Seamos sinceros; tú no me quieres.
Es sencillo, son cuatro palabras. Porque si de verdad me quisieras, me tratarías como un pájaro que quiere volar y no me encerrarías en una jaula de plata.
Seamos sinceros; tú no me quieres.
Es limpio, puro y verdadero, como el amor, pero este es el momento de ser honestos.
No me dejo atrapar y cuando intentan atraparme siento el peso del cielo caer sobre mi cabeza y prenderme en llamas, quemando a aquéllos que intentan arrancarme las alas.
Soy una mujer, independiente y segura de si misma. Por eso, mi libertad es mía y es decisión mía, si quiero compartirla o no.
Hay cosas que escribo y que guardo para mí, pero como bien sabes, éste blog es lo más cercano a mi corazón que existe y en el que me revelo más.
Por eso te digo, no te atrevas a decir que no me importas, porque si me fueras indiferente no te dedicaría ni una palabra. No te atrevas a llamarme plagiadora por escuchar una canción cuando escribía mi texto. Y es más, no te atrevas a llamarme mentirosa.
Esto funciona así, soy Vir, soy libre y hago lo que me da la gana, respetando a otros. Aprende hacerlo tú también.
Me eres deferente, pero quizás no del modo que creías y por cosas como esta, jamás podrás acercarte a mi corazón, mi blog, es lo único que tendrás para entenderlo.
*//* si q se lo has dejado claro...
ResponderEliminarYa...
Eliminar