El extraño cambio
Verena.
-No se como ayudaros-empieza Kate.
-Lo que recuerdes-le animo yo. Hemos venido a una especie de taberna, con muchas luces y en las que no te venden cerveza por ser demasiado joven, "cafeteria". Hemos venido Kate, Leo y yo, para que ella se sintiese comoda. Erael le ha costado quedarse en el instituto, al verme irme con ellos dos.
-Bueno, no se…-Kate se pone a pensar, mirando el techo-¡Ah!-dice, como si recordase algo de repente. La miramos expectantes para saber que ha recordado.-Todo iba bien hasta que el director se fue de vacaciones-explica Kate.-Cuando volvio estaba tan cambiado… ¡Incluso le habian cambiado el color de los ojos!-dice ella.
-¿De que color los tenia antes?-pregunta Leo, dando un sorbo de su cafe. Leo me rodea los hombros con un brazo, gesto que no parece darle importancia, pero que a mi me ha entrado un tremendo escalofrio.
-Almendrados-murmura Kate, con los ojos fijos en el y con el ceño fruncido.
-Ahora los tiene rojos…-empieza Leo, pensativo.
-¿Y que tiene que ver eso con tu madre y conmigo?-le pregunto yo a Leo, arqueando una ceja.
-Todo, mas bien-explica Leo, aunque aun no lo entiendo.-Porque existen personas con los ojos rojos en mi reino-dice el-Muy pocas, como gente con los ojos violeta como yo.
-Entiendo…-contesto, aunque en realidad no.
-Quiere decir que es alguien especial y poderoso que tiene en alta estima mi madre.-dice el, sonriendo. Parece que me ha leido el pensamiento.
-Eh, yo aun tengo dudas.-se queja Kate.
-Dispara-le dice Leo.
Y me gustaria haberle dicho que se callara, porque ahora Kate parece una metralleta que no tiene control. Leo le contesta a casi todas las preguntas. Yo a las mias, que algunas veces tienen mucho que ver con Nevada, que raro. Tambien le hablamos de nuestros poderes y de el que tiene ella. Ella niega tener ningun poder especial y Leo me encarga de que la ayude a descubrirlo.
Conclusion: Me veo mañana entrenando a esta chica. Suspiro un poco. Bueno, le vendra bien compañia a Ventisca en los entrenamientos. Hemos acompañado a casa a Kate, que esta bastante lejos de la nuestra.
Leo me para a mitad del camino, me apoya contra una pared y esta su cara a unos escasos centimetros de mi…
Cuando escucho un ruido. Giro la cabeza y veo una sombra larguirucha.
-¿Que pasa?-dice Leo, mirandome aun nervioso por el momento. Yo tambien lo estoy, pero hay algo que me preocupa mas ahi y que trata de mantenerse oculto.
-Ahi hay alguien, lo percibo -le digo, susurrandole por lo bajo.
-No te muevas de aqui-me ordena. Aunque, claro, como vea que la situacion este fea, ya se sabe que no le voy a hacer el mas minimo caso ¿no? Creo que he demostrado con creces lo terca que soy.
Tiene los pasos silenciosos de una pantera y se mueve rapidamente. El personaje larguirucho no es menos y cada vez lo noto mas cerca de mi. Una onda oscura me pilla desprevenida y me lanza contra la pared.
No veo a Leo por ninguna parte, hasta que con un salto aterriza delante de mi, en posicion protectora.
-Sal de donde quiera que estes-sisea Leo, cada vez mas inquieto.-Esconderse es de cobardes.
-¿De cobardes?-dice una voz extrañamente familiar, con una risa-Tambien huir del destino.
-¿No vas a dar la cara?-le espeta Leo, cada vez mas furioso.
-Por ahora, hmmm…-dice la voz, dandonos unos desquiciantes y siniestros segundos de silencio- ¡No!-se rie el personajillo.-Y cuidado, Reina de Fuego… Estare donde tus amigos no puedan protegerte ¡EN TUS SUEÑOS!-y con una risa, parece desaparecer.
Después me giro para mirar a Leo.
-¿Por qué me has protegido?-le pregunto.
No responde inmediatamente, si no que me mira.
-¿No te das cuenta... de lo especial que eres?-susurra, acariciándome la mejilla.-Yo siempre estaré para protegerte, durante la noche y el día. Durante la calma y la tempestad. Porque no puedo vivir sabiendo que estás sufriendo, Vers...
Pestañeo un poco, al oír que me llama de igual forma que Erael.
Antes de que me de tiempo a reaccionar, me agarra de el mentón y acerca su cara a la mía, dándome un dulce beso, que no puedo evitar seguir...
El beso termina pronto, pero él tarda más en apartarse de mí. Tengo su frente sobre la mía, y no querría dejar de estar así, pero... En parte me siento confundida. Me siento confundida porque siento cosas por dos personas distintas, cosa que nunca me había pasado. Estoy... Estoy enamorada de Erael y Leo... Ya está, ya lo he dicho. Pero es que siento... Siento como si los dos me completasen, como dándome un hálito de esperanza a mi corazón en llamas, cuando pensé que ya nunca podría volver a amar... Pero también es cierto que parte de lo que siento por Nevada, aún no está muerto. Y no sé si llegará estarlo alguna vez completamente.
-Deberíamos irnos-murmura Leo.
-¿Por qué?-susurro yo, cómoda.
-Porque Erael va a matarme si tardamos más de la cuenta-dice Leo, con una media sonrisa y apartándose de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario