Hoy he ido a mi antiguo instituto y oh-Dios-mío, cómo lo echo de menos.
Hoy es la carrera urbana, la semana cultural. Y aunque me hubiera gustado que estuvieran ahí mis amigos del Salvador Rueda, he ido sola, y a sido como respirar de nuevo.
Ver a los profesores, que me reconozcan, que digan que se nota que he madurado, no tiene precio.
Y uff, el bocadillo de Filo. Tostado, con ketchup, queso y pollo. Los más famosos de todo el pueblo. Eso sí que es saborear, en lo positivo la nostalgia.
Echo de menos ese instituto, aunque el mío de ahora, Reyes Católicos, no está mal. Pero no hay nada mejor que recordar con cariño el Salvador Rueda, donde pasé los años de mi adolescencia, buenos y malos, como todos.
Y el cuarto de ESO, sentir que eres uno de los mayores del instituto (porque ahí no hay bachillerato, por eso tuvo que cambiarme), en definitiva, que te echo de menos, Salvador Rueda.
:´) yo tambn me voi este año porq no hay bachiller, creo q para la graduación me llevaré más de un paquete de pañuelos xDD
ResponderEliminarYo no lloré pero Dios, cómo lo echo de menos XD
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