lunes, 31 de diciembre de 2012

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Siento el frío como se hunde
en piel, siento el cálido aliento
del ayer.

Siento como si una parte de
mi ser se fuese.
Sigo siendo yo, aunque esta vez
aplastando cada principio de
un amor.

Renuncié a mi libertad para
acabar atrapada en tus manos,
sin poder volar.

Soy demasiado mayor para
ahora cambiar, mejor vete,
no sea que te vayas a dañar.

Déjame con mi herida, déjame
sangrando, déjame agonizando,
necesito aprender la lección...

No quiero pensar en ti, no quiero
pensar en cómo empezamos y
en cómo terminamos, simplemente
quiero guardarme tu recuerdo.

Vete y no me mires, ni me digas
adiós.
Después de todo, fue tu decisión.
Fue lo que fue, y todo cuento
tiene un final.
Adiós, ya puedo decir que vuelo
en libertad.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Una buena inciativa.

Estoy participando en un blog, algo que no hice nunca antes y que me empieza a gustar bastante.

Se trata de hacer cartas, para que lo lea la gente. Es bastante divertido, y siento estar sosita, pero ando agotada.

Dejo el link para que la gente pueda verlo. Me falta terminar "Mi primera carta", aviso.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Luces.

Siempre me ha gustado usar mi mirada. Siempre, aunque suene perverso. Porque, misteriosamente, ejerzo un tipo de atracción en la gente. Es fácil. Casi siempre la uso para conseguir lo que quiero.

Y creedme, yo siempre consigo lo que quiero.

Sueno hasta egocéntrica, pero me parece injusto demostrar una falsa modestia, ya que sé perfectamente de lo que soy capaz usando dicha mirada.

Pero creo que ha tomado más fuerza, que se ha hecho más fuerte.

Y no puedo evitar sonreír, porque sé el motivo.

No tiene nada que ver con el amor, no os equivoquéis.

Sino, que ahora, sé la influencia que ejerzo sobre los demás.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Crisis antes de los 20.

Cada vez me vuelvo más tarumba. Me ha dado por ver el calendario de 2025 (concretamente, el 22 de septiembre) y me he dado cuenta de que justo en ese año cumplo los treinta.

Y os diréis, pero Virus, si casi que faltan 12 años.

Pues me están saliendo canas, y cada vez me hago más vieja, aunque tenga los 18 casi recién cumplidos.

Soy idiota, lo sé. Pero es que tengo miedo a crecer, a hacerme mayor y a asumir responsabilidades. A encontrar el amor de mi vida alguna vez, a tener hijos, a tener trabajo (que, como está la cosa, he pensado seriamente en irme a vivir a Argentina por esa época y a estudiar en la universidad complutense de Madrid, aunque lo más seguro es que sea en la universidad de Málaga capital).

No lo sé. Pensar en el futuro antes de que llegue y no vivir el presente, siempre ha sido uno de mis defectos más "importantes" y a alguien con síndrome de Peter Pan, no le viene bien.

Me ha dado la crisis de los cuarenta aún quedándome dos años para cumplir mi segunda década de vida.

Y toda la idiotez viene a que me he encontrado una cana.

Soy imbécil.

sábado, 22 de diciembre de 2012

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Si así fue, sí pudo ser. Si así fuera ,así podría ser. Pero como no es, no es. Eso es lógica

» Lewis Carroll

viernes, 21 de diciembre de 2012

Filofobia

La gente filofóbica tiene miedo a equivocarse con la persona a la que supuestamente ama.

La filofobia es el miedo al amor, y por ende, el miedo a atarse a alguien que ama. De la forma que fuese a enamorarse, a sentir un aprecio especial, ya sea hijo, padre, madre, hermano o amigo.

El filofóbico tiende a evadirse de la sociedad, de cualquier cosa que le recuerde a el amor a alguien o a algo que ama.

Tiende a ser misántropo y a no querer trato con otro ser humano.

La cura a esta fobia es aplicarle una vacuna, una dósis ínfima de aquello a lo que el sujeto en cuestión tiene miedo.

La mejor forma de acabar con una fobia, es aplicarle a esa situación.

¿Estás list@?

viernes, 14 de diciembre de 2012

Faringitis y karma, mala convinación.

Creo que es cierto lo del karma ¿eh?

Hoy he llegado tarde al instituto. Como siempre. De eso no hay duda, siempre llego tarde a todo.
Como al twitter, que hasta hace unos días no me digné (si me permitís la redundacia, me hice el twitter por una cosa de la cual me indigné) a hacérmelo.

Por mis santos ovarios. Claro que sí.

Como os decía, llegaba tarde, porque soy así de inteligente (insertar ahí comillas sarcásticas) y vaga (ahí no, eso es verdad. En negrita claro) me quedé cuán marmota azul durmiendo.

Soy de esas personas que lo que no les pase a ellas, seguro que no le pasa a nadie.

No me dejaban entrar. Junto a unos cuantos más. Añado un dato, cuando se cierran las puertas es a las y treinta y cinco. Llegué a las y treinta y tres.
Conclusión, me comí la puerta junto a unos cuantos más siete u ocho, no lo sé.

Y como además de todo, tenía examen de lengua, unas compañeras y yo decidimos ir al ambulatorio, que estaba a un tiro de piedra del instituto.

Dios, la consulta del médico es peor que la cola del paro. Estaba nerviosa. Porque no se me da bien mentir, es que me da un tic nervioso. Actúo "bien" y se me da mal mentir, ironías de la vida...

