lunes, 1 de octubre de 2012

-

Hoy, por fin ¡tengo mi primer nuevo testamento! Os resultará a muchos bastante tonto que esté tan contenta por ésto, pero también, a parte de que lo llevaba deseando con toda mi alma desde hace tiempo, hay que tener en cuenta que me lo ha dado Gatito en el recreo (de una forma curiosa, por cierto, como si en vez de darme el nuevo testamento, me estuviera pasando droga, lo que no deja de ser pura ironia…).

-Oye-le dije hoy a Gatito-¿Sabes? He pensado hacer una cosa, pero me vas a matar sólo de pensarlo.

-Virus ¿qué es?-me contestó, observándome atentamente.

-(…)-Entonces, se lo explico (no es que no confíe en vosotros para contarlo, al final os acabaréis enterando igualmente…)

-¿Para qué?-preguntó Gatito, que como pude ver en su semblante serio, lo consideraba una pérdida de tiempo.

-Es que quiero quitármelo de encima-repuse, encogiéndome de hombros, y mostrándome más tranquila de lo que estaba-Además, se lo debo.

-Pero no entiendo para qué lo quiere.-me respondió ella.

Sonreí.

-Yo tampoco, pero mejor que termine con esto antes.-suspiré, mientras lo decía-Siempre puedo leerle un versículo de la Biblia.-dije, mientras me reía en voz baja y Gatito lo hizo, pensando, seguramente, en los absurdos pensamientos que puedo tener.

-Creo que deberías leerle el de (dijo uno que francamente ahora no me acuerdo con las palabras exactas, trataba sobre creerse alguien que no era.

-Oye, pues no es mala idea-le repliqué.

-Bueno, pues cuando leas Salomón… Fue el mejor filósofo de la historia y…

Iba a contestar que discrepaba, pero sólo conocía algunas cosas que dijo Salomón, no muchas, así que sería una especulación por mi parte. Hicimos una pausa para ir al baño.

Le conté una duda que tenía.

-Imposible. Esos no son lutheranos.-me contestó.

-¿Y qué son? ¿Una secta?-dije, entre risas. Ella también se rió.

-Puede ser, pero la rama evangelista proviene de los lutheranos-explicó ella.

-¿Sí?-pregunté.

-Sí, Luthero se levantó y rebeló contra la iglesia católica, diciendo "Oye, pero ¿por qué hacéis esto, si no aparece en la Biblia?".

Y se rebeló contra el catolicismo, y hubo muchas persecuciones en Inglaterra-siguió explicando ella-Piensa que, como el Papa, la Reina de Inglaterra es la máxima representación religiosa de los evangelista.

-Hay algo que no entiendo, si en la Biblia no pone nada de que los curas no puedan casarse ¿por qué lo hacen los católicos-pregunté, porque es una duda que hace tiempo que me reconcome.

-Moisés se casó y tuvo hijos y Moisés… Era Moisés-me contestó.

-Pues Jesús, no. Según mi padre no podía ser porque a esa edad estaban todos casados en dicha época.

-Porque Jesús se entregó a su causa y murió con treinta añitos, además ¿qué hay de malo en que una persona decida no compartir su vida con alguien?-me replicó.

-Supongo que tienes razón.-repuse.

-El catolicismo se inventa muchas cosas que no están en la Biblia, igual que los testigos de Jehová, que quitan versículos.

-El Papa tampoco quería que hubieran mujeres sacerdotisas-me encogí de hombros-No lo entiendo ¿qué más le dará?

-Ya, ése es uno de los problemas del catolicismo, porque se supone que si crees en un libro sagrado, debes creer en sus doctrinas.

Asentí con la cabeza. Y tocó el timbre. Solté un suspiro de fastidio.

-Será mejor que vaya, si no quiero que Mauricio Colmenero Calvo me ponga falta-dije, prácticamente corriendo (debo añadir que es el primer profesor de gimnasia que me cae bien).

Y con esto, en veinticinco minutos, he aprendido más que en un año de religión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario