domingo, 28 de abril de 2013

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El físico de alguien nos trastorna, puesto que es lo primero que vemos y lo que nos atrae.

Pero no siempre es así. Ser guapos (o al menos, eso creemos todos, aunque algunos sean menos agraciados que otros) no nos lleva a conseguir nada. Puede que la primera imagen la demos, ésa imagen de bonitos. Que nuestros ojos atraigan a la vista, nuestra sonrisa o nuestro cuerpo.

Pero eso, sinceramente no sirve de nada. Si lo que os atrae de alguien es su belleza exterior y no su belleza interior, estamos muy equivocados.

Yo he tenido la suerte de diferenciar ya entre los términos gustar y amar. Son cosas distintas. El gusto suele estar relacionado directa y solamente con el físico, mientras el amar lo relaciona todo en su conjunto.

Por eso, el saber diferenciarlo en alguien, es fundamental. Estoy segura de que en muchas cosas estaréis de acuerdo conmigo.

Ser guap@ no está mal, pero serlo y tener algo dentro que merezca la pena, es el nova más, por lo menos para mí. Pero si eres guapo y no tienes nada, prefiero a alguien menos "estereotipado" en el ideal de belleza de la sociedad.

Eso sí, cada uno tenemos nuestro propio ideal de belleza y el mío no es que sea gran cosa, pero sí se diferencia del resto de las modas.

Ahora os digo la frase de Magnus Bane, de Cazadores de Sombras (que sabéis que me encanta el personaje); Las cosas rotas y bonitas siempre atraen más.

Yo siento debilidad por las cosas bonitas, lo admito. Pero si encima están rotas, haré lo que sea por recomponerlas.

Ese es mi defecto fatídico.

2 comentarios:

  1. Yo sí, porque algo tan sencillo como eso se convierte en mi punto flaco, en mi talón de Aquiles.

    Por eso me molesta esa debilidad que soy incapaz de evadir.

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