Yo, resurjo de mis propias cenizas. Y ni siquiera el propio Diablo, lo haría mejor, de eso le doy gracias a Dios.
Estoy hastiada. Inquieta. Sulfurada. Cabreada. Agilipollada. Pedante. Imbécil. Y más masoquista que nunca...
¿No me voy a quedar tranquila nunca, o qué?
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