viernes, 22 de junio de 2012
Mi propio reino
Duele. Se esta frio. Tengo los labios agrietados de estar demasiado expuesta a este frio insoportable. Me acabo de mirar bien y llevo un traje practico, comodo, pero en llamas. Llevo mi espada en el cinto y esta desprende llamaradas. Paseo mi vista por el lugar. Es un palacio, un palacio de hielo, y yo ne siento fuera de lugar, como si no estubiera haciendo nada aqui, cuando realmente lo hago. Hmm. Todo es hermoso, pero es demasiado frio, demasiado. No lo voy a admitir, pero en el fondo me aterra todo esto... Estoy esperando a alguien impacientemente, soy asi de nerviosa. Alguien me toca el hombro y me asusto un poxo, pero luego suspiro tras ver su uniforme y su rostro masculino. Le sonrio un poco. -¿Estas bien, mi señora?-me mira fijamente, intentando ver mi reaccion, supongo por si me vuelvo loca, digo yo. -Si, tranquilo.-contesto, con toda la serenidad que puedo en estos momentos. La Señora de los Infiernos debe guardar la maldita compostura, como me molesta a veces...-Solo pienso -Permiteme ser osado, señora, pero me preocupais, ultimamente solo pensais en lo mismo. -Tengo que enfretarme a mi destino, mi fiel vasallo. -le doy un beso en la mejilla y veo como se ruboriza. Camino hacia esa compuerta helada, nada mas tocandola se abre como dandome la bienvenida. Solo escucho una vocecilla dulce que me saluda. Me recorre un escalofrio por toda la columna vertebral y una chispa de anhelo y recuerdo se encienden cuando escucho lo que me dice se guardan todas en mi mente, cada una de ellas. -Te estaba esperando, has tardado en darte cuenta mas de lo que pensaba-dice susurrando. Y es cuando cierro los ojos, para concentrarme solo en esto, nada mas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Poco* maldito movil...
ResponderEliminarGracias, hoy subo la segunda parte. PD: Se te echa de menos, viste el chat?
ResponderEliminarSí
ResponderEliminarTe contestare al chat :3
ResponderEliminar