El amor está hecho para compartirlo, no para convertir a esa persona en un mundo.
Cuando os digan "te quiero más que a mi vida", no es cierto, sólo un suicida diría eso. Porque por muy fieles amantes que seamos (menos si somos padres y hijos, que entonces sí vale) lo primero que haremos es asegurarnos de que NOSOTROS mismos no sufrimos.
Por eso, no hay que decir a nadie ni convertir a nadie en el centro del universo, porque si una de las partes de la pareja no está conforme ¿qué hará la otra persona, si se va?
Estará unos meses de bajón, o años, también, pero no toda la vida. No puede quedarse estancada en un recuerdo que sólo le perjudica a esa persona y a quienes se preocupan por ella, porque sí (distingamos en este párrafo el amor tipo aprecio/cariño de amor romántico) NO ESTÁS SOLO, hay gente que se preocupa por ti, si no la hay deberías buscarla, porque te servirán de apoyo, y tú a ellos.
Sí, yo he sido de esas personas de las que se encerraban en alguien y no querían salir de ella. He aprendido de eso, aunque todavía me cuesta confiar en mis "parejas". Y otras cosas (obvias, creo) que no voy a mencionar.
He estado con la X roja gigante en la frente, dos años, o tres, me da igual, por culpa de el tipo con pañales, Cupido. Y parte de mí, está rota.
¿De verdad tengo que estar girando en torno de ÉSA persona? No. ¿Se lo merece? Tampoco. ¿Que pesa el recuerdo? Claro, pero se va haciendo poco a poco más ligero, aunque vaya a estar ahí siempre.
Pues yo era como tú, salvo que con otra persona.
A ti te pasa... conmigo.
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