinero por algo que sólo es hacer sonidos de animal, para que la mujer grite, mientras que él es escape tranquilamente. Laura, la seca protagonista, y con tendencia ''emo'' y su madre, Adela, llevan el peso de toda la obra. Adela está paralítica, según ella porque su marido la tiró séis veces de un primer piso, a posta. Laura está enamorada públicamente de el Sátiro, porque es un ''degenerado'' y nunca ha ido a visitarla, pensando que la reserva para el final, al estar soltera. Justina, una alegre ''retrasada mental'' que lee a Kafka y a Poe, tiene el cuerpo de una muchacha de veinticinco años y el cerebro de una de cinco, aunque yo creo que se hace la tonta más que nada. Marta, una ''tía buena'' que es bastante inocente, y dejó a su marido por Enrique, el sádico familiar de Adela y Laura que esconde el cadáver de Armando,  el marido de Marta, en su maleta, descuartizado, con la cabeza en una sombrerera y el resto en una maleta de cuero, es un traumatólogo de Madrid, aparentemente la oveja negra de la familia por ser buena persona, aunque es más bien lo contrario. Llermo, el marido de Justina, un traficante de todo tipo de cosas, desde drogas y vídeos pirateados, a cabezas reducidas (hechas con cebolla ¿eh? hasta para eso es tramposo) y complementos para las mujeres, se llama Guillermo pero le llaman Llermo porque de su familia es el más estéril de todos, palabras de Laura, quiere ahorrar dinero para llevarse a su mujer a Madrid y dejar que Justina le haga el examen a fondo para ver si tiene hijos o no. El abuelo, don Gregorio, el que intentan matar, pero al final se lleva las joyas de Marta y los ahorros de la familia, con su novia Pirula, cabe decir que es el que tiene el espíritu más joven de todos, a sus 92 años, haciendo pasar al Sátiro ya muerto por intoxicación del café con cianuro que la familia había preparado para Marta por él. Marcial (mi personaje favorito, por cierto, a parte de Justina) un Sherlock Holmes de pueblo que persigue a el Sátiro desde hace tres meses, pero al final se contenta con llevar a Llermo a la cárcel, puesto que no ha conseguido atraparlo y también ha seguido la pista de Llermo, ya que aunque es tontillo, hasta él se ha dado cuenta que Llermo trafica con todo. Y las cotillas, Socorro (una sorda muy vivaz, que tiene unas salidas muy graciosas) Veneranda (la madre de Marcial, viuda y rica, que lo mima a pesar de que este tiene los 38 años muy bien cumplidos) y el personaje que añadieron en la obra de teatro adaptada, Amparo (una cotilla heavy que es más seca incluso que Laura, también solterona de 38 años, como Laura y Socorro).

A pesar de tanta represión sexual, están más salidos que el pico de una plancha, como diríamos aquí.


Por orden de izquierda a derecha, Socorro, Adela, Marcial, Veneranda y Amparo.
PD: YourNoobleyWriter ¿de verdad tengo que decirlo?... Bueno... Hembras del mundo, está soltero.

Tu.

Tu eras mis aventuras. Mi chispa avivaba los dias, lo que me ayudaba a salir de la rutina, no voy a decir que eras mi vida porque tenia mas que eso, pero tu ayudabas a que todo se cumpliera, mi apoyo y mi condena, mi alegria y mi desgracia, mi amor y mi odio.

Eras tu.

viernes, 22 de junio de 2012

Monstruo.

En el exterior, se ven luces, parpadeos
pero en el interior todo cambia,
algo ruge, algo gruñe, algo te espera
algo de culpabilidad hace que te
inundes.

Y comienza el juego, el cielo suena
la sangre corre, por tus venas
como ríos, quemándote de ira
y helándote de un frío odio.

Un beso doloroso recibes
te impacta en la frente, 
y te embota en la mente,
acabando, con tu optimismo.

Un monstruo aparece, y todo
tu ser, desaparece, en un chasquido
del mismo mundo, incierto, 
pero ya sabes quién es verdaderamente
este monstruo; tú.

