Aquí no hay un nos, ni nosotros, ni nada.
Hay un me, mí, conmigo.
Sé que si fuera cosa de dos, uno se hubiera caído por el camino.
Sé que no estuviste nunca, no mentiré, no eras un cuento de hadas,
pero fuiste un príncipe que nunca buscaba.
Y no te buscaré. No volveré.
No regresaré sobre mis pasos. No miraré atrás,
no terminaré gastando mi salud por alguien
por el que sé que ni siquiera me diría adiós.
Tú y yo, nunca fuimos dos.
Pero al menos yo sé
que puse todo en el asador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario