-Me parece demasiado estúpido considerar la razón de mi existencia a alguien. No sé ni por qué existo yo, ni por qué Dios estuvo tan loco como para dejarme respirar-se rió él.-Pero si de una cosa estoy seguro, es que tú ayudas a que esta vida mía sea mucho más amena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario