sábado, 21 de enero de 2023

-

Y de pronto llegó la tormenta,
mientras yo misma atravesaba
mis propias tempestades.

De pronto llegó y fue tan
azul como siempre soñé.
Y cuando me azotó no
sentí miedo ni frío,
fue como si por primera vez 
en mucho tiempo volviese
a casa.

Rezo a Dios
-o a quien sea que me escuche-
que nunca más amaine.

No hay comentarios:

Publicar un comentario