Bueno, pues me ha salido el tiro por la culata. Porque yo soy muy lista, como decía anteriormente.

No me pillaron (llevaba el DNI y menos mal que soy mayor de edad ya) no os equivoquéis.

Tengo faringitis aguda. Estaba pensando repartir mis escrementos por todo el mundo.

Lo que os decía, el karma (eso no quita que vaya a llegar tarde el lunes...)

PD: Hice el examen de Lengua. Pero la maldita faringitis no me la quita nadie.

martes, 11 de diciembre de 2012

Buitres y Musas Prohibidas.

Ya ves en lo que desemboca una mentira. Ya lo ves. Te han fallado las excusas y lo supe, lo supe todo cuando te he vuelto a mirar a los ojos, a tus ojos traidores, que nada más buscan un trozo de mi corazón roto. Fuiste carroñero, y intentaste comer de mí los despojos.

Pero, tras pensarlo a fondo, he decidido que en vez de enamorarme de un buitre, me quedo con mi corazón roto y con un amor herido de guerra, cojo, pero siempre eterno.

La Musa Prohibida se queda en mi mente, hasta que la muerte me la arranque.

domingo, 9 de diciembre de 2012

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Ayer empecé dos libros y me terminé otro. Logré terminarme el primero en menos de 24 horas y el otro en cuatro o cinco.

Y no es que fueran cortos, es que tengo una habilidad especial, desde pequeña, para leer rápido y quedarme con la información, como un scanner.

Bueno, el libro que hoy me he terminado se llama, Delirium.
Me ha encantado Lena, Álex y Hana. Trataba del siglo XXII, una época en la que descubre la cura a la pandemia que vive en cada rincón del planeta.
El amor.
Sí, el amor. Pero no el amor romántico, sino, el amor en general.
La gente es insensible a sus parientes y seres queridos, sólo crian hijos porque lo pone en una especie de manual para regir la sociedad.
Parecen autómatas, y lo que más me ha impactado del libro es que después de la intervención, la gente se le asigna una pareja que elige el Estado.

Lo que más me gusta es el cambio que va teniendo Lena, la protagonista del libro, cuando el suicidio de su madre le afecta con el hecho de que odie el amor y cómo va cambiando de punto de parecer, aunque tenga miedo, cuando su amiga Hana le muestra un mundo nuevo.
Las cosas cambian cuando conoce a Álex (personaje que físicamente se da un aire a Jace de Cazadores de Sombras).
Lo que me gusta de este libro es su final, cómo le da igual su familia a Lena y cómo se vuelve valiente, aunque no me queda muy claro la situación de Álex.
Tengo que volver a saquear la Biblioteca la semana que viene, en conclusión.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Neither me I forgot you, I see your beautiful eyes in my dream everynight...

lunes, 3 de diciembre de 2012

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Yo no me apreciaba demasiado, ahora pienso que soy la única persona en el mundo de la que puedo fiarme.

domingo, 2 de diciembre de 2012

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Tengo el corazón roto. Nadie, absolutamente nadie de los que han podido intentarlo y conseguirlo lo ha mejorado, sino han hecho más que partirlo en múltiples trocitos.

¿Y sabéis qué? El que lo ha hecho ahora, se puede ir un poquito a la mierda.

Sinceramente, espero que lo lea.

Has perdido mucho más que la partida, sin saberlo.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Baja el volumen y escúchame.

Voy por ti. No todo gira al rededor de tu yo. Pero, yo sí voy a por ti. Siempre. A muerte.
Me encanta ese lado oscuro en mí. El que carece de ánimo, de emoción alguna. Ese Yo... Tan neutro.

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A veces solo hace falta palabras para saber lo que le pasa alguien por la cabeza.
A veces una palabra áspera se puede convertir en algo más que en una declaración
de guerra.

A veces lo que nos llama la atención, en el fondo nos aterra.
A veces... Solo perdemos lo que somos, hasta que un día te das cuenta de que tú
también creces.

Y es que el odiar no es tan bonito como lo pintan,
ni el amar, tan doloroso como cree la gente.
Y es que creer en la fe, puede ser un regalo
o un castigo.
Y es que para que veas lo que pasa en tu interior,
a veces debes sentirte pisado en el exterior.

A veces una canción sin título es mejor que cualquier declaración de intenciones
A veces me da por llorar, antes de que el subconsciente me traicione.
A veces la palabra sirve para enamorar a alguien.


Y es que el odiar no es tan bonito como lo pintan,
ni el amar, tan doloroso como cree la gente.
Y es que creer en la fe, puede ser un regalo
o un castigo.
Y es que para que veas lo que pasa en tu interior,
a veces debes sentirte pisado en el exterior.

Sigo buscando algún lugar donde pueda dejar descansar en paz a mis recuerdos
de tu rostro.
Sigo buscando ese corazón que pueda arreglar lo que una vez tú dejaste roto.

Para mí, hace tiempo que es así.
Prefiero regalar mi tiempo a estar sufriendo sin ninguna razón, ninguna emoción y ninguna despedida.

Quiero encontrar aquél lugar, donde no haya más verdad que aquella que yo quiera crear.

Sigo buscando lo que hace años que huyo.



Y es que el odiar no es tan bonito como lo pintan,
ni el amar, tan doloroso como cree la gente.
Y es que creer en la fe, puede ser un regalo
o un castigo.
Y es que para que veas lo que pasa en tu interior,
a veces debes sentirte pisado en el exterior.


Seguiré aguantando la respiración buscaré un final digno de esta canción que nos devuelva el calor a nuestro alrededor hasta que el sol nos abrase.