Alma oscura.
Erael
Es un espectáculo de cortes y un baile de ira. Una especie de bienvenida y una especie de último adiós.
Nevada no es el objetivo, así que le he dicho que llame a Ventisca, para que no moleste al resto. Mantengo abrazada a Verena, que se ha desmayado por un golpe que le ha dado Karev.
Algo se posa suavemente en el suelo, y veo que esa es Kate con pijama, parece bastante fiera. Mantiene en ristre un bate, que no creo que le sirva de mucho con Karev.
Apoyo la cabeza de Verena suavemente en mi regazo. Es una crueldad lo que intentan hacerle, poder y nada que no sea otra cosa que poder, eso quiere la reina esa. Le aparto un mechón de la frente mientras la observo. Sonrío. Es bella, aunque se niegue a admitirlo.
Kate se acerca a nosotros, y se queda mirando a Verena.
-¿Está bien?-pregunta Kate.
-Sí-respondo-¿Cómo sabías que estaba en peligro?-le pregunto, parpadeando.
-Simplemente lo sentí-dice ella, encogiéndose de hombros.
-Te importa de verdad ¿no?-le digo, asintiendo.
-Me importa como a ti te importa ella-replica.-Cógela en brazos y vámonos.
Verena se despierta como un resorte.
-Pronto será tu destino… -susurra una voz que es como la de mil voces más unidas que sale de la garganta de Verena-…Reina de fuego.
Verena cae de nuevo en mi regazo. La abrazo con todas mis fuerzas.
-¿Qué ha sido eso?-pregunta Leo, desconcentrándose de su silenciosa lucha.
Leo cae atrás, aturdido por el golpe, tras haberse distraído con Verena. Me parece que me toca intervenir a mí…
-Quédate con ella, Kate.-digo, pasando la inconsciente Verena hacia Kate, que la recibe buena gana. Coloco mis labios sobre la frente de Verena-Ahora vengo, enana...
Observo a Karev detenidamente, mientras lo miro en el sitio. Sonrío, que es más bien una sonrisa amenazadora que otra cosa.
-¿Sabes?-le digo a Karev-Creo que me caes aún peor que tu hermano-admito con sinceridad.-A tu lado, parecería mi mejor amigo.
Se ríe.
-¿De verdad? Muy interesante lo que me cuentas, acabas de demostrar tu falta del buen gusto, soy una persona guapa, simpática, inteligente, encantadora, todo el mundo me adora-Y lo más inquietante de todo, es que Karev parece decirlo en serio.-Pero bueno, ya no te podré invitar a mi fiesta de cumpleaños.
-Una decepción-doy un suspiro con sarcasmo.
-Dime, ¿de verdad merece la pena proteger a una chica como Verena?-dice, alzando una ceja.
-Merece la pena, porque la amo-admito en voz alta. Veo como Leo levanta la mirada, pero luego cae redondo al suelo, aturdido.
Karev mira con satisfacción a Leo.
-Veo que mi hermano también la ama.-dice Karev.-Y ella ¿a quién ama?
-Pues...-digo, mirándole desconcertado.
-¿No te has parado a pensar... que puede ser que os ame a los dos?-me replica con descaro.
-Si existe esa posibilidad no me importa-asiento con la cabeza.
-¿De verdad?-me pregunta Karev, levantando una ceja.
Me quedo callado momentáneamente.
-De todas formas, eso no me importa-añade Karev.-Sólo vengo a por ella-dice, señalando a Verena.
-Por encima de mi cadáver-le digo serio, mirándole a los ojos.
-Que así sea.-dice, asintiendo con una perversa sonrisa.
Veo como desaparece momentáneamente, y me doy cuenta de que tengo la espada de él en el cuello.
-¿Sientes el miedo?-me susurra en el oído.
-No.-replico. Una de mis hondas aéreas le lanza atrás rápidamente para retirarle de mí. Cuando cae al suelo, le miro con una sonrisa-¿Y tú? ¿Sientes el miedo?
Veo como carga de nuevo hacia mí, y rápidamente lo evado con un gesto. Me lanza una bola oscura, que me rebota en el pecho, con lo cual lo absorbo
Veo como una nube de humo me tapa, y como Kate grita mi nombre. Disipo el humo con el viento y miro a Karev, sonriente.
-Hmmmm-me froto el estómago-¿No tienes algo más rico que ofrecerme?-le digo.-Ahora estoy cargado. De esto no estabas al corriente ¿no?
Elevo la mano controlando el aire de sus pulmones, para ahogarle. Le cuesta respirar, y lo voy apretando cada vez más. Nadie toca a Verena, nadie le hará daño mientras yo esté con vida.
Acabo de descontrolarme, me he dado cuenta de que si mato a Karev, mataré a Leo. Suelto a Karev, permitiendo que respire.
-Hijo de puta, pagarás por esto-dice, con una mirada furiosa, desapareciendo entre sus sombras a su vez.
Me acerco a Leo, y me agacho, tocándole la mejilla. Cierro los ojos, transmitiendo algo de mi esencia que hace que se despierte.
-Pensé que me odiabas, Erael-me dice Leo, sorprendido.
-Y te odio-le digo, encogiéndome de hombros.-Pero no por eso dejaré que te mueras.
-Gracias-dice Leo, aún atontado.
-No me lo agradezcas.-le replico, retirándome de él.-No lo he hecho por ti, sino por Verena.
Me voy acercando a Verena y le digo a Kate:
-Muchas gracias, Kate.-le dedico una media sonrisa. Ella asiente-Creo que deberías quedarte aquí por un tiempo.
Veo como Verena va a despertando.
-¿Quién era ese hombre de azul, Erael?-dice, mientras me mira desconcertada-Brillaba...
No hay comentarios:
Publicar un comentario