Voy a decirte la verdadera razón por la que me odias;
Porque te odias más a ti que al resto.
Porque te frustras, ya que aún sigo preocupándome por ti.
Porque en realidad quieres creer en algo, pero no puedes.
Porque a veces… soy más afortunada yo que tú.
Pero eso puede cambiar y lo sabes, la única forma de hacerlo es que verdaderamente desees hacerlo, y aunque en el fondo quieras cambiar, no sé por qué no te atreves ¿tanto miedo o asco doy?
Ahora en serio. Yo puedo hacerlo, de una forma u otra, da lo mismo. Decide, porque no soy inmortal.
Te digo; nunca te librarás del dolor, por muy feliz que tú seas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario