Yo, resurjo de mis propias cenizas. Y ni siquiera el propio Diablo, lo haría mejor, de eso le doy gracias a Dios.
Tú no me haces daño. Nadie me hace daño. Bueno, sí. Mi peor enemiga; yo misma. Pero eso no es culpa tuya. Vengo así de fábrica.
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