Mi propio reino (II)

-Sí, la verdad es que sí, he tardado más de lo que tú y yo esperábamos-suelto yo, de sopetón, mirando sus ojos negros.
-Entonces... ¿Estás conmigo o contra mí?-me dice la Princesa Helada.
No respondo enseguida, pero le sigo mirando a los ojos. Ella no retira la mirada, es tan terca como yo.
-Bien... Te lo voy a explicar. Dejaste escarcha en corazón en llamas, princesa.-contesto yo, sin parpadear-Pero, yo he avanzado, por suerte o por desgracia, ahora mismo soy otra persona... Ahora mismo no sé quién soy, princesa. Vuelve todos los espejos rotos, ya ni puedo mirarme a mí misma. Pero, no creo que entiendas lo que es eso.
-La verdad, no.-replica.
-Bien, no he dicho que te quiera ¿te ha quedado claro eso al menos?-pregunto yo. Asiente.-Hace mucho tiempo estuve anclada a ti, demasiado. Y una parte de mí sigue ahí, anclada. Y eso genera confusión en mi interior. Mucha confusión. Y no me gusta no saber las cosas, sobre todo viniendo de mí ¿sabes?
-Puedo entender eso.
-Bien, el caso es... Que tengo que buscarme de nuevo, para encontrarme. Para abrir los ojos. Para saber qué es lo que de verdad quiero ser.
-¿Y qué harás?
Sonrío, pícaramente y con algo de malicia.
-Ser... mala.-digo yo, girándome por donde he venido.
-Sigo sin entenderlo...-dice ella, alzando un poco la voz para que la oiga más fácilmente.
-¿No? Bien, pienso quemar todos los cimientos que dejaste de tu corazón helado.  Y no sé a quién encontraré para que me ayude. Pero... Te buscaré, y cuando lo haga... Sabré que he recaído de nuevo. Porque es así. Tú y yo... Somos las dos caras de una misma moneda.




Mi propio reino

Duele. Se esta frio. Tengo los labios agrietados de estar demasiado expuesta a este frio insoportable. Me acabo de mirar bien y llevo un traje practico, comodo, pero en llamas. Llevo mi espada en el cinto y esta desprende llamaradas. Paseo mi vista por el lugar. Es un palacio, un palacio de hielo, y yo ne siento fuera de lugar, como si no estubiera haciendo nada aqui, cuando realmente lo hago. Hmm. Todo es hermoso, pero es demasiado frio, demasiado. No lo voy a admitir, pero en el fondo me aterra todo esto... Estoy esperando a alguien impacientemente, soy asi de nerviosa. Alguien me toca el hombro y me asusto un poxo, pero luego suspiro tras ver su uniforme y su rostro masculino. Le sonrio un poco.     -¿Estas bien, mi señora?-me mira fijamente, intentando ver mi reaccion, supongo por si me vuelvo loca, digo yo.                                                                                                                       -Si, tranquilo.-contesto, con toda la serenidad que puedo en estos momentos. La Señora de los Infiernos debe guardar la maldita compostura, como me molesta a veces...-Solo pienso                                                                                                                                                       -Permiteme ser osado, señora, pero me preocupais, ultimamente solo pensais en lo mismo.                                                                                                                                                     -Tengo que enfretarme a mi destino, mi fiel vasallo. -le doy un beso en la mejilla y veo como se ruboriza. Camino hacia esa compuerta helada, nada mas tocandola se abre como dandome la bienvenida. Solo escucho una vocecilla dulce que me saluda. Me recorre un escalofrio por toda la columna vertebral y una chispa de anhelo y recuerdo se encienden cuando escucho lo que me dice se guardan todas en mi mente, cada una de ellas.                                                                                                                                                                         -Te estaba esperando, has tardado en darte cuenta mas de lo que pensaba-dice susurrando.                                                                                                                                             Y es cuando cierro los ojos, para concentrarme solo en esto, nada mas

jueves, 21 de junio de 2012

Problemas


No sé si esto ha acabado, pero no puedo hacer nada bien por ti, desde que te conocí. Y no digo que sea culpa tuya, sólo consto un hecho.
Desde que te conozco, son así las cosas. Nada funciona, nada. Y ya no me refiero en lo que te concierne a ti, si no a todo en general.
Dime, ¿estoy maldita? Por favor, necesito saberlo. Problemas, problemas, problemas. Estoy harta...




Despiértame

Me he convertido en algo que no quería ser. En una persona que odio con toda mi alma, alguien insensible, alguien estúpido. Me han hecho daño millones de veces, ya ni siento ni padezco, ni temo ni lloro, ni río ni sonrío y siempre actúo con absurdo decoro.
Me refugié en mi filantropía, para poder olvidar mis propios problemas, para poder ayudar a los demás y no ayudarme a mí misma.
Absurdo ¿no? Pero cierto, la gente es idiota, hace daño tanto a los más débiles como a los más fuertes, a todos, en general. El hombre es un lobo para el hombre, ya lo dijo Hobbes. Aunque sigo estando  de acuerdo con Rousseau en ciertas cosas...

Ahora, llámame, hazme vivir de nuevo, que la sangre corra por mis venas, porque es como si todo lo que he vivido ha sido una mentira, como si hubiera estado durmiendo durante mil años.

Como si fuera alguien que ha revivido después de mucho tiempo, me voy perdiendo y perdiendo y ya casi ni me veo.

Ahora, vuelve mi crisis de identidad, cosa que había superado hace tiempo.

Pero llámame, eres la única  persona que puede ayudarme.





Jace, he puesto un chat ->

miércoles, 20 de junio de 2012

Angelito y demonio

Si te quieres reír un rato por las payasadas y las ralladas de mente que hace Virus interiormente cuando pasa algo que le afecta bastante, sigue leyendo esto. Si no, pues nada chic@, no leas.
















Me pongo en frente del espejo y empiezo a mirarme un rato, hasta que carraspeo un poco.
Aparecen dos versiones mías diminutas, una vestida de ángel y otra de demonio, los típicos muñequitos de los dibujos animados.


Virus ángel:  Pero ¿a qué narices estás jugando, subnormal? (me tira un rayo a la cabeza) ¿para qué te metes dónde no debes?
Virus:  ¡Ay! Yo pensaba que los ángeles erais buenos y no agredíais a la gente.
Virus ángel:  Calla, anda, que me tienes contenta.
Virus demonio:  ¿Para qué le pegas? Huy, pobrecita, ven acá rica.
Virus: ¿Ves? Así sí presto atención. Ahora mismo, me gusta más el demonio que tú, que lo sepas. (Le saco la lengua a el ángel) (Virus ángel pone los ojos en blanco)
Virus demonio: Pues mira, no veo del todo mal que le contestes.
Virus: ¿Ah, no? Pues a ésta (señalo al ángel) no le parece tan bien.
Virus demonio: Por eso somos ángel y demonio, querida, tenemos que estar en desacuerdo totalmente, como siempre. (Asiento con la cabeza)
Virus ángel: Pero deberías hacerme caso esta vez, por una vez en tu vida.
Virus demonio: Vamos a ver. (Mira a Virus ángel) Es impulsiva, al fin y al cabo, lo hubiera terminado haciendo ¿no crees?
Virus ángel: Bueno, bueno está que se queje y todo eso, pero no que le conteste, que haga como si nada.
Virus demonio: No estoy de acuerdo, debe contestarle, al fin y al cabo, ella le ha respondido ¿no?, sería de mala educación... (sonríe pillinamente)
Virus ángel: ¿Desde cuando tú sabes de educación?
Virus:  Pues me quedo sin saber a quién hacer caso.
(Me voy a la ducha, mientras siguen discutiendo. Una de las dos se queja del agua fría, estamos en verano ¿es que quiere que me ase?)
(Como y siguen discutiendo)
(Cojo el ordenador y AÚN SIGUEN DISCUTIENDO)
(Escribo en el blog, y aún siguen. Una se queja de que le hago demasiado gruñona)


Así que, cómo no sé a quién hacer caso, dejo que tú lo leas y ya te hagas una idea.

Buscando el camino

Me he perdido buscando el camino.... Sigo intentando cambiar el mundo, pero esta humanidad tan idiota y superficial es sólo una infección, o más que eso.

El dinero no siempre compra, hay otras monedas de cambio, agradables o desagradables, pero monedas de cambio al fin y al cabo.

Sólo sé.

Sólo sé, que uno más uno, no siempre son
dos, que puede haber dos y medio y tal
vez más, o menos.
Sólo sé, que la economía va fatal, que el
mundo da vueltas tontas sobre su eje sin
poder parar.
Sólo sé, que a veces los sueños pueden
ser crueles y difíciles de alcanzar.
Sólo sé, que soy joven, y no sé casi nada,
que para mí, mi mundo hace tiempo que
es así de gris, misma historia, diferente
identidad.
Sólo sé, que la vista engaña, que todo
lo que reluce no es oro, que no
todo lo bonito no tiene nada que ver
con ser humilde y honesto.


Pero ahora todo lo que sé no sirve de nada,
aún me cuesta entender que me queda mucho
por aprender, soy adolescente, tengo ideas fijas
y metas fijas, pero todavía sé lo que no sé.
Y ahora, deja atrás la tontería y céntrate, olvida
todas esas porquerías que turban tu vida...
Oooh... (x2)




Y aquí estoy, querida realidad, jodiéndote
con mi música, haciendo explotar tus tímpanos
llenos de una estúpida y falta de personalidad


Y aquí estoy, frente una colisión inminente de
furia y una dosis de rock and roll, quejándome
del destino que nos hemos autocreado.


Aunque seamos inteligentes y con mucho
potencial, seguimos tontos a rabiar,
nos engañan los medios y nos
intoxican con su falsa verdad.


Y aquí estoy, querida realidad, jodiéndote
con mi música, haciendo explotar tus tímpanos
llenos de una estúpida y falta de personalidad


Y aquí estoy, frente una colisión inminente de
furia y una dosis de rock and roll, quejándome
del destino que nos hemos autocreado.






Que no, que a mí no me convences, como a otras
personas.
Cuidado, que aquí está prohibido ser diferente.


Que nooo... (x3)


Ríndete, conmigo ni lo intentes..


¿Quién es el que más miente? ésa es mi cuestión.



Y aquí estoy, querida realidad, jodiéndote
con mi música, haciendo explotar tus tímpanos
llenos de una estúpida y falta de personalidad


Y aquí estoy, frente una colisión inminente de
furia y una dosis de rock and roll, quejándome
del destino que nos hemos autocreado.


Y ahí estás, intoxicado por la moda y jodido
por una enfermedad llamada ego


¿Es que no vas a hacer nada?

Y aquí estoy, querida realidad, jodiéndote
con mi música, haciendo explotar tus tímpanos
llenos de una estúpida y falta de personalidad


Y aquí estoy, frente una colisión inminente de
furia y una dosis de rock and roll, quejándome
del destino que nos hemos autocreado.

Y aquí estoy, querida realidad, jodiéndote
con mi música, haciendo explotar tus tímpanos
llenos de una estúpida y falta de personalidad


Y aquí estoy, frente una colisión inminente de
furia y una dosis de rock and roll, quejándome
del destino que nos hemos autocreado.



Bff.

Acabo de coger el ordenador y estoy cansada. Cansada de todo y de nada. De el mundo, de el mío propio y del tuyo, del suyo y de todas las chorradas que lo rodean.

bu

Te echo de menos, como la noche añora el medio dia, como el invierno el otoño y como el vernano la primavera. Para aguantar mis locuras ciertamente debes de ser un santo.

martes, 19 de junio de 2012

Esto-es-desquiciante.

¡Quiero hablar yaaaaaaaa!

Sueños

En el espacio de las estrellas brillantes,
los sueños resplandecen como diamantes,
a primera vista inalcanzables, a segunda
vista solo deseables, pero lo que se sigue
se consigue, lo que se pide, se tiene, lo
que quieres, no siempre conviene,
pero los simples recuerdos, recuerdan
antiguos sueños...

La segunda estrella a la derecha te espera,
vuela hacia ella, en el país de Nunca Jamás,
te espera Peter Pan, aguardando con tus sueños
siendo joven, para siempre y jamás.

Pues, pues...

Me aburro, este de aquí el lado está haciendo no se qué de matemáticas  y me he enterado de media conversación de profesores antes de que viniera super D.
Al parecer estaban hablando de ellos mismos, de cómo va el instituto, y que no están de acuerdo con la administración. Me ha encantado que lo dijieran tan bajito por miedo a que yo me enterase, pero yo soy más lista y  tengo mejor oído, hehehehe...
A todo esto, como me aburro tanto, he decidido escribir otra entrada, ya sé que he dicho lo contrario hace un momento, pero el aburrimiento es tan malo que hace decir tonterías a la gente como yo, -que quiere decir la más loca de todas- bueno, el caso, es que quiero hablar del optimismo, (me queda veinticinco puñeteros minutos para ir a historia, y nadie ni nada del mundo logrará separarme de este lento ordenador, pero ordenador al fin y al cabo.). El optimismo es una cualidad que tienen las personas que ven siempre el lado bueno de las cosas, como yo. Por muy mala que vayan las cosas, siempre ven ese resquicio de alegría que hay en el ambiente, pero lo dicho, tampoco hay que pasarse.

