Pero me haré una coleta, me maquillaré como mejor sé, sonreiré al mundo y lo tendré a mis pies. Aunque por dentro estaré rota, siempre.
Tú eres el remedio y la enfermedad.
Eres la cura para mi tempestad.
Y el que la provoca.
Eres el yin y el yang,
tendré mi corazón bajo llave
por si alguna vez la reclamas,
que esté a tu alcance.
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