domingo, 29 de mayo de 2016

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Ahora el monstruo está dormido,
Pero tiene la fuerza de un animal,
sólo quiero estar contigo y así
poder volar.

Huirás, sé que lo harás, siempre
te vas.

Quédate conmigo y prometo
no romperte nunca más.

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Déjame incendiar la nieve de tu corazón de nuevo.

sábado, 28 de mayo de 2016

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Sólo soy una muñeca rota que no quiere que la arreglen.

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Dame mi dósis de novocaína.
Dame mi dósis.
Mi dósis.

Conviérteme en un ser sin sentimientos.
Conviérteme en un ser sin miramientos.
Conviérteme en una de tus peores pesadillas.

Mantenme dormida, mantenme muerta en vida
creo que no quiero sentir, quiero aislarme
pero quiero cumplir con mi cometido.

He mentido, he creído, he corrido, te he tenido.
Ahora sólo dame mi dósis de novocaína.
Mantenme drogada, mantenme de este modo, curada.
Sé que me miras cuando no quieres mirarme, sé que
quieres tenerme cuando te repites a ti mismo que debes
alejarte.

Hablarte siempre ha sido mi dósis de novocaína.
Dame mi dósis.
Mi dósis.

Pensarás que me arriesgo demasiado, pero soy una adicta
al peligro y a mis propias heridas.

Conviérteme en una de tus peores pesadillas.
Porque así, por lo menos, soñarás conmigo.

No siento nada por él.
No siento nada.
No siento.
No.

Golpeé todo lo que me hizo sangrar una vez,
ahora tengo el corazón abierto,
ahora soy otra,
ahora no soy aquella chica,
a la que una vez miraste.

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-¿Te puedo pedir consejo? A veces me da vergüenza...-comenté un poco, intentando alargar la conversación.
-Claro, para estas cosas suelo estar para todos.-me contestó él.
-También echo de menos hablar contigo de otras cosas. O sea, no sólo esto-ya noté que el color subía por mis mejillas-Bueno, deja eso, no he dicho nada.
-Ok, pero vamos, que me puedes preguntar lo que quieras ¿vale?
-Eh... Claro. Aunque lo otro aunque me da algo de vergüenza, también es cierto.
-Bueno, en principio ya sabes, si quieres consejo háblame ¿ok?
-Claro.

Aguanté las lágrimas y cerré la conversación.

Me hiciste llorar de felicidad el mes pasado y ahora por tu rechazo.

No sé cómo recuperarte, pero lo haré.

viernes, 27 de mayo de 2016

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A veces abro tu chat y no sé si hablarte. Noto como mi corazón sube a mi garganta y me agobia, me duele el tenerte tan cerca y no hablarte por miedo a que me rechaces.

Después de Julián, no me gustaría que me hicieras daño. Pero es que te has puesto tan tenso cuando te dije que te echaba de menos que tengo miedo a tu rechazo.

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A veces reprimo tanto mis sentimientos, que se me olvida que los tengo.

martes, 24 de mayo de 2016

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Enamorarme de ti es un lujo que no puedo permitirme.

Porque aún se me encoge el corazón por otro.

domingo, 22 de mayo de 2016

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El sueño de mi corazón ahora no
tiene recuerdo.
Ya no tiene dueño o al menos,
no tanto como antes.
Por fin, lo veo todo a color.
Por fin, se ha ido el dolor.
Por fin, ya no siento celos.
Y por fin, ya te quiero un
poco menos.
Y no creo que te necesite en un futuro.
Y ahora sé que todo lo que vino puede
irse igual...

"Quiero que todo vuelva a girar, que todo vuelva a empezar. Quiero que todo venga de cero."

lunes, 16 de mayo de 2016

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Podría haberte seguido a cualquier parte. Pero renuncio.

sábado, 14 de mayo de 2016

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Es fácil el descenso.
Fácil caerse.
Fácil asumir el declive.
Alguna vez debías morir aplastado.

Lo difícil, ¿sabes qué es?

Levantarse de nuevo, volver a ser esa súper estrella con esa sonrisa y esa cabezonería.

Volver a ser la misma persona. Mirarte al espejo y pensar para dentro tus normas morales.

Pero... Moral... ¿Qué significa ahora esa palabra para ti? Después de todo has hecho un mal innecesario, injustificado y lo más terrible, la mayoría de las veces, a posta.

No soy la misma. Debes comprenderlo. Me miro al espejo y sólo veo mi rostro lleno de ojeras, mis ojos apagados y mis labios una fina línea, sin color.

Y no estoy para nadie. Tampoco me va a querer nadie. No así.

Pero no es esto por Juli. Es por lo que estos meses me he ido convirtiendo de forma paulatina. Ya no sé si considerarme buena persona. No me reconozco.

Algo de lo que sí sé, querido amigo, es que ni los malos son tan malos ni los buenos son tan buenos.

En fin, sólo hay que mirarme.

viernes, 13 de mayo de 2016

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A veces me gustaría no saber ciertas cosas.
Como con quién estás ahora mismo, por ejemplo. Y no me malinterpretes, no es que lo vea mal, pero es que me siento engañada, como si me hubieras olvidado muy pronto, o haber empezado a sentir algo por él cuando estábamos juntos.

En fin. Sólo quiero que seas feliz. Aunque me mate por dentro.

Yo ahora quiero recuperar a alguien. Pero no sé cómo empezar a hacerlo ni si esa persona estaría dispuesta a permitirlo...

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Que no quiero tus canciones de amor. Ni tus palabras bonitas.
Que no te quiero, Y. A ti, no.

miércoles, 11 de mayo de 2016

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Estamos todo el día hablando de sentimientos, nos bombardean con cómo tenemos que ser, y a quien debemos amar.

Pero nadie nos explica cómo hacerlo. A quien dar nuestro corazón sin acabar roto en el intento, el amor no tiene maestro ni manual, sólo a tontos que lo siguen por intuición. Y es que claro, tampoco diferenciamos lo que es cada cosa, lo que es el amor y lo que no lo es.

Tal vez estamos demasiado ciegos, creyendo en que podemos ver pero no es así. Tal vez.

Es como la vida. Si la vida fuera con manual sería más sencilla, muchísimo más. Igual que los estudios, si nos lo dieran todo masticado.

Me agobia amar de nuevo, porque aún quiero a esa persona. Me agobia vivir, porque no sé cómo hacerlo, aunque lo quiera hacer.

Y me agobia estudiar. Mucho. Creo que es lo que más me agobia. Miedo al fracaso y sobretodo, a que el mundo pierda la fe en mí.

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- Dile que no se preocupe-me dijo Chris, aunque no lo sabía a ciencia cierta, algo intuía en que estaba sonriendo-No tocaría a un diamante como tú, porque no te merezco.

- Lo dices porque estás borracho-me reí, sin tomármelo muy en serio.

- Tal vez.-contestó él-Pero, ya sabes lo que dicen, Vir, los borrachos y los niños, siempre dicen la verdad. Y quién no pueda ver el diamante que eres, quizá no te ve con la lupa adecuada. ¡Y ya paro, que si no me voy a dormir, seguro que digo algo de lo que me arrepentiré mañana!

- Que descanses, Chris.

- Buenas noches, Vir.

-

Mis amantes siempre me han dicho,
que se daban por vencidos, que antes
de tener mi corazón caerían en el
nicho eterno. Lo pensé y después
comprendí que el hecho es que temo
como amo, pasional y fuerte.

Pero lo que más temo es que tu sombra
ocupe el hueco a mi lado.

martes, 10 de mayo de 2016

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Prometí que te protegería. Y lo haré.

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- En la tierra no hay ángeles ni demonios.-dijo él, metiéndose las manos en los bolsillos.
- Creo que estás equivocado.-replicó PJ.-Puede que no tengan alas, pero se llaman héroes y villanos. Para mí es lo mismo.

Eric la miró y sonrió, con cierta tristeza.

- Ojalá fuera tan fácil etiquetar a alguien... Pero la bondad no es para siempre...

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En serio, Julián. Desbloquéame de algún lado y hablemos. Mándame una señal de vida o algo así para que podamos hablar.

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Hablemos. Déjame hablar contigo de alguna forma, pero hablemos. Esto no puede seguir así.

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¿Quién acosa a quién? ¿La que escribe en su blog para desahogarse mientras te deja en paz o el que lo lee y manda indirectas por una red social? Suban sus apuestas.

lunes, 9 de mayo de 2016

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Cada vez tengo más claro de que eres un cobarde y un idiota. Cada día algo nuevo que reafirma mi teoría.

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- No, venga. Vete con ella. O con él. O con quien te salga de los cojones. Tiratelos a todos. Juega con ellos. Besa a cada uno de ellos, prueba esa sensación, pruébala, dime que se te riza el pelo de la nuca cuando te besa, que cierras los ojos porque tienes ganas de fundirte con esa persona. Riéte de sus gracias aunque no tenga ni puta gracia. Consuelale aunque te aburra. Deja que se enfade contigo como si se tratase de un crío o una cría. ¿Y sabes lo peor? Que al final vas a ver que ninguno soy yo, cobarde, que eres un cobarde. ¿Sabes qué? Estoy cansada ya, de tus silencios, de sentirme pequeña, de aguantar tus historias y tu estupidez. Ojalá te des cuenta del error que has cometido conmigo.
+ Cállate de una puta vez.
- No, cállate tú. Algún día te darás cuenta de que perdiste a la chica equivocada. Eso sí, ni tú ni nadie me va a poder parar. Imbécil.

-



Sí. Te echo de menos.
Echo de menos tu piel contra la mía. Tus caricias. Tu voz. Tus ojos. Tu sonrisa. Tus besos, tus chistes malos. Tus abrazos. Tu sentido del humor y también lo voluble que eres a veces. Todo eso que amé y aún sigo amando. Todo eso que decidiste que era mejor privarme de ello a solucionarlo. Echo de menos lo inteligente y inocente a la vez que eres, lo divertido que eres. Desde luego que te echo de menos.
Pero no echo de menos las mentiras, ni las verdades a medias. Las discusiones, el sentirme culpable por cosas de las cuales no tengo por qué hacerlo. No echo de menos que me llames pesada. No echo de menos que estés celoso de todos y por todos. No echo de menos aguantar mis sentimientos porque tú no te sientas mal. No, eso no lo echo de menos. Desde luego que no.
En definitiva; te echo de menos. Pero no  a tu yo más reciente, sino al del principio, con el cuál todo era alegre y bonito. Al cariñoso, que sí que existía. Del que me enamoré, del que me cuesta olvidarme.  No sé. Quizá por eso huyo de dónde tu estés, ausentándome, yendo sólo cuando sé que no vas a estar, porque no soporto a tu yo actual. Y te diré un secreto, no soy la única que no lo soporta.

sábado, 7 de mayo de 2016

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''De lo que tengo miedo es de tu miedo''.

#PLAYLIST: 1.




Capítulo I: Un pause para darle al play.


Teen idle – Marina and the Diamonds
Bel estaba frustrada, con su cabello castaño alborotado y sobre la cama. Estaba ojeando un comic que echó a un lado. Sus  ojos castaños giraron en dirección a dónde estaba su teléfono móvil. Le habían restringido su uso por un estúpido problema de lo que creían que era una adicción. Y quizá tuvieran razón, pensó para sí, cosa que le había costado demasiado entender. Pero Gabriel no llamaba y… No importaba, la había mentido y no le había llamado en una temporada. Pero… ¿qué iba a hacer? ¿Subirse a un avión e ir a visitarle? Pero lo que más odiaba era lo cada vez que estaba más cerca su cumpleaños. Faltaban minutos para su celebración. Dieciocho años… Y le daba el pavor más absoluto cumplir años. Aunque, mirándolo por el lado bueno era mayor para hacerse un tatuaje sin permiso. Sonrió para sí. Necesitaba un cambio. Algo que cambiara su vida de la forma más inesperada, y quizá un tatuaje podría simbolizar ese cambio, desde luego con el dinero que conseguiría en su cumpleaños, podría permitirse pagarse un tatuaje.
Miró la herida de su pierna. Cicatrizaba bien, poco a poco, pero estaba ahí. Ojalá cicatrizaran tan bien como aquella sus otras heridas, más profundas, las de su ser.
Observó por la ventana a su ciudad. No estaba mal, su ciudad era pequeña, pero era bonita. Quizá no tanto como otras partes de su país, pero sí que era su ciudad, que ya era para ella importante. El nombre tampoco es relevante, es una ciudad que todo el mundo conoce y que quizás más de uno le gustaría visitar en su vida. Pero eran detalles que poco importaban.
-¡Isabel!-gritó su madre desde la primera planta.-Ya  va siendo hora de que bajes, ya mismo llegará la gente para tu cumpleaños.

Como si fuera una niña, pensó Bel fastidiada. Pero no lo dijo en voz alta, saltó de la cama y gritó:
-¡Ya voy!-Toda su familia había bromeado con la ‘’puesta de largo’’ de Bel. Pero ella no le encontraba la gracia. Para ella, cumplir años era un lastre, estar un año más vieja, tener más canas, y estar más cerca de que te salgan arrugas. Bueno, también tenía cosas buenas cumplir la mayoría de edad, que era que podía sacarse el carné de conducir, cosa que estaba barajando, porque era engorroso tener que ir andando a sitios que le quedaban tan lejos de su casa.
A Bel se le vino a la cabeza el rostro de Gabriel, aquellos hermosos ojos castaño claro, sus labios y su pelo negro… Movió la cabeza de lado a lado, y bajó las escaleras poco a poco, metiéndose las manos los bolsillos de sus pantalones rotos. Había decidido ponerse una camiseta blanca rota con la palabra ‘’Hero’’ y unos vaqueros rotos.
Su casa era grande, tenía un amplio salón, una cocina pequeña y un baño en la primera planta. Después tenía en la segunda planta un baño y tres dormitorios, y un sótano en la planta más baja.
En esta ocasión, iban a celebrar su cumpleaños en el salón. Echaba de menos a su mejor amiga Carol, que se había mudado al extranjero con su familia. Era como una hermana para ella, pero entendió que se fuera para forjar su futuro. Aún estaba la alocada y enamoradiza de PJ, otra de sus mejores amigas y Guillén, con el que compartía su amor por los superhéroes. Tenía pocos amigos, aunque tenía más a distancia. Le habría gustado conocerlos a todos. Pero sólo había conocido a Raúl y a Gabriel, sus ex novios. Raúl seguía siendo su mejor amigo, pero Gabriel… Lo quería, aún Bel lo quería, pero sabía que era algo que ya era irreparable.
-Hola, princesita-dijo su madre con una sonrisa.-¿qué tal sienta ser mayor de edad?
Bel la miró y sonrió, contagiada por su entusiasmo.
-Mayor-soltó con un suspiro y su madre se rio.
-Esperemos que la edad te de algo de madurez.-dijo desde la cocina. Bel se asomó y miró de reojo alcohol. Bueno, al menos habría vodka. Si iba a soportar tantos besos y abrazos, tantos cariños, debería hacerlo con vodka mezclado con fanta de limón. Menos mal que tenía una alta tolerancia. Había llegado siempre al punto pero no se había emborrachado nunca.
Su madre la miró y le sonrió con cariño.
-¿Vienen Guillén y PJ?-le preguntó su madre. Bel asintió sin decir mucho más.
-¿Y papá?-preguntó Bel dirigiéndose al salón, mientras lo miraba todo con curiosidad.
-Está con tu hermano. Han ido por la tarta.-explicó su madre.-Quiero que seas buena con todos hoy.
-Siempre soy buena-replicó Bel, enarcando una ceja mientras se giraba a mirar a  su madre.
-Ya sabes lo que me refiero-repuso su madre, limpiándose sus manos en el delantal y mirándola con sus ojos negros.
-Pretendes que sea cariñosa, no buena-protestó Bel, de malhumor.-Es un esfuerzo muy grande para mí, ya lo sabes.
-Y que vas a hacer, también lo sabes.-advirtió su madre señalándola con un tenedor que estaba usando para preparar los aperitivos.
-No tengo opción ¿no?
-No.-negó su madre con la cabeza.
-Pues lo haré-contestó Bel refunfuñando.-De todas formas no tengo otra opción ¿no?
-Así es.-su madre miró a la puerta mientras sonaba el timbre.-Ahora empieza siéndolo abriendo la puerta.
Bel abrió la puerta haciendo caso a su madre y sonrió, viendo que era PJ acompañada de Guillén. Bel siempre había tenido algo de envidia de PJ, con su pelo negro como la tinta y sus ojos azules, evocaban a las miradas de los chicos, además era alta y delgada, y comparada con ella, Bel se sentía mona, no bonita. Eso sí, aún era, pese a todo, una de sus mejores amigas. Guillén medía un poco más que PJ y tenía los ojos verdes y el pelo marrón. Era el único chico del grupo de tres y Bel a veces pensaba que se sentía un poco fuera de lugar. También se preguntaba por qué aún no había tenido nunca novia, un día le llegó a preguntar si era gay y él, indignado, le dijo que no, a lo que ella le contestó que no hacía falta que se enfadase.
Bel sonrió a sus amigos, invitándolos a pasar con el brazo.
-Menos mal que estáis aquí-dijo Bel, mientras le daban los regalos.-Hm… No hacía falta…-Bel abrazó a cada uno para agradecérselo.
-No os vayáis muy lejos –advirtió su madre.-Ya mismo vendrán los invitados, así que os quiero arriba cuando lleguen.
-Tranquila, Sara-sonrió PJ de forma encantadora.-Bel estará para soplar las velas, aunque tenga que traerla a rastras.
Sara suspiró, entre aliviada y divertida. PJ tomó la delantera y bajó las escaleras, seguida de Bel y de Guillén.
-¿Qué tal llevas lo de ser una vieja decrépita?-le susurró Guillén a Bel de forma cómplice. Bel le dio un codazo.
-Sólo te llevo un año-contestó Bel con una sonrisa divertida. Guillén hizo una mueca tan exagerada que más bien parecía que Bel le había pegado con un bate de beisbol.
Eso hizo que Bel se riera. No logró ver la sonrisa de dulce de Guillén cuando la esbozó al oírla reír, aquel tipo de sonrisa de triunfo, cuando ves que has hecho feliz a una persona a la que de verdad aprecias.
-Bueno, ¿qué tal llevas tu cumpleaños?-preguntó PJ, dejándose caer en el amplio sofá rojo.-¿Te ha vuelto a llamar?..-Guillén torció el gesto al escuchar a PJ
-Ese capullo…-maldijo en voz alta Guillén, llevándose las manos a la nuca y cerrando los ojos.
-No, de hecho, me ha bloqueado de whatsapp-contestó Bel, sin percibir un suspiro de Guillén.-Y bueno, el cumpleaños lo llevo más o menos. Estoy mirando si tengo alguna cana-Bel se agarró un mechón de pelo rojo teñido, que se mezclaba con su pelo castaño.-Y aún no tengo ninguna, gracias a Dios.
-¡Amén!-exclamó PJ de forma dramática, mirando al techo del cielo.
-¿Es esto una arruga, Bel?-Guillén le señaló debajo del ojo-Ah, no, sólo es un pelo.
-Eres un idiota.-masculló Bel por lo bajo. Guillén se rio entre dientes.-Bueno, tengo que abrir vuestros regalos ¿no?
-Pero primero el mío.-dijo Guillén, dando golpecitos a un paquete aplanado, de papel de regalo color verde oscuro, con motas amarillas.
Bel rompió el papel de regalo y sacó la caja y la abrió con una navaja que había de su padre a mano derecha. Se quedó mirando la navaja más de la cuenta, durante unos segundos su cuerpo le pedía algo que su mente condenaba, sus ojos miraron la hoja de la navaja…
-¿Bel?-PJ la sacó de su ensimismamiento, apartando delicadamente la navaja de su mano y dejándolo a uno de sus lados.
Bel parpadeó, dándose cuenta de que sus amigos la miraban con preocupación. Esbozó una sonrisa y aguantó el tipo.
Observó el interior de la caja y sacó los comics que le había regalado Guillén.
Deadpool mata el Universo Marvel! ¡Capitana Marvel!-exclamó Bel, emocionada. Sonrió a Guillén ampliamente, que fue contagiado por su sonrisa.-Muchas gracias.
-Sé que los deseabas, no se me ocurrió mejor regalo-contestó Guillén.  Bel apartó con delicadeza los comics a un lado.
Tomó el paquete con el envoltorio rosa chicle que le había entregado PJ, que estaba resplandeciente de la emoción.
-¡Ahora toca el mío!-dijo PJ, emocionada. Bel movió el paquete en su oído, para intentar adivinar por el sonido lo que era-Oh, venga Bel, ábrelo de una maldita vez.
-Está bien, está bien.-Bel fue quitando el envoltorio poco a poco hasta sacar una pequeña caja transparente con un mp4 rosa chicle dentro.-¿Un mp4?-Bel frunció el ceño. No había tenido un mp4 desde hacía ya mucho tiempo.
-Sí, bueno…-carraspeó PJ-Pensé cómo vas a usar menos el móvil, querrías algo con lo que escuchar música ¿no?
-No estás equivocada.-dijo sonriendo a PJ-Muchas gracias. Creo sinceramente que le daré un buen uso a este aparatito.
Sacó de la caja con delicadeza el aparato. Le sorprendió de su textura tan suave y de pronto notó una especie de reconocimiento por su cuerpo, un chispazo que invadía su sistema nervioso, recorriendo cada vena de su cuerpo, directa al corazón. Notó que su corazón bombeaba más rápido, como esa sensación del primer beso robado, del tacto de la persona que tanto te atrae, la sensación de estar enamorado por primera vez. Era un chispazo agradable e incluso podría decirse que seductor, porque pedía ser utilizado. Lo cuál, pensó Bel en ese momento, era algo estúpido. Sólo era un aparto, al fin y al cabo ¿qué clase de emociones como esas iban a producir en Bel un aparato electrónico?
Pero ahí estaba. Notó que era un regalo atípico, pero especial en cierto sentido, una puerta abierta a una pregunta no planteada, a un cambio, le inspiró de tal modo que ya se imaginaba plasmando sus pensamientos a forma de dibujo o escribiendo esa sensación de reconocimiento, de que eso, era suyo, desde siempre y para siempre. Aunque fuera muy tonto, porque después de todo seguía siendo un aparato para escuchar música y cuatro aplicaciones más, así que el sentir de aquella manera ese sentimiento, era en cierta forma absurdo, pero ahí estaba el chispazo.
-PJ, ¿de dónde lo has sacado?-preguntó Bel, aún observando con fascinación aquel aparato rosa chicle.
-Pues mira, me lo trajo un ángel del cielo. Creo que escuchó mis plegarias cuando no sabía qué comprarte. Y literalmente, era un ángel-aseguró PJ, recordando a Eric y sonrojándose de nuevo.
-Joder, ¿uno nuevo? ¿No te gustaba este del instituto, el como se llame imitador de Justin Bieber?-replicó Guillén, adivinando su pensamiento, mientras miraba a PJ.
-Se llama Kevin-protestó PJ. Guillén enarcó una ceja-Pero eso no tiene que ver. Este era distinto. Además parecía científico o algo así.
-Pues sí que estabas atenta, sí, al que será tu futuro marido-se burló Guillén.-¿Y para cuando la boda?
-Pues no lo sé, pero acabo de decidir que tú no estás invitado-contraatacó PJ. Guillén puso los ojos en blanco un segundo, pero sonrió, divertido porque PJ fuera tan fácil de picar.
Mientras tanto, Bel seguía pensativa mirando el MP4.
-Pero PJ-murmuró Bel mirando el MP4 aún-No pone la marca.
Guillén le puso la mano en la que sostenía el MP4 y lo agarró para mirarlo.
-¡Au!-exclamó Guillén-Me ha dado un calambrazo.-pese a todo no lo había soltado, que era lo que Bel temía.
-¡Já!-se burló PJ.-Eso se llama justicia divina, amigo mío.

Guillén aguantó la dolorosa sensación de la corriente y inspeccionó el MP4. Efectivamente, no ponía ninguna marca, pero sí un logotipo casi imperceptible con una media luna señalando a la izquierda y otra a la derecha unidas.
-Qué raro…-susurró Guillén.-Será una marca nueva.
Bel se lo quitó de las manos.
-¡Cuidado no te vayas a dar un calambrazo!-masculló el chico.
-No, no me ha dado ninguno, es otra sensación-explicó Bel, mientras se apartaba un mechón rebelde de la cara. Los auriculares del mp4 se le enredaron en el brazo y miró distraídamente hacia arriba.
-¿Pasa algo?-preguntó PJ a Bel, que seguía observando la planta alta.
-Nada… Sólo pensé que me iba a llamar-murmuró Bel, sin necesidad de decir su nombre.
-Deja de pensar en él. Es obvio que no te quiere.-soltó Guillén de forma brusca.
-¡Guillén!-PJ le gritó, golpeándole el hombro.-No seas insensible.
-No, déjalo. Tiene razón.-Bel sonrió débilmente. Se frotó la mano en el pantalón y se puso de pie. Metió el MP4 en su bolsillo trasero de su leggin vaquero raído-Debemos ir arriba, que mi madre le va a dar algo si no llegamos a tiempo cuando llegue mi familia.-amplió un poco su sonrisa y caminó hacia las escaleras, agarrando disimuladamente la navaja que había apartado PJ.
-Oye Bel, lo sien…-empezó Guillén mientras observaba su espalda. Bel negó con la cabeza mientras seguía subiendo las escaleras.
-No importa.-asintió ella.- No pasa nada.
PJ le dio un codazo a Guillén.
-Calla ya-masculló PJ, al oído de Guillén.-No empeores las cosas más.
-Vale, vale. Pero eso ha dolido-protestó Guillén. Bel guardó disimuladamente la navaja cuando llegó a la planta alta.
-Dadme un momento.-les dijo sonriendo aún, mientras caminaba a la cocina.-Decidle a mi familia que voy enseguida.
-Claro…-PJ frunció el ceño mientras Guillén asentía. Aquello no le olía bien a PJ, nada bien, pero esperando a que sus preocupaciones no fueran realidad, se dirigió hacia el salón.
Bel esperó a que se hubieran ido. Cogió un vaso, se echó hielo y llenó casi a la mitad del vaso de vodka, lo mezcló con refresco de limón y se dirigió al baño, dándole un sorbo a la mezcla. El alcohol invadió casi cada centímetro de su ser, notando el calor que le daba la bebida. Se encerró en el baño, se bajó los pantalones y abrió la navaja.
-Feliz cumpleaños, Bel…-masculló mientras se rajaba la parte superior del muslo. Miró que había salido un poco de sangre, manchando la hoja de la navaja. Cogió algo de papel higiénico y limpió la sangre de la herida y la hoja. Escondió la navaja y salió del baño, con una amplia sonrisa y sintiéndose mucho mejor que antes.
-Ya pensábamos que no ibas a aparecer para soplar las velas-dijo su padre con una mirada cándida.
-Ay, León, no seas así. Estaba hablando con sus amig…-Sara, la madre de Bel, miró el vaso su vaso-Espera ¿eso es vodka?
-No en su mayoría. También tiene refresco de limón-replicó Bel sentándose entre PJ y su tía. La mayoría de su familia la miraba, expectante.-Gracias a todos por haber venido.-inclinó un poco la cabeza en señal de agradecimiento.-Aunque es demasiado bombo, sólo es un cumpleaños.
-No todos los días se cumplen dieciocho años.-repuso su tía Ana.-¿Por qué no abres los regalos?
Bel los abrió uno por uno, uno tenía el libro que estaba deseando desde hace mucho tiempo, dinero, un vestido (que iba a devolver lo más seguro, porque no pensaba que era de su talla) y… ¿un antifaz? La verdad es que parecía una antifaz vintage de cuando las fiestas de disfraces eran de época. Era negro y brillante, con purpurina en él.
Bel enarcó una ceja.
-Oh, sí… Eso es mío-asintió su tío Damián.-Bueno, ahora es tuyo. No me pude resistir, creo que lo podrías usar de decoración, pero es que es realmente bonito.
Su tío Damián se dedicaba a comprar y vender gangas en internet. Y alguna que otra vez encontraba una antigüedad que realmente merecía la pena y realmente ese antifaz la merecía la pena.
La noche transcurrió bien, una copa tras otra para Bel, intentando olvidar lo que aún le faltaba para que su cumpleaños fuera perfecto y de si algo tenía que admitirlo era que la tarta estaba demasiado buena.
PJ y Guillén decidieron quedarse a dormir con Bel, que aún miraba con esperanza por si la luz de su teléfono se iluminaba, pero sólo fue Raúl para felicitarla por su cumpleaños. Tomó otro sorbo de su copa y cerró los ojos, esperando, de forma totalmente sincera, que la oscuridad la engullera de una vez.











