Cuando llegas a ese punto de inseguridades extremas a niveles casi ilimitados, te das cuenta de lo que no querias darte cuenta. No te reconoces ni tu misma, no te ves en tus propios ojos y lo peor es que no te quedan lagrimas para llorar, porque siempre has sido una "chica dura", sonries y ves que eres una buena actriz, gran parte se lo traga, pero otras personas no. Y no, tampoco es que quieras que esas personas lo sepan. Pero que asco te das… Pero que ASCO das, que ni el bajo electrico te reconoce. Que te sale la voz de los pulmones y no del corazon. La pluma se te escapa de las manos. No tienes ganas ni fuerzas de leer, cosa que amas mas que a nada en el mundo (a parte de a Dios, pero eso es plato a parte, tambien tenemos que hablarlo). Duele, una barbaridad, lo sabes bien ¿no?. Ah y no quieres que nadie lo sepa, pero que injusta e idiota eres…
Ahora te preguntas delante del espejo:
-¿Quien eres tu?
Y ni yo puedo contestarte, idiota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario