No es que te evite. Ni te odie. Eres mi prioridad, siempre lo has sido.
Pero ni yo misma a veces entiendo como me siento. Estoy en una época de mi vida en la que me siento feliz y triste a la vez. Es raro, es extraño y no me gusta. Por no gustarme, no me gusta nada.
Temo por los dos, temo volver al origen y tornar a todo lo que odio, todo lo que viví dos años atrás. Noto una carga sobre mis hombros y noto que no dices lo que piensas, que te alejas y que otros me miran. No quiero que me miren otros ojos que no sean los tuyos.
No te vayas, eres el único motivo por el que intento domar mis demonios, por favor, por favor... No te vayas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario