17/2/16 – Madrugada, después de verme todos los episodios
hasta ahora emitidos de la novena temporada de Big bang, con un café a mi lado
y creo que camino de otro y además escuchando Querido Tommy, estoy sentimental
esta madrugada.
Querido amigo,
¿Qué tal estás? Me temo que la última vez que te escribí no
estaba muy bien, ahora estoy como siempre, ya sabes, ni bien ni mal, siendo
Vir.
Siento no haberte escrito antes, pero se me olvidó. Además
estaba reuniendo cosas para decirte, que seguro que te causaran curiosidad, de
hecho a mí me la causaría, porque a veces tengo una vida un poco rockanrolesca,
jé. Primero te hablaré de mi visita a Juli; fue muy bien, pese a que tenemos
algunas discusiones, pude comprobar cómo reaccionaba a las cosas cara a cara,
conocí a sus amigos y a su madre (es una mujer encantadora y espero que Juli le
compre algo con el poco dinero que le he dejado, pero que algo es algo) y me lo
pasé muy bien. Espero que él también, pese a los fallos que tuve, eso dice,
pero quiero creerlo de verdad.
Otra cosa que me ha pasado, que me he dado cuenta estando
allí, es algunos problemas con una parte íntima de mi cuerpo y suspiré de
alivio al ver que no era nada, que podía ser peor y que yo no tenía la
culpa. Ya estoy mejorándome con el
tratamiento, aunque sigue siendo un poco molesto algunas de las medidas que
tengo que tomar para curarme de aquello. No entraré en detalles, nunca se sabe
quién está leyendo mi blog y pueden usarlo en mi contra, no lo digo por ti, lo
digo por otra gente, a la que llegaré a ese punto más adelante. También me han
curado el dedo del pie, no te lo he contado nunca, pero estaba fatal, casi que
parecía un tumor y no estoy de broma. El enfermero dijo que no había visto a
nadie que no cambiase la expresión mientras le estaban curando tras ponerle la
anestesia, ver sangre o algo así. No sé, soy así desde pequeña. No le veo
necesidad a mostrar públicamente que algo me molesta y tampoco era para tanto.
He vivido cosas mucho más dolorosas sin inmutarme tampoco. Pero duele un montón
al caminar y al estar apoyada, me han recetado hasta antiinflamatorios, y el propio
enfermero (bendito hombre) ha llamado para ver qué tal estaba, también atiende
a mi padre y me dijo que a él también lo llamó después de su operación. Un buen
hombre, sin duda. Así que me he tomado un antiinflamatorio, un ibuprofeno, mi
medicina de siempre, la cápsula esa (no me la he tomado técnicamente, pero no
sé cómo expresarlo sin herir tu sensibilidad) y después tengo que ponerme una
crema. Creo que hice bien al callarme que me dolía un poco la tripa, porque
entonces sí que iría medio drogada.
Otra cosa de la que voy a hablarte ¿te acuerdas del problema
que tuve con esas personas? Bueno, un tercero (aunque ya no sé cuantos van ya,
diría que sobrepasan las dos cifras) ha decidido que sería divertido
insultarme. Yo te seré sincera; admiré a esa persona por como creí que era (no
me gustaba ni nada de eso, no pienses mal. No es para nada mi tipo, demasiado
chulo y engreído, y por entonces también lo pensaba) pero después pensé que era
un hipócrita y un idiota. Más que nada por lo que iba hablando a mis espaldas y
por lo que hacía caso de otra persona (que me cae muy mal) solamente porque le
gustaba, incluso teniendo esta novia. Sí, sé toda la historia y no la digo por
respeto a gente que me la contó, que entra en su círculo ahora mismo. Total, que tras meses sin hablarme me soltó
una burrada como la copa de un pino. En lugar de afectarme decidí algo sencillo
que no diré por aquí por si acaso decido seguir con ello, pero sé que lo hizo
para conseguir protagonismo, así que le contesté con educación por privado y
porque tengo mucha más clase que montar un espectáculo y le dije que no me
importaba él, ni el resto que se metía conmigo y que no tenía intención ninguna
de que ninguno de ellos leyera mi blog. Y espero que no lo hagan. No porque me
importe lo que puedan leer, sino que vayan pasando esto que es tan personal
como lo sería abrirme la cabeza y saber lo que pienso. No me contestó. No sé
siquiera si lo leyó. Y de todas formas, me da igual. Tal vez se quedó sin
palabras, pero sé que hice bien y sé que tengo razón; tienen problemas mucho
(segurísimo) más grandes que yo, una chica que probablemente no conozcan nunca
más allá de una red social. De todas formas, seguiré con lo que tengo en mente
si vuelve a pasar algo, que espero no tener que llegar a ese extremo. Lo que sí
te puedo contar es que he estado pensando en hacer un vídeo, no hablando de
esto, si no para que me vean la cara y expresar lo que pienso del tipo de
conducta que muchos de ellos hacen y que considero censurable. Yo considero
muchas cosas censurable, pero esta, sobretodo. Y no va por él solamente, por
más gente, así que estoy pensándolo seriamente. Sé que no se lo tomarán en
serio la mayoría y que de hecho se burlarán de mí, (vete tú a saber de qué,
pero siempre la gente encuentran fallos en ti) pero me da lo mismo. El ver a
Juli me ha hecho aumentar la autoestima, no sé por qué. A ver, no me creo la crème de la crème pero algo sí que lo
está, para serte sincera. Bueno, pues eso, otro conflicto más para la lista. Ya
hasta cansa. En serio, cansa mucho. Espero que paren, no por mí, por su salud
mental y espiritual y porque a gente que no soy yo pueden afectarles lo que
diga esta gente.
