sábado, 19 de enero de 2013

Made in China.

La gente se ríe de lo especial, de lo diferente, de lo único. De aquello que logra llamar más la atención que lo fabricado, de aquello que atrae por lo que es y no por lo que debería ser.

Aquello que brilla con luz propia, que arde por hacerse un hueco en la sociedad, de que lo tomen en serio.

Lo único, lo diferente, lo especial, da miedo.

Yo doy miedo a la gente de mi clase. Gatito a la suya. Road a la suya y todos mis amigos, especiales, únicos e inimitables, dan miedo a los que son artificiales y con una marca de Made in China en la nuca.

Así es la realidad, por muy mala que sea...

Pero yo no tengo miedo a lo único, por eso me atrae la gente que sabe pensar (no digo ámbito amoroso, nada más, también amistoso), que no tiene miedo a las cosas nuevas, ni a destacar, por lo que realmente son.

PD: Esta reflexión viene a que me he comprado unas gafas de mentira y me las he puesto para ir al instituto hoy, y se han reído de lo bien que me sentaban.

Ya querrían destacar esas de diseño prefabricado como yo, ya...

No hay comentarios:

Publicar un comentario