jueves, 26 de noviembre de 2015

-

Camino con mi espada colgada,
sé que tengo en mi espalda miradas
clavadas.

Sonrío y no miro hacia atrás,
ya no me rendiré jamás.

No me importan tus ojos dulces,
no me importa lo que sientas por
mí, porque no es real y quiero
algo que lo sea.

Quiero arrancar de sus manos
aquel tesoro, que siempre debió
ser mío, como quien lo posee.

No me arrepiento de nada de lo
que hice.

-

La única verdad eres tú.

martes, 17 de noviembre de 2015

lunes, 16 de noviembre de 2015

-

No te merezco.

¿?

Era de noche.
Miró a su alrededor y no logró dislumbrar ni un solo alma por ninguna parte. Las calles, vacías y oscuras, hacían de ese momento más tenebroso de lo normal.

Estaba nerviosa. El por qué, no lo sabía. Pero realmente en ese momento sólo quería llegar a su destino y quizá, pensar después de hacer. Aferró con fuerza su espada mientras seguía caminando, si mirar atrás. La noche parecía engullirla poco a poco, a medida que se acercaba.

Sabía que la estaba esperando y en su cabeza sólo podía escuchar una canción. Una canción que era algo así como un reflejo de su alma. Siempre se había sentido distinta, y hasta cierto punto era comprensible. Ella era distinta, como un cuervo criado en un nido de palomas.

Se quitó su pelo castaño y alborotado de la frente, mientras caminaba sin mirar atrás. Sólo se escuchaba el sonido de ella pisando los charcos.

Observó que una figura femenina se acercaba a ella. Y mientras que Elena llevaba un traje de cuero negro, la chica de ojos azules llevaba un femenino vestido blanco. Se sintió de pronto a la altura del betún por su belleza, pero eso no le permitió quedarse corta y desenvainó su espada.

- ¿Sabes? En otro tiempo tú y yo nos habríamos llevado bien... Después de todo somos la reencarnación de quienes somos -sonrió la otra chica. Elena recordó su nombre. Se llamaba Blanca- ¿O no lo sabes? Por tu expresión deduzco que no...

>>Déjame que te lo explique...

-No quiero saberlo. Sólo quiero que devuelvas lo que más amo...-la cortó Elena, con lágrimas en los ojos-Sólo quiero parar esto... Tú hiciste que me doliese el corazón y ahora me desangro por dentro... Duele, duele mucho... Y si no puedo matarte... Al menos, moriré en el intento...




lunes, 9 de noviembre de 2015

miércoles, 4 de noviembre de 2015

-

Hay algo en ti,
que aviva lo que hay en mí
Me gustaría huir de aquí,
antes de que ardamos
los dos, pero a la vez quiero
quedarme y sé que no puedo,
sé que no debo.
Es una lucha eterna,
con mi yo interna
entre lo que está bien o mal
entre lo que quiero hacer
y lo que no debo, tal vez
sólo hace falta que cierre
los ojos y así quitar todo
lo que me hizo daño.

-

Notas cuando te gusta alguien, cuando se te embotan los sentidos. Cuando te vuelves adicto a su presencia y cuando quieres estar cada vez más tiempo hablando con esa persona. Casi como una drogadicción.

Y es terrible si es por efecto doble. Terrible. Pero no puedes evitar mirar cada dos por tres si te ha hablado, si se ha fijado en ti como te has fijado tú en él o ella y empiezas a pensar y darle vueltas. Y a veces, eso no es sano.