Si nunca podré tenerte,
al menos déjame la licencia
de poder soñarte.
Si nunca podré buscarte,
al menos dame la oportunidad
de poder encontrarme.
Si tú eres hielo
y yo soy fuego,
dejaré de intentar derretirte,
no seré esclava de mi miedo,
pero no maldeciré al cielo
de nuevo.
Si te vas a otros brazos que no son los míos,
no te quejes si yo hago lo mismo con otros tíos,
si te vas, sé que no volverás, pero no te puedes
ir, de donde no has estado jamás.
Quiero correr muy lejos,
de ti, de mí, de mis
sentimientos.
Quiero correr muy lejos, y que
nadie me reconozca, dónde no
me digan que por enamorarme
de ti yo estuve loca.
Quiero correr muy lejos,
de ti, de mí, de mis
sentimientos.
Quiero correr muy lejos, y que
nadie me reconozca, dónde no
me digan que por enamorarme
de ti yo estuve loca.
No sé por qué tengo un presentimiento,
un augurio en estos momentos,
y es que me siento tan poca,
tan vacía, tan rota,
porque me robaste lo que podría darle
a alguien que hiciera algo más que
llenarme la copa y quitarme la ropa.
Sé que algo mío tú te llevaste,
pero yo siempre voy por delante
dos pasos más, un segundo, un instante,
lo siento en el aire.
Y es que siento un impulso de besarte, cuando
abres la boca, aunque lo único que hagas
es hablarme.
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