lunes, 3 de octubre de 2022

-

 − ¿Qué te pasa?

Su mente funcionó muy rápido, quizá demasiado rápido. Todas las cosas que le pasaban surgieron en su cabeza, como una película en cámara rápida. Desde el primero hasta el último momento de la conversación, con todas las variables que eso implicaba de todo lo que podía decir al respecto. Miró al frente unos segundos antes de responderle. Sabía que se estaba impacientando, habían pasado tres segundos de aquella pregunta y sabía que quería la respuesta. No podía dársela. Al menos no podía darle una respuesta sincera. Y eso la hacía llorar. Porque ella no quería mentir. Pero aún menos quería llorar. Tenía que hacerlo tenía que decirle que...

− Nada. No me pasa nada. No te preocupes.

No sonó convincente. Pero no le importó. No era el momento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario