Sé que debí haber caminado en línea recta, pero no puede evitar girarme para mirarte. Ahora no sé como voy a dormir por las noches sin tenerte al lado o estar sin tus besos. Porque cada una de las discusiones que hemos tenido y que tendremos merecen la pena. Odio las despedidas pero sé que esta será corta.
Para mí fue bonito aquello aunque tuviéramos problemas y al final no pasase nada, adoro nuestro grado de intimidad. Y qué le voy a hacer, soy una sentimental.
Gracias por decir que respetas mis decisiones, gracias por respetarme, por decir que me esperarías si yo lo necesitaba. Gracias.
PD: Benditos ascensores...
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