jueves, 31 de diciembre de 2015

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Definitivamente me tendrían que dar el premio a la peor persona del mundo.
Creo que el karma me está castigando con insomnio.

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Sé que me vas a matar en cuanto leas esto, pero es que no puedo dormir. Estoy como una boba por ti y no sé si tú lo estás, pero me gustaría que lo supieras.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

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En mucho tiempo, eres el riesgo más bonito que quiero correr.

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¿Por qué querer ser feliz es tan doloroso?

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Si no te digo nada es porque no quiero decirte nada a la ligera.

martes, 29 de diciembre de 2015

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Sólo quiero llorar...

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Hoy me he sincerado contigo. Sólo me falta poner una pancarta con luces de neón. ¿Sabes lo peor? Que a ti te echo de menos a todas horas y él no, aunque él se pase sin hablarme 2 días y tú cinco minutos.

No sé lo que tienes. No sé lo que haces. Pero cada vez que te daño siento un dolor en el pecho demasiado potente. Dijiste que me esperarías, y luego que me tomaba demasiado tiempo. No te entiendo.

No te voy a preguntar qué es lo que quieres de mí, porque lo sé demasiado bien. Pero si te sientes así, si te sientes tan poco deseado... Es que no tienes ni idea.

Y me voy a cagar en todo lo cagable, porque hoy no es un buen día con los hombres para Vir.

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Tengo miedo de ti y de mí.

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Trocitos de mi corazón compartido.

domingo, 27 de diciembre de 2015

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Eres tonto. Y además las indirectas no son lo tuyo

sábado, 26 de diciembre de 2015

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En lo más profundo de mis huesos,
En lo más recóndito de mi alma,
En lo que más temo, se esconden mis deseos.
Y cuando la tormenta es mi calma,
Cuando la lluvia acalla la voz que me llama, en el interior de mi caparazón se encuentra mi pasión.

Tengo sed de sangre y gloria. No quiero ser una heroína, quiero que las leyendas narren sobre mí.

Me da igual lo que penséis, me es suficiente con que penséis en mí.

Porque quien me prueba... Ya no
me olvida.

martes, 22 de diciembre de 2015

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Quiero correr para que no me atrape.

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Quiero correr.

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No quiero soñar más.

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Dime algo por lo que ser recordada durante siglos.
Dime algo por lo que seguir luchando hasta que no
haya posibilidad de ganar, dímelo rápido, porque quiero
ganar, pero también quiero pelear.

Haré que me recordéis para siempre.

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Pero... ¿tan previsible soy?

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Quizá debería borrarlo.

¿?

- Esto está mal... Muy mal...-susurró Elena, al sentir su aliento sobre su nuca. Sentía ganas de abrazarle y salir corriendo, todo a la vez.

Daniel sonrió con esa sonrisa pícara que tenía. Menudo petardo, sabe cómo desarmarme, pensó Elena. Reprimió una sonrisa.

- Tu cuerpo parece decir lo contrario. Pero tranquila, sólo intento protegerte, no besarte-replicó él y se señaló la cabeza-A veces piensas demasiado.

Elena se ruborizó y él se rió.

- ¿Protegerme de qué?-preguntó ella.

- De mi madre, de Javier o bueno, quizá hasta de mí mismo...-susurró cerca de su oído.-¿Por qué te acercas a mí? Acabarás mal.

- Correré el riesgo-repuso Elena, metiéndose las manos en sus bolsillos.

- No sé si es bonito o suicida por tu parte.-miró alrededor buscando algo-Alguien nos observa. Y esto no me gusta nada.

- ¿Hm? No veo a nadie...

Daniel tomó del mentón a Elena y la miró.

- Concéntrate.-dijo él con tono imperioso. Elena cerró los ojos. Una oleada de calor invadió todo su ser, pero notó un frío recorrer su columna.

- Hace frío...-susurró ella.

Daniel la abrazó y la cubrió a ella y a sí mismo con sus sombras.

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Creo que no debí haber publicado eso.

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Quizá no quiera admitir que es mucho más que eso...

lunes, 21 de diciembre de 2015

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No es tan difícil, si el resto del mundo que lo lee lo entiende.

jueves, 17 de diciembre de 2015

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Apuesto que esta noche no duermo. Seguro.

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Esto es una mierda.

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Estoy mascando chicle con mi katana en la espalda en el Valle de la Muerte. Sé que voy a morir, pero no pienso hacerlo aún. No es mi plan yacer por yacer. Antes me enfrentaré a ti ¡vamos! Muéstrame tu lado salvaje, sé que está bajo tu piel.

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Como se que en otro sitio no me vas a hacer caso, te lo digo por aquí:
Es cierto, me gusta J. Y eso no va a cambiar. Lo siento.
Pero la realidad es que me siento atraída por ti. Me estás ignorando estos días y me está doliendo más de lo que quisiera. Pese a que sé que me has mentido muchas veces (porque al final, J2, todo sale a la luz). No quiero hacerte daño y quizás estoy siendo egoísta pero... No me ignores, por favor. No lo hagas.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

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No hay peor cobarde que el que se va sin intentar saber la respuesta.

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Estoy temblando como una hoja... Aún no me puedo creer que te hayas ido.

martes, 15 de diciembre de 2015

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Que llegue quien tenga que llegar,
que se vaya quien se tenga que ir, que duela lo que tenga que doler... Que pase lo que tenga que pasar.

- Mario Benedetti

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Supongo que tu silencio es como una despedida. Adiós.
Adiós... Te echaré de menos.
Más de lo que me gustaría, y eso ni lo sospechas...

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Que te den.

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No me importa lo que pienses de mí, mientras que pienses en mí.

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Ojalá te dieras cuenta de lo brillante que eres tú.

domingo, 13 de diciembre de 2015

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Ojalá fuera otra persona que no fuese yo misma.
Mi psicóloga tiene razón; todo lo veo blanco o negro. Para mí no existe el gris.

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Encontré la pieza que faltaba.

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Estoy detrás de esa misma estrella.

¿?

El viento movía su cabello castaño y sus ojos rojizos brillaban con intensidad. Aquella chica...

Daniel se encontró admirándola en silencio. Elena... Menuda chica. Le tenía perturbado. Sabía que eso no era bueno y que si se enteraba su madre probablemente lo mataría.

Estaba semioculto entre la oscuridad de un callejón, viéndola leer un libro. Se apartó el pelo negro de la cara e intentó ocultar su fascinación. Sabía que tenía que matarla. Pero no quería. Y no sabía por qué.

Sus ojos azules brillaron con más intensidad al ver al chico rubio acercarse. No recordaba su nombre, pero empezaba a resultarle molesto. Observó al chico sentarse al lado de Elena y sonreírle. Le estaban entrando naúseas...

El otro chico miró en dirección a la de Daniel. Sus ojos violeta brillaban de forma extraña.

Daniel desapareció. Ya había visto bastante por ese día.

jueves, 10 de diciembre de 2015

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Eres un auténtico cobarde. Si lees esto, que sepas que sé que me has mentido y que lo sé todito. A ver si tienes cojones de hablarme en vez de ignorarme.

Y sí, date por aludido porque va por ti.

sábado, 5 de diciembre de 2015

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Eres un pobre diablo y yo un ángel atormentado.

viernes, 4 de diciembre de 2015

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No todo es como creemos.

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Me metí las manos en los bolsillos y empecé a caminar.
Dios, qué frío hacía.
Sé perfectamente que me estaban mirando. Quizá no para admirarme ni nada de eso, si no más bien todo lo contrario. Noté que cada uno de mis huesos temblaban. Y me puse a pensar. A pensar mucho.

- Amo la forma en la que me haces daño.

Cerré los ojos. La verdad es que siempre me he sentido algo perdida, aunque nunca he estado sola. Miré mi móvil y aún tenía batería, así que me puse mis cascos.

Inhalar, exhalar, inhalar, exhalar...


Respiré hondo y tirité. Eché de menos unos brazos que me abrazaran en ese momento. Bah, tonterías. Estiré mi camiseta favorita, una ancha de hombre (en la que ponía I'm your father y se veía una patata y una bolsita de patatas fritas, razón por la que me la compré, a todo esto) que era cien veces como yo y sacudí mis leggins.

- Eres irresistible.

Otra vez me llegaba la conversación a la mente. Ojalá olvidarme de una vez, desconectar. Me metí en esa masa de gente que era el centro comercial. Siempre me había sentido sola y acompañada entre tanta gente, y aunque me agobiaba lo necesitaba. Realmente no iba a comprar nada en particular. Sólo quería salir de ahí.

Me subí la canción al tope y desconecté de mi alrededor. Y todavía sigo.

- Y no hay otro camino para mí.

jueves, 3 de diciembre de 2015

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Necesito escribir. Escribir tanto como si inhalo y exhalo. Inhalar, exhalar, inhalar, exhalar... Quizá una vez al mes, una vez a la semana o cada dos horas. Pero lo necesito. Lo necesito. Porque mi mente trabaja a mil por hora, a cincuenta revoluciones por minuto  y es terrible. Terrible porque pienso en demasiadas cosas a la vez.

Inhalar, exhalar, inhalar, exhalar.

Necesito... Necesito... Necesito explotar. Tanto como las plantas al Sol, necesito escribir. Porque estoy rota por dentro, y esto, es mi elixir.