Digamos, no sé, que me da por comprar algo.
Digamos que me gusta, lo uso y todos los días, además. Llamémosle Play 3.
Y se me rompe o me la roban. Pero no puedo comprarme de nuevo ese modelo.
Pues empiezo a buscar sustitutos de la Play. Nintendo DS, Wii, etc. Hasta pruebo otros modelos de la Play distintos, son antiguos y por eso no es tan bueno como la Play 3.
Pero sigo buscando, probando, intentando encontrar algo que se le asemeje.
Pero nada puede igualar a esa esa consola, los gráficos, la conexión a internet... Lo tiene todo, vaya. Sigue siendo la consola que más me gusta.
Y me quedo esperando, buscando, a que salga una mejor.
Bonita metáfora ¿eh?
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