sábado, 30 de enero de 2016

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-¿Estás bien?-preguntó él. Sonreí un poco. Era adorable. Su preocupación por mí incluso estando tan lejos, incluso no siendo nada en ese momento para él. Me contuve las ganas de decirle lo que importaba para mí.

-Nunca estoy bien.-contesté, poniendo la cabeza sobre el teclado.


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