-

-Contigo quería hablar-dijo la voz que escondía la pantalla.-Soy Y.
-Vaya. Pensaba que no me querías volver a hablar-repliqué, mientras ignoraba el vuelco en mi corazón que sentía cada vez que había un reencuentro con cualquier persona.
-He estado pendiente de ti durante estos meses.-me informó Y.-¿Cómo estás?
-He tenido épocas mejores.
-Ya me he enterado.
-Me lo esperaba-contesté, sin querer dar muchas explicaciones.
-No sabes cómo me siento ahora mismo.
<<Ay no, no lo digas>> pensé con disgusto.
-No sé ahora mismo si insultarte, decirte que te quiero o vomitar.
<<Lo ha dicho.>>
Guardé silencio. Me sentía incómoda. Sabía que ni ahora ni nunca le iba a corresponder, porque no era conveniente.
-Siempre me lo he preguntado-le escribí-¿Por qué yo?
-Yo también-me contestó-Supongo que soy un tipo con problemas, así que busco a alguien con problemas.
<<Pero yo no quiero estar contigo.>>
____
Sacando algo bueno de esto, es que me ha dado una frase para #PLAYLIST

-

Quiero perderme en esa curva peligrosa que tienes por sonrisa.

-

Él siempre le dijo que
vivía por su sonrisa.

-

Es hermosa, dicen, la forma en la que
sonríes cuando no piensas en mí.
Pero no sabes que, sigo ahí
en tu mente, mientras crees que puedes
recibir más de lo que yo he recibido,
ocultando tu intención de dañarme.
Que florezca otra vez la primavera,
ubicándonos en un sitio en
el que tú y yo, no suframos este
sinsentido, al que tú llamas odio
es ahora o nunca, y
probablemente te equivoques conmigo,
aprenderás, entonces, a
sobrevivir con tus errores,
que te corromperán por dentro
usándote, haciéndote sentir
eso que llamamos culpa,
no temas, yo estará aquí por si necesitas guía
obstaculizaré cualquer mal que se atreva a tocarte
pudiendo hacerlo, desde la distancia
usando mi esperiencia
estando en silencio,
dominando mi impaciencia
esperando y agonizando,
soportándote a ti y tu influencia,
doliéndome cada esquina de mi
alma, riéndome de esos
ñángaras demagogos de podemos,
amainado mi tempestad,
respetando la distancia,
meditando mis opciones y avivando mi
estado mental.

Porque el verdadero mensaje,
se oculta en cada inicial.

viernes, 6 de mayo de 2016

-

Ahora mismo me estoy riendo. Mucho. Como no me había reído en mucho tiempo.
Qué chiste más bueno...

-

Me han hecho hacerme un "tatuaje" para que deje de autolesionarme, a cambio de poder hacer las preguntas que yo quiera.
No es mal trato.

-

Suelta tus lágrimas al viento,
alcanza el tiempo,
que es tu momento.

Enamórate.
Nos enamoraremos.
Nos encontraremos.
Para un segundo,
me estoy ahogando.

Susurra mi mirada,
dime que soy hermosa,
miénteme hasta que me lo
crea,
hazme olvidar aquello
que fui, despiértame,
ya bastante dormí.

Parece que veo en ti
ese reflejo, del que
huiste.

Es un sueño, pero es
opaco, está oscuro y
aquí estoy, sola,
echándote de menos
hasta morir en este
veneno, al que llamas
amor.

-

No quiero que me quieras. Porque no voy a quererte, es imposible entre tú y yo.

martes, 3 de mayo de 2016

-

Your love is like a mortal poison, but I don't care.
If I'm gonna die, so, I wanna your love for kill me.

-

Desde luego que soy una bruja. Pero no tanto. Eso sí, no deberíais subestimarme.

lunes, 2 de mayo de 2016

-

Coseré mis heridas, porque soy ya
una causa perdida.