Hace mucho tiempo que yo no me enfurruño, ni lloro ni nada, puede que tenga mis rabietas, pero soy de esas personas que olvidan pronto y rápido, así que si un día escribo más agresiva de la cuenta, no me lo tengáis en cuenta (otra rima, oye, estoy en racha), yo siempre lo he dicho, prefiero escribir, que me hago daño a mi misma, a hacérselo a quien de verdad estoy mosqueada.

Super D acaba de corregirme hace un rato, no es matemáticas, es dibujo técnico, bah, más de lo mismo, ángulos y cosas de esas, Ciencias, vamos.

El despistado del profe de CMC no sé que está haciendo ahora mismo, pero está en pompa y me da mal rollo






En fin, JACE, SERÉ PESADA, PERO HAZTE UN MALDITO BLOOOOOOOOG.

Hora libre.

Estoy en el instituto, menos mal que he tenido una hora libre, lengua. Aunque este ordenador es algo lentito, algo es algo ¿no? bueno, a los de bachillerato se nos permite salir o ir a la biblioteca, uff.. Aqui tengo a super D presente, aburrido, sin sacarle tema de conversación. Acaba de hacer uno de química y yo uno de latín, y estamos aburridos. La de lengua ha ido a hacer examenes de la selectividad, así que ¿¡yuhú!? Pero para mí que me voy a ir en gimnasia, no tengo ganas de soportar al coronel S, ese es capaz de hacerte correr mientras llueve (y ya lo ha hecho, el muy...)

Pero ¡oye! que tengo una película sobre el holocausto judío ahora en Historia, y este profe si que me cae bien, es muy majo, además tiene una camiseta de Marvel de los vengadores, así que tiene más respeto todavía viniendo de mí, puejeje.

PT, es un hombre muy inteligente, pero algunos de la clase como que no lo toman muy en serio, y me dan ganas de tirarlos por la ventana, sobre todo a un cani de ellos. Super D, acaba de averiguar quién es nada más leer ''cani''.

Ay madre, estoy nerviosa porque tengo el teatro a las nueve de la noche el viernes, que si alguno es de mi pueblo, puede verlo en mi evento del tuenti (no seáis rácanos, que vale seis euros, no es una millonada, panda de tacaños), además sigo sin saberme varias frases, bien por Virus y su maldito despiste. Joder, hoy menos mal que no tengo teatro, un descanso no viene mal, porque mañana tengo a las siete y el jueves a las diez de la noche, viva!


Jace, maldito, hazte un blog para poder espiarte!

Ya si eso subo desde casa, que me estoy meando.

lunes, 18 de junio de 2012

Uff... Menudo día...

Estoy agotada, Dios. Cuatro exámenes seguidos son demasiados para mí, ya me estaba durmiendo durante el segundo (era de historia) ya ni os cuento en filosofía y en griego, eso me ha costado la vida mantenerme despierta... Arg, pero nadie nos dijo que la vida sería un camino de rosas. Ayer me leí un blog entero de una persona que ya habréis decidido quién es, los que me leéis y me conocéis. Bueno, el caso es que decía en una que la vida de el  estudiante era una mierda (no exactamente así, pero bueno). Y eso, que está en la ESO (jajajajaja, me ha salido solo...) cuando llegue a bachillerato no sé que le parecerá. El estudio siempre da sus frutos, a veces nos equivocamos y erramos (como yo, que repetí tercero de la ESO por dormirme en física y química, :-$) pero siempre encontramos ese fiel amigo que nos aguarda con cariño y esperanza de que retomemos su camino, porque es así nuestro amigo el Conocimiento, nos hace fuertes y inteligentes y tenemos el futuro debajo del brazo.

Me enfadé mucho conmigo misma por ir a ese blog, pero bueno, ojalá a Jace le de por hacerse un blog, que quiero espiarle.



¡Ah! He visto una luz al final del túnel respecto a lo de las entradas de Muse, he encontrado unas que valen 80 €, sigue siendo mucho, pero puedo ponerme a pasear perros, y en el peor de los casos, ponerme a cambiar pañales. Mi primera experiencia laboral será limpiar cacas sí o sí, qué gracia, oye....




PD: Te encuentro un poco misántropa ¿qué pasa?..

sábado, 16 de junio de 2012

Hay personas.

Hay personas que se rinden cuando algo va mal
Hay personas que lloran, por un día triste de
cientos futuros de su vida.
Hay personas que tiran la toalla a la primera de
cambio.
Hay personas que no creen en el futuro y se
lamentan de su presente.
Hay personas que en esta sociedad idiota
tristemente son iguales de intransigentes.

Pero hay que ser optimistas, creer en el
futuro, y vivir cada día como si fuera el
último.

Pero hay que ser optimistas, brillantes,
inteligentes, sin temer nada más, que
luchar por resplandecer en tu propia
isla.
Hay quien dice que  al único amor que
ha tenido y ha salido escaldado: ¡nunca
jamás!

Y yo les digo, fuera ese hielo, ese pesimismo
crea una hoguera, con tu propio optimismo,
tu buen humor, y toda clase de amor.

Así que aprovecha tu aliento y grita, contento
mirando al cielo: ¡Gracias por permitirme seguir
existiendo!

viernes, 15 de junio de 2012

Ven a celebrarlo.

Mi padre está enfermo, mi país va como el culo, echo de menos a cierta personita... y no tengo otra forma de contactar con él, además, hay un toca pelotas que no deja de dar por culo, me he quedado sin entradas para el concierto de mi grupo favorito, Muse, en Madrid y la semana que viene tengo exámenes hasta que me saldrán de las orejas.


¿Y? ¿Sabes una cosa? Ven a celebrarlo.



Echarte de menos

Te echo de menos, echo de menos que me mandes deberes para escuchar canciones y mis vengativos ataques tipo: ''¿Ah, sí? ¡pues ahora el doble para ti!'' Sé que  te dije que no haría nada por ahora, y no lo haré, aún no... Pero no puedo evitar pensar lo raro que se me hace esta situación...
Y aunque suene un poco moñas, mírame.

Y se van así, con un chasquido, todas las promesas que me hice...

miércoles, 13 de junio de 2012

No das miedo

No sé para que te tengo, no sé para qué estás ahí, si realmente me das igual, eres más niño que yo. Pero te voy a seguir teniendo en tuenti, para hablarte y demostrar así que no das ningún miedo a nadie.

martes, 12 de junio de 2012

Qué va.

Tu indiferencia sólo choca con mi muro indiferente, no eres tan importante.

lunes, 11 de junio de 2012

Tipos de amor.

Últimamente, no hago más que que escribir cosas ñoñas, pero qué asco me doy. Así que, como estoy en esa etapa de ''me gusta un chico'', voy a hablar de los tipos de amor, porque hay muchos diferentes, aunque os cueste creerlo, yo ya los he vivido todos, algunos por suerte, otros por desgracia, pero no me arrepiento de ninguna. De todo se aprende ¿no?. Como diría mi ex; ''Es ley de vida'' y yo todavía no sé si encontraré al adecuado, pero soy demasiado joven aún. Sin embargo, os voy a decir la diferencia entre gustar y amar, porque también me ha pasado. Eso es sólo esporádico, eso se olvida un gustar de un mes puede olvidarse. No sé la manera que tenemos las personas de asocial las cosas, cuando no tiene nada que ver. 
En fin, lo que a mí respecta, me cuesta mucho  admitir que me gusta alguien, bueno, más bien que quiero a alguien. Pero no quiero hablar de mis relaciones amorosas, porque me llevaría tiempo y no me apetece, sinceramente, así que hablaré de los tipos de amor, que es más interesante que mi vida amorosa:

Amor filial: Si no sientes este tipo de amor, te habrás perdido, porque ya no es solo a tus familiares, si no también a tus amigos. Ellos que, están ahí sirviéndote apoyo, son los que más confías-siempre habrá excepciones- y siempre estarán ahí, aunque tú no los veas.

Amor adolescente:  Uff, de este tipo tengo experiencia de sobra. Sientes como si todo girase por él/ella, que el mero hecho de verle es como si tuvieras una bocanada de aire, llevando mucho tiempo sin respirar, que es tu mundo, el centro de tu propio universo. Este amor, es el que más intenso se vive, el más idiota de todos (como muchos de los otros tipos), es el que más ''pupa'' hace. Porque estás en esa etapa de la adolescencia en la que las hormonas salen disparadas, rebotan rebotan y en tu mente explotan, paranoias, idilios tontos, pero cuando pruebas otros tipos de amor, te das este cuenta de que este es el más infantil de todos. Ah, me olvidaba. También es un poco obsesivo, pero eso se deduce ¿no?.


