Declararé mis intenciones,
gritaré al cielo mis revoluciones,
pensaré en mi destino
y te aguardaré en mi camino.
Agarraré mi única verdad,
y la meteré en una bolsa
de cuero, hecha con el
rojo sangre de mis latidos
y la lanzaré al mar de las dudas.
Eschúchame bien, porque no
lo repetiré; quédate conmigo
y no me abandones o vete
con mi más temido amigo
y a la vez enemigo, y no
mires atrás, ni seas proclive
a confusiones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario