Necesito escribir. Escribir tanto como si inhalo y exhalo. Inhalar, exhalar, inhalar, exhalar... Quizá una vez al mes, una vez a la semana o cada dos horas. Pero lo necesito. Lo necesito. Porque mi mente trabaja a mil por hora, a cincuenta revoluciones por minuto y es terrible. Terrible porque pienso en demasiadas cosas a la vez.
Inhalar, exhalar, inhalar, exhalar.
Necesito... Necesito... Necesito explotar. Tanto como las plantas al Sol, necesito escribir. Porque estoy rota por dentro, y esto, es mi elixir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario