sábado, 11 de agosto de 2012

Mi propio reino. (XXXII)

Una chica corriente (electrica) y unos monstruos
Collix.
-¿Y por que no te afecto el control?-pregunta Karya.
La hemos llevado un poco a parte, para que se sienta mas comoda. Parece ser, que confia en nosotros al tener relacion con Verena, lo cual resulta lo que pensaba de hace tiempo; Verena es como una chispa que prende rapido, quema corazones, a veces quemando lo malo y otras lo bueno. O todo al mismo tiempo.
La chica esta buena, para que te voy a mentir, pero la unica que por ahora me interesa (sorprendentemente) es Karya, aunque, a esa chica la… Bah, ya os haceis una idea.
Tengo ganas de apartarle el pelo de la cara. Kate es como una niña, es decir, tiene esa apariencia vulnerable que dan ganas de protegerla. Ya se quién no la va a dejar de vigilaar... Me huele a celos, cerca, cerca, cerquísima. Y no tengo suficiente ya con el Peli-Menstruación, el Gran Machote y la Princesa Congelada para sumarle al Inocentón Pivón al tarro. Genial.

-¿Control?-pregunta ella, girando la cabeza como un cachorro.

Karya sonríe con paciencia.

-Todos los alumnos del instituto obedecen órdenes de alguien que los está controlando. La única excepción, extrañamente, eres tú, por lo que se ve.


-No tengo ni idea de lo que me estás hablando.-contesta Kate, y puedo notar por su cara que es cierto.

-¿No sabes nada de nada?-pregunto yo, hablando por primera vez en toda la conversación y sorprendido porque al parecer no sepa nada de nada de lo que ocurra en su instituto me parece algo (bastante, en realidad) extraño.

-No-dice, parpadeando.-¿Por qué?

Karya y yo nos miramos, pensando lo mismo.

-Por nada-contesta Karya,

-No me lo creo. Además-añade Kate-No sé que pinto yo en todo esto. Soy normal y corriente.

-Lo dudo bastante-le contesto yo, serio.

-Pues tendréis que creerlo.-dice Kate.-Y averiguaré lo que pasa aquí, ayudándome o no.

-Que raro...-dice Karya.

-Bastante...-comento yo.

Hemos estado media hora hablando con la chica. Bueno, no creo que nos echen demasiado de menos en la clase, así que no importa. Me levanto del suelo y empiezo a caminar fuera. Karya me sigue en poco tiempo después y oímos un ruido que nos llama la atención...

Hay un montón de gente con poderes en el instituto. Le brillan los ojos, y son como monstruos.  Algunos hasta parecen monstruos de verdad, como una chica mitad tucán mitad humana. Leo se materializa detrás de nosotros.

-¿Dónde está Verena?-pregunta Leo con excesiva urgencia.

-¡En su clase!-le contesto yo, mientras me quito de en medio al tucán y a un hombre mono y Leo aparta de su camino a varios monstruos, que le entorpecen su búsqueda de Verena.



Verena y Nevada salen de clase, casi huyendo. Nevada está nerviosa, puedo intuirlo. Pero hay una especie de instinto que tiene que hace que en situaciones serias se controla. Nevada no es de las que se rinden fácilmente. Es una de las pocas cosas en las que Verena y Nevada se parecen.

Veo a Karya luchar. Suspiro. Menos mal que está bien. No sé que haría si...

Erael y Ventisca aparecen, luchando codo con codo con Verena y Nevada. Leo evade los golpes de cada uno, de una forma rápida de vez en cuando susurrándole algo al oído a Verena, que asiente. Erael la protege como si fuera un tesoro que tuviera que guardar de la gente que quiere robarlo. Le ha pegado una patada a un chico que dispara rayos láser por las manos. No sé de dónde saca tantos movimientos tan gráciles.

-¡Kate!-grita Verena, para que pueda oírla, mientras evade y esquiva golpes, aún sin usar su guadaña.-¡Necesito un favor!

Veo como hay unas chispas y cae una tubería cerca de Kate, que la protege, de modo que no la pueden tocar, aunque los monstruos le han estado evadiendo todo el rato. Ella mira esto sorprendida, pero no dice nada.

-¡Dime!-contesta ella, en el mismo tono de Verena.

-¿Te acuerdas la canción que me enseñaste el otro día?-dice Verena, mientras sigue esquivando los golpes.-Mons...

-¿Monsters?-pregunta Kate, extrañada.

-¿La puedes poner?-pregunta Verena, casi en tono de súplica.

-No creo que sea buen momento para escuchar mús...-replica Kate, sorprendida.

-Simplemente... ¡Hazlo!-la corta Verena.

Kate desaparece corriendo.

Por los Bichos Habladores del instituto empieza a sonar una extraña canción, pero con ritmo. No he oído nada igual en toda mi vida. Los monstruos no parecen hacer mucho caso, pues no les veo alterado ni nada. Hasta que Verena carraspea y abre la boca para algo que creo que es hablar, pero no:

-I love to smell-empieza a cantar. Y los monstruos se paran a mirarle.-Your hair, at night...-los monstruos se quedan embobados, mientras ella camina hacia atrás, y van avanzando hacia ella. Cada vez canta con más fuerza.-I hate, to life WHEN THE SUN DON'T SHINE. YOU KNOW, I NOT AS BAD, AS THEY USED TO SAY.-ella está cada vez más cerca de la puerta. Los monstruos empiezan a bailar con la canción, un extraño baile.

-I'm the monster down your bed, and you're my creepy, creppy lady...-ella nos hace un movimiento para que empecemos a cantar con ella.

- I'm the monster down your bed, and you're my creepy, creppy lady-empezamos a cantar todos, mientras que Leo deja KO uno, a uno de los monstruos-and everybody is oh! oh! oh!-empezamos a bailar con los monstruos, para distraerlos.-you are... my very best friend.I'm the monster down your bed, and you're my creepy, creppy lady!-gritamos todos, la canción.-I'm the monster down your bed, and you're my creepy, creppy lady, and everybody is oh! oh! oh!and while you're growing up,i'll be by your side,any tear won't be a waterfall,it's time to change a lifetime, i'm right there when you decieve me tonight..


Los monstruos se han desmayado, y están recuperando su forma  normal. Nosotros suspiramos de cansancio.

-¿Por qué monsters?-pregunta Kate, cuando nos mira con una sonrisa.- Me ha recordado a Thriller-dice riéndose.

-¿Thriller?-pregunta Verena.-Es porque era pegadiza, además de que le iba bien a la situación

-Luego te lo explico-dice Kate.

Leo mira seriamente a Kate un momento.

-Me parece que tenemos que hablar, chica eléctrica.



No hay comentarios:

Publicar un comentario