Yo, resurjo de mis propias cenizas. Y ni siquiera el propio Diablo, lo haría mejor, de eso le doy gracias a Dios.
Acabo de firmar casi una sentencia de muerte. Pero merezco ser castigada. Lo merezco. Aparece, arregla mis piezas. No me dejes sola esta noche.
No hay comentarios:
Publicar un comentario