miércoles, 8 de agosto de 2012

Mi propio reino (XXV)

La realeza entre tanta mugre

Verena.

Desde que hemos escuchado esa especie de pitido que nos decia que entraramos a clase, no he dejado de mirar a Nevada. Esta tensa y hay chicos que no dejan de mirarla. Me esta empezando a hervir la sangre (literalmente) de una forma exagerada. Me dan ganas de levantarme y de darles a todos una patada en el…

-¡Hola!-dice una rubia de unos chispeantes ojos verdes, mientras se sienta a mi lado. Gracias a ella, me tranquiliza un poco-¿Que pasa?-dice, mientras mira en mi direccion-¡Ah, una de las nuevas!-suspira al verme a mi tambien-Las animadoras van a tener competencia con vosotras dos.

-¿Animadoras?-le pregunto, frunciendo el ceño. Inmediatamente despues, las relaciono con los bufones de mi reino. No se si me acaba de insultar.

-Si, las que se encargan de animar los partidos y eso-Creo que ve mi cara de extrañeza y frunce el ceño-Vaya, tener que llevarte a un partido, porque creo que no sabes de lo que hablo-dice, riendose entre dientes-Por cierto, me llamo Kate.-dice, mientras me ofrece la mano. Se la estrecho, aun vacilante.

-Yo soy Verena-le contesto.

-¿Y ella es tu hermana?-me pregunta, señalando con su narid a Nevada.

-No.-respondo yo, mientras la miro atentamente-Es una amiga o algo asi…

-¿Algo asi?-me pregunta ella-¿Y por eso estas apunto de saltar sobre ellos?.

-Era mi novia-respondo yo, intranquila.

«Ya no aguanto mas…»

-¿Eres…?-me mira, estupefacta.

-No.-la corto, antes de que termine la frase-Disculpa, tengo que hacer una cosa-le digo yo, guiñandole un ojo. La chica mira hacia otro lado, sonrojada. En fin, el Fuego ataca de nuevo.

Me acerco a los chicos, lentamente y sonriente.

-¿Pasa algo, preciosa?-me dice uno, el mas alto y fuerte. Apuesto, ojos azules y pelo negro, no me asusta en absoluto.

-Si-respondo yo, mirando a Nevada, que tiene los ojos muy abiertos.-Dejadla en paz.

Veo como el chico alto se agacha para llegar a mi altura. Sonrie.

-¿Celosa de no ser el centro de atencion?-me mira fijamente, pero no me inmuto.

Entonces respiro hondo.

-Dejadla… en… paz…-repito de nuevo.

-¿Y si no…?-se me acerca cada vez mas a mi rostro, riendose-¿Que nos va a hacer…-me toca la nariz-…una monada como tu?-Ya esta, ha soprepasado mis limites. Le pego un puñetazo en el estomago, que lo lanza contra sus compañeros, derribandolos.

-Nunca subestimes a una pelirroja con mal genio-les sonrio con malicia-Ah y, todavia tengo mas. Nevada, ponte una mesa detras de mi.-le digo a ella, mirandola. Se levanta y se pone detras de Kate y de mi. Despues me siento en mi silla, tan tranquila. Veo que Kate me mira con los ojos muy abiertos-¿Que?

-¿Que es lo que acabas de hacer?-me pregunta ella.

-Le he dado un puñetazo-contesto yo, porque es lo que he hecho, no le veo otra explicacion.

-Pero si tienes una fuerza que…-empieza a intentar sacarme algo, pero Nevada es mas rapida.

-¿Como te llamas?-le dice ella, curiosa.

-Kate ¿y tu? Supongo que mereces la pena para que te haya defendido asi-dice ella, con una media sonrisa.

-Nevada-responde-No lo se, pero siempre es asi de sobreprotectora.

-Solo defiendo tu honra-mascullo yo por lo bajo. Es lo unico que voy a reconocer. Ademas, en parte, digo la verdad.

-Te vas a buscar problemas-me dice ella con seriedad.

-Me importa poco, se salir de ellos y lo sabes.-le respondo yo, cansada ya de esta conversacion.

-Ademas-añade Kate-Aun no conoces al director y a quien has zurrado-me susurra Kate, como si fuera un secreto de estado-Era su sobrino.

-Como si era su abuelo, me da lo mismo.-miro con los ojos entrecerrados al hombrecillo que acaba de entrar. Tiene el pelo canoso y los ojos castaños e inteligentes.-¿Este es el maestro?

-Si-contesta Kate- De Historia. Es simpatico.

-Se nota.-comenta Nevada, observando al Maestro.

Empezamos a dar una clase sobre armas, que francamente ya se y me aburren. No puedo evitar levantarme y explicarle algunas cosas.

-¿Como se llama usted?-me pregunta.

-Verena la Re…-noto como me mira Nevada y rapidamente corto- Fatuo. Verena Fatuo.

-¿De donde ha sacado su informacion sobre armas?-me pregunta el Maestro, interesado

-Mi padre hizo que me enseñaran los mejores-le respondo yo.

-Espero que borde el examen-sonrie el Maestro.

«¿Examen?..»

-Si, jovencita, examen-lo miro sorprendida, estoy segura de que eso lo he pensado y no dicho, abro la boca para decirle algo, pero la sirena calla mi voz, avisandome para la siguiente clase.

-¿En que estabas pensando?-me espeta Nevada, por lo bajo- ¿Como se te ocurre atacarles?

-Pensaba en ti y en que no queria que te hicieran daño.

Noto como una extraña mirada se clava en mi nuca y voy cada vez mas rapido a la clase…

No hay comentarios:

Publicar un comentario