Yo, resurjo de mis propias cenizas. Y ni siquiera el propio Diablo, lo haría mejor, de eso le doy gracias a Dios.
Todo el mundo tenía razón; nunca debí de arriesgarme por ti. No eras lo que pensaba.
Ahora me toca perdonarte a ti, por tu desconfianza.
La venganza es un placer rastrero, pero que así sea ;-)…
No hay comentarios:
Publicar un comentario