miércoles, 20 de enero de 2016

Totalmente desnuda.

"Cuando publique esto en mi blog, sé que vas a regañarme e incluso enfadarte. No tengo internet en este momento (bueno, no tenía). Son casi las una de la mañana, es decir, el momento en el que estoy escribiendo.
No puedo conciliar el sueño. Y además no me lo merezco. He estado llorando y tomando café. Llorando porque odio sentir lo que lo demás sienten. Y esto supera mi nivel de empatía. Creo que me he tirado media hora mirando mi capuccino fijamente. Debes saber que no tomo café normalmente, prefiero mil veces el té. Es con lo que suelo desayunar.

Sabes que no he llorado por tu causa, así que cuando leas esto no te flageles, no te preocupes. Pero algo me dice que esto no te va a interesar. No lo sé. Lo intuyo. Llámalo X. Ando escribiendo esto y me ha dado por pensar. No sabes cuánto me gustaría que estuvieses aquí, cuánto añoro esos besos que nunca me has dado y esos abrazos que nunca me diste. Pero lo añoro todo como si me los hubieras dado. Durante un rato sólo he pensado en tres cosas: Julián, café, no duermas. Porque pensar en mi mantra sólo me haría daño. Es un mantra autodestructivo. No quieras saberlo. Y me he preguntado: ¿De verdad me quiere? ¿Por qué lo hace? ¿De verdad me quiere con todos mis demonios? Andy tiene razón. Estoy desquiciada. También tiene razón en que debería cuidarme y en mis ojeras. Horrible. Terrible. Todo lo de Daphne, Eli y Lara me han dolido. Yo no quería esto. Debes entenderlo. Deben entenderlo.
Tengo muchas preguntas que hacerte.

No sé si es porque estoy desquiciada, como diría Andy, o simplemente porque soy yo y pienso demasiado las cosas. ¿Te avergüenzas de mí? ¿Me amas? No tengo reparos en gritárselo al mundo; Te amo. Ya está, ya lo he dicho. Sé que no es el mundo, pero al menos la gente que lee mi blog lo sabe. Nunca me cansaré de ti. ¿Te cansarías tú de mí? Tengo la sensación de que la noche se me hará eterna. Me estoy flagelando  a mí misma y sé que si Andrea lee esto me matará. Si no me matas tú antes, claro. Pero mátame con amor, mátame así aunque no lo sientas. Mátame sin ningún sufrimiento.
Debo confesarte que he estado orando. Sí, orando. Creo que es el momento en el que más estoy añorando a Katy. Siempre tiene una respuesta sensata y me hace ponerme de buen humor. La echo de menos. No sabes cuánto. Y es curioso, porque mi fe, a su manera, sigue ahí. No me he olvidado. Le he pedido ayuda y sé que soy pequeña a su lado. No sé si me escuchará. Andrea me ha pedido que no me vaya ¿sabes? Ni Daphne, ni Eli, ni Lara lo han hecho (aunque esta última me dijo que no era nadie para ella. Debo admitir que me dolió, aunque no debería importarme). Pero da igual. Eso no importa. Me afectan tanto los sentimientos de los demás que a veces los míos quedan en segundo plano. Yo tampoco quiero que se vaya Andrea. Creo que es de las pocas amigas que tengo de verdad. Le debo un abrazo. Bueno, más de uno. Y tampoco quiero que te vayas tú. Necesito que te quedes. Te necesito. Necesito que me abraces y que me susurres que todo irá bien. Quiero que me digas que te quedarás conmigo siempre, aunque no quieras. Sé que es egoísta, pero, me importa una mierda. Perdona por el taco, pero es así. Eres el único que pese a estar mal, es capaz de hacerme reír. Y es una de las razones por las que te necesito.
Necesito café. Más café. No quiero dormir. Porque ni me lo merezco ni quiero soñar. 
Estoy tan preocupada por tantas cosas... ¿sabes? Preocupada porque mis padres no me tomen en serio (quizás es eso por lo que yo misma a veces no me tomo en serio), preocupada porque no me quieras, preocupada porque la gente se va de mi vida demasiado rápido. Demasiado rápido y sin razón aparente. No lo entiendo. No les entiendo. También estoy preocupada por mi futuro ¿qué futuro tengo? Dímelo, por favor. Y un largo, larguísimo, etcétera. Esta tarde me han clavado un puñal en mi corazón por compararme con yasabesquién y decir que tenía razón. Vale, no soy perfecta. Eso lo tengo claro. Pero es que ha sido un golpe bajísimo. Y no me lo esperaba. No he podido protegerme ni reaccionar a tiempo. Madre mía... Mi pobre cuadernito rosa. Cuarenta minutos escribiendo y tengo la sensación de que no es suficiente aún. Empecé a las 0:50 ¿sabes? Y ahora son las 1:30. Estoy aliviada por haber recuperado a Samu. No sabes cuanto. Y al ver que Ander y Pablo estarían para mí siempre que lo necesite, que son capaces de aguantarme. Personalmente, soy feliz. Pero la tristeza de los demás me embarga. Y te lo juro, estaba haciendo progresos. Jurado queda. Por eso tampoco quería meterme. No quiero llorar. No voy a empezar otra vez. No lo haré.
No me merezco esto. No me merezco esta sobrecarga. No me merezco el peso de mis hombros. No lo quiero. No me gusta. No quiero lidiar con los sentimientos que no sean los míos o los tuyos, si tú me lo permites, claro. Y si no acabo con esto me volveré loca. Y no lo digo yo, que lo dice Cristina (mi psicóloga) que puedo tener trastornos psicológicos mucho peores que un desequilibro emocional). Trastorno emocional... Qué mas da. Bueno, tendré que poner de mi parte.
¿Por qué estoy contando tanto? No lo entiendo. Nunca lo había hecho. Y no sé si es lo más sano que la gente lea esto. Bueno, da igual, es una forma de desahogarme. Dios, a parte de a ti, necesito un bol de M&M's para mí sola. A veces no digo la mitad de lo que pienso, creo que por eso me parece tan raro. Porque a nadie le importa, creo, dime, ¿te importa a ti? Yo... No quiero que te vayas... Quiero que te importe. Quiero importarte, pero que no te haga daño. Y como diría la canción, esta noche quiero pasarla contigo. sólo contigo. Nunca había deseado tanto algo como es desear tocarte. No pienses mal. Más allá de ese sentido. Como te deseo no he deseado a nadie tampoco. Nunca te lo he dicho, pero grábalo en tu memoria. Te deseo. Menuda locura he dicho ¿no? A veces me siento feliz y triste a la vez y no tengo ni idea de lidiar con eso. Quizá es un efecto colateral. También dice Cristina que quizás me hayan marcado las carencias por parte de mi padre. Quizás. Quién sabe. Quizás dependía tanto de él que ahora que me ha dejado a mi ''aire'' no sé qué hacer. Menos mal que nadie me enseñó a respirar, porque si no estaría muerta. Si alguna vez lees esto, papá, lo siento. Siento haberte decepcionado. Mierda. Estoy llorando otra vez. Soy una idiota. Pero estoy feliz porque estás en mi vida, porque están mis amigos en mi vida. Ya sean los de dentro de esto, como los de fuera. Pero triste porque creo que soy una decepción constante. Una decepción para mis padres y una decepción para mí misma. Cristina tiene razón. Dependo demasiado de los demás. Y ojalá no fuera así. Ojalá su decepción no se convirtiese en la mía. Y ojalá el mundo fuese más sencillo. No importa. Divago y reflexiono.
¿Y sabes? Creo que José tiene razón. Veritas odium parit. La verdad engendra odio. Yo no le odio. Pero parece que él a mí sí. Y eso me frustra. Realmente lo consideraba alguien importante para mí y no quiero que nadie me odie tampoco. Pero tampoco puede esperar que después de meses sin hablarme, con un chasquido, recuperar todo lo perdido. La vida sigue, y por ese motivo estoy tranquila. Él sabrá lo que hace. No quiero obligar a nadie a estar a mi lado. No. No puedo. Aunque no puedo culparle de que se haya ido, soy un asco de persona. Y otro secreto que debo contarte es que estoy resentida. Resentida por muchas cosas. Lo de hoy sólo ha sido la punta del iceberg, aunque ya desde hace tiempo me estaban dando de lado. Se merecen mi resentimiento, aunque no me haga bien. Por Midons cada vez estoy menos resentida. Llega un punto en el que te acaba por afectar menos ciertas cosas, aunque sigue siendo una espinita que sigue clavada en mí. Y no es culpa mía. Ella se lo buscó. También con mis padres, mi hermano y incluso conmigo misma. Y no me olvido de Javi. Claro que guardo resentimiento. No sé quién leerá esto aparte de ti, pero ahora me siento (metafóricamente hablando, claro) totalmente desnuda. Algunas cosas que haces no las entiendo, pero bueno. No quieres mostrar tu afecto en público. Eso sí lo comprendo. Pienso en tantas cosas a la vez... Hoy estoy siendo amarga, quizá incluso más que el café que me he tomado hace un rato y el que probablemente me tome dentro de poco. Pero es que me han hecho sentir culpable y daño. Me han dicho que soy mala, hipócrita y falsa. Luego que soy noble, buena y humilde. Dime, Juli ¿a quién creo? ¿A quién creo?... 
Todo el mundo tiene sus corazas y parece que yo he destrozado la mía. Já. Que sepas que si has llegado hasta aquí, te quiero, te amo y te adoro. Y el que no sea tú y también haya llegado, también le quiero. No igual que a ti, claro, pero le quiero. El café no me basta. Qué asco, Y no hay alcohol en casa. En fin. Espero que la verdadera Vir te haya gustado (o ''os'', quién sabe). Buenas noches para ti y malas para mí. Va a ser muuuy larga.
Con cariño;

La triste, atormentada, apática y auténtica Vir.

PD: Ahora mismo son las 2:25 de la mañana... Yupi...''

Me acosté a las cuatro. Ya estoy lista para morir, tranquilo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario