Dios...
Ya te echo tanto de menos que te veo hasta en las esquinas. Tengo celos de esos ojos que te miran, de tu espejo, del aire que respiras.
De quien te toca, de quien te habla, a quien sonries al cabo del día y a quien abrazas.
Dios...
Ya te echo tanto de menos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario