Siempre me he considerado una persona excesivamente orgullosa. De ese tipo de persona que dices ¿qué haces, si sabes que yo tengo razón y tú no?
A esto os quiero llegar a decir, que yo no me acobardo ni por nada, ni por nadie. Y no pienso dejar que me pisotee nadie. Ya no. Tampoco pienso que necesite dar explicaciones a nadie que no sea yo misma o la gente que me aprecia y entiende. Y a lo mejor, a este pequeño diario que con astucia guardo en este blog.
Ni siquiera... tú.
Estoy completamente de acuerdo *.*
ResponderEliminar