jueves, 21 de abril de 2016

Al borde del precipicio.

Llevo sin poder meterme en las redes sociales desde el jueves pasado, y esto lo estoy escribiendo un partes, pero lo vas a leer un jueves, si es que alguna vez lo lees.

Qué casualidades del destino que me haya dado por meterme en mi página de Google+ y ver los +1 (más bien estaba buscando un comentario que le puse a un youtuber, pero eso es otro tema). Hasta dudé de mí misma, y te creí. Pensé que lo estaba soñando o que era demasiado pronto para ponerme a leer tu blog, que sabía que no ibas a actualizar pero aún así lo hice. Qué tonta he sido... Cómo he podido creer que no me habías mentido.

Dios mío... Tengo problemas serios de distorsión de la realidad en situaciones de estrés. Me creí que era esto una, que era un sueño, no caí en mirar los +1. Fui muy tonta, pero muy tonta y miré en tu perfil para ver si estaba en lo cierto.

Pero desistí. Desistí porque no encontré nada y te creí. Maldita de mí... Maldita inocencia... Y aún así sigo sintiendo esto, debería ser más lista y darme cuenta que sin ti tengo un problema menos, como diría la canción. Tengo mucha rabia acumulada, pero no sólo por ti, por todo lo que he sufrido estos días. Espero que alguna vez veas el pésimo error que has cometido y desarrolles algo de empatía.

Te quise, y aún te quiero. Pero no me merezco este trato, porque ¿sabes qué? Esto es lo PEOR que me has podido decir, el PEOR insulto viniendo de la persona a la que amo y la PEOR mentira que me hayas dicho nunca. Y revisa tu historial, revisa lo que hiciste antes de estar juntos y de no contarme la verdad.

No tengo nada más que decir, sólo que estoy reprimiendo unas lágrimas de rabia que no te mereces, ni tú ni nadie. Y puedes echarme en cara todo lo que quieras, pero yo lo di todo por ti. ABSOLUTAMENTE TODO. Incluso quise ir a verte de nuevo en persona para poder discutirlo cara cara. Gracias, Juli. Gracias. Tú me has enseñado que abrirse a alguien de nuevo es muy peligroso y que soy una estúpida por haberlo hecho. Pensé que Midons había sido quien me había hecho más daño, pero no es así, ella tenía corazón y pese a todo se preocupaba por mí. Tú no, no te preocupaste por mí esos días mientras que yo estaba pendiente de lo que me contase Jose, de cómo estabas. Si ahora estoy al borde de un precipicio es por tu causa y nada más que por la tuya, pero tengo la fuerza necesaria para NO SALTAR.



Y repróchame todo lo que te de la gana, pero mentirte nunca te he mentido. Sabías quién era yo y cómo era, desde un principio. Se ve lo que sirve confiar en alguien.

Te amo... aún te amo... Pero lo que has hecho, lo que me has hecho, es despreciable. Espero que recapacites.

Querías verme en el Infierno ¿no? Ya estoy en él. Te reto a que me reproches cuán perfecta no he sido, cuántas ganas, cuántas veces he confiado en ti, teniendo motivos de sobra para no hacerlo. Te quejabas de que te habían hecho daño y no sabes lo que me has hecho a mí.

Estoy furiosa contigo, sí, pero aún más conmigo misma por quererte todavía.
Atento a la letra:

No hay comentarios:

Publicar un comentario