Miro las latas de cerveza vacías en mi
habitación.
A veces creo que lo que veo es sólo una
ilusión, pero luego recuerdo que estás
escondido en un rincón,
y recuerdo que si es real es por ti.
Mírame a los ojos, mátame con esa
mirada que quema cada parte de mi
cuerpo.
Qué más da si es demasiado alcohol.
Me gusta la sensación de perder el control.
No hay comentarios:
Publicar un comentario