Espera... ¿Y si sí?
Por qué siento como si estuviera corriendo hacia el peligro en línea recta y sin frenos.
¿Me voy a dar acaso una hostia de lleno?
Debí haber cerrado los ojos, pero ¿acaso hubiera parado a este corazón en desenfreno?
Pero me seduces como el fuego...
¡No! No lo quiero...
No quiero una estaca de hielo, no de nuevo.
Siento que mi as de corazón está expuesto,
no quiero cruzar la línea,
no quiero beberme el veneno.
Pero qué apetecible se ve...
¿Por qué tuvo de ser del único que puede partirme en dos?
Me he vendido a otros que ni siquiera llegaban al precio,
pero que estaban dispuestos a pagarlo, todos antes de ti y
también después... No estaba dispuesta a dejar que lo
pagasen.
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