Siento el frío como se hunde
en piel, siento el cálido aliento
del ayer.
Siento como si una parte de
mi ser se fuese.
Sigo siendo yo, aunque esta vez
aplastando cada principio de
un amor.
Renuncié a mi libertad para
acabar atrapada en tus manos,
sin poder volar.
Soy demasiado mayor para
ahora cambiar, mejor vete,
no sea que te vayas a dañar.
Déjame con mi herida, déjame
sangrando, déjame agonizando,
necesito aprender la lección...
No quiero pensar en ti, no quiero
pensar en cómo empezamos y
en cómo terminamos, simplemente
quiero guardarme tu recuerdo.
Vete y no me mires, ni me digas
adiós.
Después de todo, fue tu decisión.
Fue lo que fue, y todo cuento
tiene un final.
Adiós, ya puedo decir que vuelo
en libertad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario