A las preguntas las deberían seguir las respuestas. Hipotéticamente hablando. Imagina que me preguntas algo ¿no? Pero yo no quiero darte la respuesta.
¿Cómo te haría sentir? ¿Qué te haría remover por dentro? ¿Te enfadarías conmigo? Oh, sé que te enfadarías conmigo.
Ahora imagina que nunca me haces esa pregunta. ¿Dónde está esa respuesta? ¿Estarás esperando que llegue a ti de mi parte? ¿Tendrías derecho a enfadarte conmigo?
No. No lo tendrías. Igual que yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario