Algo aprieta mi pecho. Aprieta mi corazón, me falta el aire, me consumo, me consume. No quiero desaparecer, pero lo estoy haciendo.
He perdido el apetito, las ganas de ir a cualquier sitio, sólo quiero llorar.
Pero ese día fue el peor de todos. No comí no dormí y mi psicóloga le aconsejó algo a mi madre, algo que no pensé que oiría nunca.
Pero no me atrevo a decirlo. Voy a luchar, hasta que me quede sin lágrimas, hasta que mi cuerpo no lo soporte, hasta que yo no lo haga.
Voy a luchar...
...aunque pase el resto de mi vida drogada.
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