Otra cosa; A Juli le encantaron todos sus regalos de San
Valentín, no sé si me he pasado un poco, pero me da igual. Se lo merecía y me
encanta ser detallista con la gente (ahora estoy pensando en qué carajos
regalarle a mi madre porque su cumpleaños es en dos días y mi hermano y mi
padre no ponen mucha iniciativa) que se lo merece y Juli se lo merece con
creces, aunque esté ausente conmigo estos días. Dice que es por su dolor de
tripa, pero sabes que pienso demasiado y a veces pienso que algunas cosas son
culpa mía, cuando quizás no lo son. Por eso el silencio de alguien que quiero
me perturba tanto y el que pase un poquito de mí, me duele. Sólo quiero saber
cómo está, y que me gusta hablar con él también influye. Por algo le quiero
¿no? Y quizá pienses que le doy demasiadas vueltas a las cosas, pero es que me
preocupa. Todo lo referente a él me preocupa, tengo un lazo emocional con él
(que Zaisei Memorias de Idhún me
daría la razón, sólo lo entenderás si has leído los libros y también sólo me
entenderá Katy si lee tu carta o Andy, que sé que también lee el blog), así que
no sé qué hacer… ¿piensas que me preocupo demasiado? No lo sé. La gente dice
que sí, pero yo quiero tu opinión, no me vale cualquiera, aunque sé
perfectamente que no me vas a responder. Nunca lo haces. En fin… Que eso, a
veces me siento mal, pero no pasa nada, luego me habla, sonrío y se me pasa, aunque
me hable treinta segundos y se vuelva a ir y ponerse ausente. Empecé a escribir
la carta escuchando Querido Tommy
porque me la descargué ya que me la dedicó y me acuerdo de él cada vez que la
escucho, fue su forma de decirme que muere por mí. Nadie me ha dicho que muere
por mí, nunca. Ahora en un rato tengo que llamarle, de hecho.
Bueno, también quedé el otro día con Ayelén y Juandi, dos
amigos de aquí y descubrí cosas acerca de ellos que no sabía antes. Quedamos
para ver una película, pero no llegamos ni a la mitad, nos dio por ser sinceros
esa noche y nos contamos cosas que nadie más sabía a parte de nosotros mismos y
bueno, en mi caso, de Juli. Me puse un poco incómoda porque no suelo ser muy
abierta contando mis cosas y cómo me siento, pero creo que Cristina estaría
orgullosa de saber que al menos he hecho algún progreso, al menos, sí. Bueno,
fue una noche interesante, contesté preguntas y ellos también. Quieren volver a
quedar, y no lo veo un mal plan, la verdad, aunque me sentí un poco abrumada después
de hablar tanto de mí. No revelé ni la mitad y creo que ni siquiera una cuarta
parte, pero me abrumé igual.
En otro orden de cosas, otra vez mis amigos Samuel y Andrea
tienen problemas entre ellos. Espero que se solucione, aunque Samuel diga que
todo está perdido, espero que encuentren el modo de solucionarlo, de corazón
que lo espero. He escuchado ambas versiones (o leído, más bien) y ambas me
parecen que tienen solución y que no hay que tomar medidas agresivas y tan
radicales como para eso, nada de revelar trapos sucios y todo eso. Yo es lo que
haría, pero claro, yo directamente no me habría metido en ese tipo de cosas,
porque no va con mi personalidad calladita y tranquila, supongo.
¡Creo que eso es todo por hoy! Vaya, tres páginas y media.
Bueno, te dejo descansar y que pases una buena noche. A mí todavía me queda una
larga.
Con mucho cariño,
Vir.
PD: Es curioso, empecé a escribirte la carta escuchando
Querido Tommy y la he acabado escuchándola también.
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