Amor a Dios:   ''Amarás a Dios por encima de todas las cosas'' según la Biblia. Es cierto, pero cada uno tiene su forma de sentir este amor, o de verlo, otras tienen otra. Ateos y agnósticos, no creen esto. No voy a discutir con ellos nada de esto, porque nos duraría ratos, casi días, con el mismo temita. Personalmente, creo que el que no cree en Dios, no cree en el amor. Pero sólo es un punto de vista, cada cual el suyo.

Amor romántico:  Este sólo lo he vivido dos veces. Y no es como el adolescente, obsesivo y compulsivo, si no más puro y verdadero. En él, tu felicidad no depende de esa persona, la compartes. Estás algo atontado 
y en las nubes, pero es una emoción bonita y es el más difícil que se puede superar, te lo dice una que lo ha vivido. Hace más daño algunas veces que el propio amor adolescente, l@ quieres de verdad.


Bueno, eso es todo ¿cuál serás ?


domingo, 10 de junio de 2012

No acierto a explicarme.

No sé por qué, pero hay algo que tira de mi hacia ti. No quiero resultar pesada, no quiero joder, no quiero hacer nada que te pueda dar a pensar que soy idiota, porque no lo soy, es cierto.

Pero tampoco sé como hacerte ver ante tus ojos que va en serio, todo lo que digo en mi blog. Y me parece muy raro que no te hayas dado por aludido. Solo vente conmigo.


sábado, 9 de junio de 2012

Que bonito.

Que bonito lo que me dices. Que bonito lo que haces por mí, pero que bonito. Pero ya no es tan bonito cuando sabes que también se lo dice a otra persona.



Con toda la ternura del mundo, vete a la mierda.

Deseos ocultos.

Me encantaría coger una flecha, lanzártela y poder dar de lleno en tu pecho, y que nunca se quitara de ahí. Me encantaría quitar la flecha de la otra chica y poder curar tus dudas, tus heridas, tus miedos. Sé que piensas que has vivido mucho, pero yo sé que estás herido, yo sé que dudas, que piensas a veces que tu vida es una mierda, según veo la música que escuchas.

Pero no, el amor no depende de la felicidad de la otra persona, si no de que la puedas compartir con esta. Dime, ¿de verdad la quieres? ¿para qué quieres estar con ella, si vas a sufrir?.

Me encantaría poder ver tu alma, pero no te dejas, no te dejas ver... Me gustaría curar todas las heridas, pero no te las dejas cerrar. Así que, si seguramente estas leyendo esto o escuchando la canción de Undiscloosed Desires, sí, iba por ti.

Tiéntame, joder, hazme pecar, como lo hice antes, solo que esta vez por ti...

He descubierto que puedo publicar desde el movil.

Guay, asi os tendre martirizados las 24 horas del dia, muajajaja

viernes, 8 de junio de 2012

Prólogo. Sangre entrelazada.

22/09/1894

Jade se removió las manos, nerviosa. Tocó suavemente el colgante en forma de corazón que le colgaba del pecho y suspiró. Se concentró unos instantes y la palma se iluminó con una tenue luz blanca. Sonrió y acarició su vientre hinchado, por unos instantes, se olvidó de lo que venía a continuación.
Empezó a pasear a lo largo y ancho de la habitación, hasta que se vio al espejo, observó su larga y ondulada melena castaña, al igual que sus ojos castaños y sus... alas.

Sí, Jade tenía alas. Unas alas preciosas, Jade era un ángel. Un ángel de los más alto estándar, de hecho. Pero eso no importaba ya, Jade había violado las normas, de una forma de lo más indecorosa entre los miembros de su especie.

Enamorarse de un demonio. No uno de esos llamados chicos malos, no. Un demonio de los de verdad. Pero ella sabía que Inferno no era tan malo, que no era uno de esos demonios que devoraban almas sólo por pura diversión, que jugaba con fuego y con almas humanas, un demonio rodeado de lujuria, de un orgullo demoníaco, de una aura maligna. Bueno, vamos a resumirlo bien, un demonio normal.
Dentro de todo mal, existe el bien, dentro del bien, existe el mal. Existen las tentaciones, nadie es correcto completamente. Ni si quiera los ángeles y los demonios. Incluso en sus corazones existen amor y odio, a partes iguales, por eso se compenetraban y atraían tanto Inferno y Jade.

A pesar de ser polos opuestos, se amaban. De una forma hermosa y verdadera. Pero, ciertos lazos entre ángeles y demonios, lazos fuertes, que no sean odio, estaban prohibidos. Curiosamente, en ese aspecto, los demonios eran más piadosos cuando alguno de los suyos cometía una supuesta ''monstruosidad'' de dicho calibre.

Jade estaba esperando a Inferno, no le iba a decir lo que estaba esperando, no le iba a decir el castigo que le iban a poner los ángeles, porque sabía que este entraría defendiéndola. Pero quería despedirse de él, de su cabello rubio casi blancos, de sus oscuros ojos negros, de sus labios suaves, que siempre la esperaban impacientes. Sólo quería besarle una última vez, sólo una vez y ya afrontaría su destino, por muy amargo que fuese.
Inferno entró por la sala, con sus pasos finos y casi inaudibles, que sólo el fino oído de ángel de Jade podían oír. Su rostro estaba tan frío y inexpresivo como siempre, pero sólo al ver a Jade sonrió, tan solo un poco, pero sus pómulos se alzaron y eso hizo que fuera aún más hermoso todavía. Jade suspiró, aliviada, con tan solo verlo.

Únicamente había una cosa que le hacía feliz a Inferno; Jade, y su futura hija, Akhael. No sabían como sería su hija, si era un ángel, si era un demonio y eso era lo que más preocupaba y nublaba la mente de Inferno, el  Guerrero del Infierno. Su pequeña, su hija, su familia. Era lo único que le perturbaba al demonio que siempre había presumido de carecer de aquello que las malas lenguas llaman, ''sentimientos''.


-Jade...-susurró con su voz grave Inferno, cuando se acercó Jade. Recibió el suave beso de Jade de buena gana, mientras sostenía su cintura, acariciando los pliegues de su vestido.-Te noto tensa-dijo, con una voz grave.
-No es nada sólo que yo...-pero no pudo acabar la frase porque, un grupo de ángeles y demonios se materializaron delante de ellos.
Inferno desenfundó su espada, casi automáticamente, poniéndose delante de Jade, de su Jade.

-Entregadnos al ángel.-ordenó un arcángel, con voz fría e impersonal, un ángel de alas dorados.-En nombre de Dios, de los ángeles y por orden del mismísimo arcángel Gabriel, en acto de presencia.-el arcángel desenfundó su espada, acercándose a Inferno cada vez más.-Entregaos ahora, y no sufriréis ningún castigo.
-¡Pero mi hija sí!-aulló Inferno, a modo de un grito de guerra.
-¡Traidor, a tu sangre y a tu especie, entrégate ahora!-gritó uno de los demonios mayores a lomos de una especie de monstruo de tres cabezas.
Oyeron un que procedía de la dirección de Jade. Ésta tenía los ojos en blanco, y su pelo de punta. El cuerpo de ésta estaba rodeado de un aura blanca.
-La niña que no debió ser creada, que no procede del Cielo ni del Infierno, decidirá el destino del mundo, en sus manos está la balanza desequilibrada del bien y el mal. Nacerá, dentro de cien años, con poderes muy superiores a el de un ángel y habilidades muy avanzadas de un demonio. En sus manos estará, el destino del mundo. Errará, se desviará, pero siempre volverá. Pero, nunca estará sola, su familia, sus amigos, la protegerán, entre el fino hilo de la vida y la muerte... -vaticinó Jade, con su forma de Voz de el Cielo.
Su vientre fue poco a poco decreciendo, para asombro de los presentes. Y con una sonrisa dulce y un chasquido, Jade desapareció en un aura de luz, dejando caer tan solo su amuleto al suelo.
-Te amo, pero debes rendirte, si no, será peor.. Te prometo que te sacaré de ahí-Inferno escuchó las últimas palabras de Jade, con lágrimas en los ojos. Dejó caer su espada al suelo y se rindió, ante el asombro de ángeles y demonios.

Pero él supo, que ni él, ni su hija, estarían solos.