El cobarde astuto.
Ventisca
Agarro mi espada, cuando aterrizo en lo que parece un campo de combate de los que hay en mi reino y son naturales entre los de mi especie. No se si sera por el terreno o por imaginaciones mias, pero un escalofrio me recorre por todo el cuerpo y me quedo quieto. Esto esta demasiado silencioso, demasiado tranquilo, no me gusta nada, me da mala espina. Estoy mucho mas tranquilo, porque tengo mi espada y al menos podre defenderme de lo que sea que me aguarde.
Voy caminando, sin saber muy bien a donde voy. Lo mejor, es que estoy solo, y no tengo a nadie de carga. Hmmm... Parece que este campo de hielo no tenga fin y es lo que mas me asusta.
De pronto, escucho aquella voz que me nombro hace un rato y que me sigue poniendo nervioso y me turba el espiritu, pero no me dejare vencer por mis miedos, porque el miedo es algo que se debe afrontar, como la vida y la muerte... Noto un aliento helado cuando la voz dice:
-El cobarde astuto se fortalece en tu oscuridad. Camina y el abismo encontraras. Detente y la muerte hallaras.
¿Quien es el cobarde astuto? ¿Que significaran esas dos frases tan contradictorias? Pienso en el rostro de Nevada, y se que debo salir, porque se que si no salgo con vida de esto puede que caiga nuevamente en garras de esa calida, y no quiero.
Hubo un tiempo en que yo admiraba a Verena Draco. Su forma de luchar, como habia reinado desde los quince años, y como, a mi edad, ya habia reinado con esperanza y amor a su pueblo.
Pero eso fue antes de encontrar a Nevada, a su corazon templado, a mi mitad, mi rugled. Desde entonces, Verena Draco es para mi la mujer que posiblemente pueda arrebatarme a mi amada de nuevo. Me importa poco lo que esa pedante calida y sus amigos puedan pensar sobre mi, solo estoy aqui por Nevada, porque me lo pidio ella.
Oigo unas pisadas de algo grande acercarse a mi, y de pronto, voy relacionando cosas y de pronto, la solucion llega a mi mente.
«Camina, y el abismo encontraras. Detente y la muerte hallaras» , recuerdo las palabras de la voz.
«¡Eso es! No dice nada de correr, asi que es lo que debo hacer» me digo, sonriendo para mi mismo. Si he podido encontrar la respuesta a este acertijo, puedo enfrentarme a cualquier cosa que aparezca en mi camino, aunque sea de cobardes, echo a correr, cuando me doy cuenta de que voy cada vez mas rapido. Cuando quiero darme cuenta, he saltado un acantilado, que estoy seguro de que es mas de 15 metros de altura, que ha escupido fuego que por poco me da.
Sigo estando en el campo de hielo, pero noto como la temperatura aumenta, sobre todo detras de mi.
-¡Venga! No tenemos tiempo ¡tenemos que rescatar a Nevada!-dice la voz de Verena. Me la quedo mirando cuando me giro, fijamente.-¿No vas a hacer nada?-me dice, al parecer con incredulidad-Tipico de un frio como tu… Eres un cobarde ¡siempre lo has sido!-me espeta.
-¡Se acabo la tregua, en guardia!-digo yo, sacando mi espada y atacandola, pero veo que no le hago daño, es mas, me ha parado con su irritante espada de fuego el corte.
-Caballero Ventisca, es tu problema-dice ella, apenada-Tu obstinacion, tu terquedad, tu orgullo y tu miedo a mostrar debilidad.-me dice, cuando con un gesto me desarma. Coge mi espada y me la entrega.- Eres agil, fuerte y elegante. El problema es que eres demasiado elegante y eso te quita velocidad-dice ella, con una sonrisa.-Pero eso puedo ayudarte a solucionarlo. El resto debes darte cuenta tu solo…
-¿A que te refieres?-pregunto, sorprendido por sus palabras.
-A pedir ayuda-responde. Al parecer, hago una cara rara y me mira.-No pongas esa cara, todo el mundo necesita ayuda y apoyo, asi que… Superemos tu miedo a parecer debil, juntos-sonrie de nuevo.-Porque, no es ser debil, todo lo contrario, es ser el mas fuerte de los guerreros. Pero mientras charlamos, Nevada corre peligro.-dice, señalando un volcan congelado, pero a punto de erupcionar.-Sacala de ahi, ire a por la solucion para que podamos salir de aqui.
-E-esta bien-digo yo, titubeando todavia por si resulta ser una trampa. Pero no, ella parece sincera, asi que corro en direccion de Nevada.
-Has venido…-susurra ella, malherida y cansada.
-Siempre te salvare de los peligros, por peligrosos que sean, Nevada.-la suelto de unas cuerdas, achicharandome por las llamas, con una mueca. Pero lo importante ahora es Nevada, no yo. La abrazo y estamos apunto de caernos, cuando la lava desaparece y vemos a Verena con una sonrisa de las suyas, resplandeciente.
-Has superado tu prueba, joven principe-me dice.- Y por ello, por abrir los ojos, tienes una nueva habilidad; la fuerza personal y el espiritu de equipo. Si quieres volver, deberas tirarte al volcan.
-Pero me matare…-susurro yo.
-Confia en mi-dice Verena, guiñandome el ojo.
La miro atentamente y le sonrio. Es cuando verdaderamente se que no es mi enemiga, cuando me doy cuenta de que es para ella mas dificil que para mi soportarme, que es… la mejor amiga que podria tener.
Me lanzo al volcan, sin importarme los peligros a los que pueda encontrarme, porque ahora se, que tengo amigos.
-Vaya… -murmuro cuando aterrizo justo donde cai.
-¡Ventisca!-corre Nevada hacia mi. La alzo en brazos cuando me abraza y poso su frente sobre la mia-¿Estas bien?-me susurra.
-Ahora, si…-le sonrio. Le dejo en el suelo y me acerco a Verena-Gracias-le digo con un abrazo tipico de los caballeros de mi tierra-Por no matarme, por no perder la paciencia conmigo e incluso por protegerme.-le digo, cuando me separo de ella. Noto que la he dejado sin palabras.-Ahora, lo he entendido todo ¿me enseñaras a ser mas agil con la espada?
Me sigue mirando, sorprendida, y luego sonrie
-Sera un placer para mi-me dice.
Y es cuando se, que puedo confiar en ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario